Una semana después del terremoto del 10 de agosto, el Gobierno Nacional presentó un nuevo balance de la emergencia y anunció las primeras medidas para iniciar la reconstrucción de las zonas afectadas. Según el reporte de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, el sismo deja 289 personas fallecidas, 4.187 heridas y 143 desaparecidas.

La emergencia se extiende a 450 municipios de 15 departamentos. Más de 120.328 familias han sido registradas como afectadas, mientras 26.945 viviendas quedaron destruidas y otras 127.557 presentan daños.

También se reportan afectaciones en 285 centros de salud y 2.838 establecimientos educativos, además de daños en vías, puentes y otras infraestructuras.

El presidente de la República, Abelardo de la Espriella, señaló que las cifras continúan siendo preliminares y que los equipos territoriales mantienen la verificación de los daños y de las personas afectadas.

Valle del Cauca y Risaralda concentran las víctimas

El Valle del Cauca registra la mayor cantidad de víctimas dentro del balance presentado por el Gobierno, con 163 personas fallecidas, 2.672 heridas y 80 desaparecidas.

En Risaralda se reportan 104 fallecidos, 565 heridos y 61 personas desaparecidas.

El mandatario afirmó que las labores de búsqueda y rescate continuarán mientras exista la posibilidad de encontrar personas con vida. En estas operaciones participan equipos nacionales y 138 rescatistas extranjeros: 24 estadounidenses, 32 ecuatorianos y 82 israelíes.

La sala de crisis nacional permanece activa y los ministerios y entidades que hacen parte del Sistema Nacional de Gestión del Riesgo continúan desplegados en las regiones afectadas.

Durante la primera semana de la emergencia, el presidente informó que estuvo en Quibdó, Pereira, Cali, El Cairo, Toro y Buenaventura, donde participó en los Puestos de Mando Unificado con autoridades territoriales, organismos de socorro y la Fuerza Pública.

Pérdidas por cerca de $30 billones

Una de las cifras presentadas durante la alocución corresponde a la primera estimación de las pérdidas económicas ocasionadas por el terremoto.

“Ya existe una primera estimación técnica de la dimensión económica de todo este desastre”, afirmó el presidente. Según una modelación realizada por una firma privada, las pérdidas físicas directas en Chocó, Valle del Cauca, Risaralda, Quindío y Caldas se acercan a los $30 billones.

De acuerdo con la estimación, cerca de $24,5 billones corresponden a daños en edificaciones y $5,5 billones a infraestructura.

El Gobierno aclaró que se trata de una cifra preliminar que será ajustada a medida que avance la evaluación de los daños en cada territorio.

El Chocó tendrá una intervención particular dentro del proceso de reconstrucción. El presidente señaló que la afectación proporcional en este departamento requiere una respuesta específica y planteó la necesidad de un plan de reconstrucción que atienda también problemas acumulados durante años.

El Gobierno pasa de rescatar vidas a reconstruir viviendas

El Gobierno anunció que la siguiente etapa estará concentrada en las familias que perdieron sus viviendas y en la recuperación de las zonas afectadas.

El Ministerio de Vivienda tendrá a su cargo el Plan Milagro de Reconstrucción, que busca articular al Gobierno Nacional con constructores, entidades financieras, aseguradoras, gobernaciones y alcaldías.

Entre las medidas anunciadas están los subsidios de arrendamiento, alivios en servicios públicos y un programa de vivienda nueva y mejoramiento.

“Habrá subsidios de arrendamiento, alivios en servicios públicos y un programa de vivienda nueva y mejoramiento bajo el concepto vivienda milagro”, anunció el presidente.

También pidió al sector de la construcción participar en los proyectos de vivienda y al sector financiero reducir las tasas de interés para facilitar la recuperación de las familias afectadas.

Para el mandatario, la reconstrucción no se limita a la infraestructura. “Antes de levantar paredes, una nación se reconstruye cuando sus hijos se sostienen unos a otros”, afirmó al referirse a la respuesta de ciudadanos, empresarios, trabajadores, organismos de socorro y voluntarios durante la emergencia.

Fondo Milagro y crédito de $200 millones de dólares

Como parte de la estrategia de financiación, el Gobierno anunció la creación del Fondo Milagro, desde el cual se estructurará el plan nacional de reconstrucción.

