El lunes 10 de agosto de 2026, siendo las 7:34 a.m. el Servicio Geológico Colombiano (SGC) reportó un fuerte sismo de carácter terremoto, cuya magnitud alcanzó los 7.4 grados en la escala de Richter, epicentro San José del Palmar (Chocó), el movimiento de gran intensidad se sintió en el Valle del Cauca, Eje Cafetero, Antioquia, Bogotá y por supuesto Chocó.
Brutal, aterrador, indescriptible, experimentamos una serie de sensaciones y emociones pavorosas … será una fecha que jamás borraremos de nuestra memoria y de nuestro corazón.
Por unos instantes nos sentimos desorientados, con gran dificultad para mantener el equilibrio, vulnerables e indefensos ante la fuerza de la naturaleza, esa espantosa sensación del crujir de la tierra bajo los pies, la angustia por reunir mis 3 gatos y mi perro, me provocaron un estado de ansiedad; por un instante, creí que todo acabaría… “por unos segundos, la vida nos recordó algo que muchas veces olvidamos: lo efímero que somos”.
Dentro de toda esta confusión, siempre mantuvimos nuestra fé intacta, le clamamos al todopoderoso misericordia, a mi ángel eterno, una vez cesado el terremoto, agradecimos a Dios por cuidarnos, por darnos otra oportunidad, por el propósito que tiene para nosotros, por mantener nuestro entono intacto, y a su vez orar por quienes perdieron la vida, a sus seres queridos, por todos los desaparecidos y los que están en estado de gravedad.
Nace la esperanza, como lo expreso con frecuencia: “SIEMPRE creyendo que habrá un mejor mañana” … La solidaridad del colombiano NO tiene límites, bestial, es una característica profundamente arraigada en la cultura, en las familias y la historia del país, un espíritu de unión y resistencia que caracteriza a la identidad colombiana, en momentos de crisis.
La generosidad se manifiesta en gestos simples pero significativos: una mano amiga que ofrece ayuda, rescatistas, donaciones que fluyen sin dudar, voluntarios que trabajan incansablemente día y noche, las 24 horas en los albergues, coordinando ayudas nacionales e internacionales, campañas de sensibilización que movilizan a comunidades enteras. Este espíritu fraterno, refleja la profunda empatía que caracteriza a nuestra sociedad, donde la unión y la colaboración superan cualquier adversidad.
Además, la historia ha demostrado que la solidaridad no solo ayuda a aliviar el sufrimiento inmediato, sino que también fortalece el tejido social, promoviendo una cultura de apoyo mutuo y resiliencia. Los ejemplos de comunidades que se levantan juntas tras una tragedia, son un testimonio del carácter solidario de los colombianos, que encuentran en la adversidad una oportunidad para demostrar su grandeza humana; es un testimonio vivo de su espíritu de unión y esperanza.
La “Sucursal del Cielo”, Cali, es una ciudad que se destaca por la calidez y amabilidad de su gente, especialmente en momentos de adversidad. Ya sea a través de organizaciones sociales, voluntariados o acciones comunitarias, medios de comunicación articulados efectivamente, los caleños demuestran una fuerte capacidad de empatía y colaboración para afrontar los desafíos y salir adelante juntos.
Es muy reconfortante sentir orgullo patrio por la disposición colombiana y, especialmente, los caleños. Es inspirador ver cómo en momentos de necesidad, los habitantes de Cali no escatiman esfuerzos para brindar su apoyo incondicional.
Este sentido de hermandad, refleja la verdadera esencia de nuestra cultura y nos llena de esperanza y motivación. Y qué decir de nuestros soldados y policías, todas las FFMM volcadas en un solo propósito, ayudar a la comunidad, los verdaderos héroes de nuestra patria. Me siento muy orgullosa de ser Colombiana y de toda su gente…!
No olvidemos que en medio de la tormenta, florece la esperanza y el amor, que nos fortalecen, recordándonos que cada amanecer trae consigo una nueva oportunidad para seguir viviendo y creyendo en la luz que siempre vence a la oscuridad.
Para finalizar les comparto un completo link en donde pueden acceder para registrar y averiguar por las personas desaparecidas: www.colombiatebusca.com
Reflexión 1: ¿Cómo crees que la solidaridad de la gente colombiana ha contribuido a enfrentar las dificultades sociales y humanitarias en el país, y qué acciones concretas podrían fortalecer aún más ese espíritu de apoyo mutuo en la comunidad?
Por último, quiero expresar mi gratitud a quienes leen mis columnas y confían en mi trabajo para investigar sus temas de interés; su curiosidad es mi mayor inspiración y el motor que impulsa cada nuevo artículo. Gracias..!
Habrá que seguir con la lupa puesta..!Principio del formulario
Comunicadora y Periodista - [email protected]