Las Naciones Unidas advierten que la humanidad se encuentra en bancarrota hídrica porque no solo ha gastado el ingreso anual de ríos y aguas lluvias sino el agua guardada en glaciares, humedales y acuíferos. Un informe histórico de la Universidad de las Naciones     Unidas informa que el mundo ha entrado en una quiebra hídrica global. En otras palabras, la demanda ha agotado irreversiblemente los acuíferos y secado los pozos del futuro.

Como causa de esta situación consideran que el derroche de agua se refleja en la agricultura intensiva, el crecimiento urbano e industrial, la contaminación y los gases de efecto invernadero que han provocado el cambio climático. Hace rato se habla del eficiente riego por goteo y bien pocos lo practican.

“Muchas regiones han vivido por encima de sus posibilidades hidrológicas” es una de las afirmaciones del estudio. Igual el 75% de la población mundial vive en países donde el agua escasea o es insegura, más de la mitad de los grandes lagos del planeta se están secando y 2.000 millones de personas habitan terrenos que se hunden por la sobreexplotación de las aguas subterráneas. En 50 años se han perdido humedales que equivalen a toda la superficie de la Unión Europea y la agricultura consume el 70% del agua dulce, lo que la convierte en el epicentro de su colapso.

Colombia si tiene agua, pero debe cuidar los bosques de sus cuencas hidrográficas para prevenir las dañinas inundaciones y tener agua en los veranos e igual construir las hidroeléctricas proyectadas, no solo para generar la necesaria energía eléctrica, sino también para regular su uso. En otras palabras, reiterado lo tantas veces reiterado, de que, si no tenemos planeación de largo plazo, lo único cierto será que continuaremos aumentando nuestro subdesarrollo y desmejorando nuestra calidad de vida. Otros cuatro años de un desgobierno como el actual y pronto estaríamos peor que Venezuela, para no mencionar a Cuba.

Igual no sabemos porque la bien inútil CVC no inicia el Plan del Agua estudiado desde 1990 antes de que la región y sus ciudades, agricultura e industria, sufran un grave deterioro por su falta. Con sus infantiles “Cuentos Verdes” no resuelven los problemas, solo tratan de distraer a la opinión pública.

Pero hoy ante todo debemos cumplir el deber de votar y hacerlo con criterio para salvar la patria. No es un derecho, es un deber. Si no cuidamos el rancho, pronto no tendremos donde vivir. Es decir, como dicen los muchachos: debemos ponernos las pilas. Llorar sobre la leche derramada no es la solución.

Nicolas Ramos Gómez

Ingeniero Civil , ex gerente de Emcali y ex Presidente de la SMP