“He ordenado crear el Fondo Milagro para estructurar desde allí todo el plan de reconstrucción de la patria”, señaló De la Espriella.

El mandatario explicó que el Gobierno está tomando como referencia el Fondo para la Reconstrucción y Desarrollo Social del Eje Cafetero, creado después del terremoto de 1999, con el propósito de incorporar las experiencias de ese proceso.

A esto se suma el primer desembolso de un crédito del Banco Mundial por 200 millones de dólares.

“En tiempo récord, el Ministerio de Hacienda activó el desembolso del primer tramo de un crédito del Banco Mundial por 200 millones de dólares, recursos que ya están disponibles para atender las necesidades más apremiantes de las víctimas de este desastre natural”, afirmó.

El Gobierno también anunció que decretará la emergencia económica para adoptar medidas extraordinarias frente a las consecuencias del terremoto.

Control sobre los recursos y advertencia contra la corrupción

El manejo de los recursos destinados a la emergencia fue otro de los puntos centrales de la intervención presidencial.

“Aquí no se va a perder un solo peso”, afirmó De la Espriella, quien reconoció que el Gobierno enfrenta una situación fiscal compleja. Según señaló, durante los últimos dos años uno de cada tres pesos del recaudo se destinó al pago de la deuda.

El presidente aseguró que los recursos serán priorizados para atender a las víctimas y lanzó una advertencia a los funcionarios encargados de administrarlos.

“No hay en mi gobierno tolerancia alguna con la corrupción. El que se atreva a tocar un peso de eso, se las verá conmigo directamente”, manifestó.

Agregó que quien utilice recursos públicos destinados a la emergencia será sancionado y aseguró que su administración mantendrá vigilancia sobre el manejo de los fondos.

21 países ofrecieron cooperación

La respuesta internacional también hace parte del balance de la primera semana.

El Gobierno informó que 21 países han ofrecido cooperación a Colombia y que ya han llegado aeronaves con asistencia humanitaria e insumos médicos.

“Mi agradecimiento profundo a los 21 países que han ofrecido cooperación. Han llegado aviones con asistencia humanitaria e insumos médicos”, expresó el presidente.

Además de los equipos de rescate extranjeros que participan directamente en las operaciones, la cooperación internacional se ha concentrado en suministros y recursos para atender a las comunidades afectadas.

El reto es llevar las ayudas hasta las zonas afectadas

El Gobierno señaló que uno de los principales desafíos de los próximos días será garantizar que las ayudas lleguen desde las capitales departamentales hasta los municipios, corregimientos y veredas.

Alimentos, agua, medicamentos, ropa, elementos de aseo y otros insumos han sido enviados a las regiones afectadas. Sin embargo, las autoridades deberán establecer rutas de distribución y mecanismos de seguimiento para evitar que las dificultades en las vías y las comunicaciones impidan la llegada de los recursos.

El presidente pidió a gobernadores y alcaldes fortalecer la coordinación con los consejos territoriales de gestión del riesgo, organismos de socorro, Fuerza Pública y organizaciones sociales.

La preocupación expresada por el mandatario es que las comunidades afectadas enfrenten dificultades para acceder a alimentos y otros elementos básicos mientras avanza la reconstrucción.

Una reconstrucción que requerirá recursos y tiempo

A una semana del terremoto, el Gobierno reconoce que la emergencia entra en una etapa que requerirá recursos, coordinación y tiempo.

“Vendrán días difíciles, no tengan duda de ello. La reconstrucción exigirá enormes recursos, paciencia, organización, trabajo sin descanso, pero sobre todo sacrificio”, afirmó De la Espriella.

Las labores de búsqueda de desaparecidos continuarán mientras exista posibilidad de encontrar sobrevivientes, al tiempo que las autoridades avanzan en el censo y caracterización de las familias damnificadas.

El Gobierno también deberá definir los proyectos de vivienda, infraestructura y recuperación económica que se ejecutarán en los departamentos afectados.

Al cerrar su intervención, el presidente aseguró que continuará al frente de la emergencia y afirmó: “Los colombianos estamos acostumbrados a crecernos en la adversidad. Seguiré al frente de esta emergencia las 24 horas del día”.

Su mensaje final estuvo dirigido al proceso que comienza después de la primera semana de atención de la emergencia: “Vamos a reconstruir juntos a Colombia”.

Redacción