Normas, materiales, ductilidad, autoconstrucción y modificaciones estructurales antes de 2026

La historia de las edificaciones de concreto reforzado en Cali está relacionada con el crecimiento de la ciudad, la evolución de las normas de construcción y los cambios en las técnicas utilizadas para trabajar el concreto y el acero. Las edificaciones construidas durante las diferentes décadas no fueron diseñadas bajo los mismos criterios. Por esta razón, para analizar su comportamiento frente a los sismos es necesario conocer la época de construcción, las normas vigentes, los materiales utilizados y las modificaciones realizadas posteriormente.

Para efectos históricos pueden distinguirse tres grandes grupos. El primero corresponde a las edificaciones construidas antes de 1984; el segundo, a las levantadas entre 1984 y 2010; y el tercero, a las construidas desde 2010 bajo la NSR-10. Esta división permite observar cómo fueron cambiando los requisitos de diseño y el control de los materiales.

Las edificaciones anteriores a 1984 fueron construidas antes de la entrada en vigencia del primer reglamento nacional colombiano de construcción sismorresistente. En este periodo se utilizaron diferentes normas, manuales y criterios de ingeniería. El concreto reforzado ya era utilizado en edificios, viviendas, puentes y otras obras, pero los métodos de cálculo y los requisitos de diseño sísmico no eran los mismos que se aplicarían posteriormente.

El concreto se producía con cemento, agua y agregados, pero su resistencia no siempre era controlada mediante los procedimientos que actualmente son habituales. La calidad dependía de la dosificación, los agregados, la cantidad de agua, la mezcla, la colocación y el curado. El acero también tenía características diferentes a las actuales y los sistemas de armado no siempre incorporaban los detalles que hoy se exigen para obtener un comportamiento dúctil.

La ductilidad es un aspecto importante en una estructura sometida a un terremoto. Una estructura dúctil puede deformarse antes de perder su capacidad resistente. Para lograrlo no basta con utilizar concreto de determinada resistencia. También se necesita una adecuada disposición de las barras, estribos, anclajes y conexiones entre vigas y columnas.

En las construcciones antiguas podían encontrarse separaciones mayores entre estribos, sistemas de confinamiento diferentes y conexiones que no respondían a los criterios actuales. Esto no significa que todas las edificaciones construidas antes de 1984 fueran inseguras. Cada inmueble debe ser estudiado de acuerdo con su diseño, materiales, sistema estructural, estado de conservación y modificaciones.

Un cambio importante ocurrió en 1984 con la expedición del Decreto 1400, que estableció el Código Colombiano de Construcciones Sismo Resistentes. Por primera vez Colombia contó con un reglamento nacional específico para el diseño y construcción de edificaciones frente a los terremotos.

Las edificaciones construidas entre 1984 y 1998 comenzaron a responder a estos nuevos requisitos. En 1998 entró en vigencia la NSR-98, que actualizó las disposiciones existentes. Durante este periodo también avanzaron los sistemas de control de calidad del concreto y del acero y se desarrollaron nuevos procedimientos de análisis estructural.

Sin embargo, una edificación construida bajo un reglamento determinado no queda automáticamente adaptada a los requisitos de reglamentos posteriores. Los conocimientos de ingeniería fueron cambiando y las normas también. Por eso, una construcción de los años ochenta o noventa debe analizarse considerando el reglamento que correspondía a su época.

En 2010 se expidió la NSR-10, que actualizó las disposiciones colombianas sobre diseño y construcción sismo resistente. La norma estableció requisitos relacionados con el diseño estructural, concreto reforzado, acero, cimentaciones, materiales y evaluación de edificaciones existentes.

Para Cali existe además un elemento relacionado con las condiciones del terreno. La ciudad cuenta con estudios de microzonificación sísmica que permiten diferenciar sectores según la respuesta del suelo ante un movimiento sísmico. Esto es importante porque dos edificaciones similares pueden estar sometidas a condiciones diferentes dependiendo de su ubicación.

Otro asunto que debe incorporarse al análisis histórico es el autoconstrucción. Cali tuvo durante varias décadas un proceso de crecimiento de barrios y viviendas mediante construcción progresiva. En muchos casos las familias construyeron inicialmente una vivienda de uno o dos pisos y posteriormente realizaron ampliaciones.

El problema aparece cuando esas ampliaciones aumentan las cargas o modifican elementos estructurales sin una revisión técnica. La construcción de un segundo o tercer piso, la ampliación de una losa, la eliminación de un muro o la modificación de una columna pueden cambiar el comportamiento de una estructura.

Antes de 2026 las autoridades de Cali documentaron casos de viviendas modificadas sin las licencias correspondientes. En 2017, por ejemplo, durante inspecciones realizadas en sectores del sur de la ciudad fueron identificadas 23 viviendas con irregularidades. Algunas habían superado la altura permitida y en determinados casos se encontraron construcciones de hasta cinco pisos más terrazas.

Estos casos no permiten establecer qué porcentaje de todas las viviendas de Cali había sido construido o modificado sin asistencia técnica. No existe una cifra oficial única que permita medir la magnitud de este fenómeno en toda la ciudad. Lo que sí muestran los registros es que las modificaciones sin licencia y algunas intervenciones sobre edificaciones existentes formaban parte de los problemas que debían controlar las autoridades.

También es importante diferenciar una reparación locativa de una modificación estructural. Pintar, cambiar acabados o realizar reparaciones que no afectan el sistema resistente no tiene el mismo alcance que retirar una columna, modificar una viga, construir un nuevo piso o ampliar una losa. Estas últimas intervenciones pueden requerir licencia y evaluación estructural.

Al estudiar las edificaciones de Cali antes de 2026, por lo tanto, no basta con conocer el año de construcción. Es necesario determinar qué norma se utilizó, cómo fue diseñado el sistema estructural, qué materiales se emplearon, cómo se construyó y qué modificaciones recibió posteriormente.

Una edificación construida antes de 1984 puede haber sido levantada con buenos materiales y con criterios de ingeniería, pero bajo condiciones diferentes a las actuales. Una construida después de 1984 puede haber sido diseñada bajo el Decreto 1400 o posteriormente bajo la NSR-98. Una edificación posterior a 2010 puede haber sido diseñada bajo la NSR-10. En todos los casos, el cumplimiento de una norma depende también de la calidad de la construcción y de las intervenciones realizadas después.

La evolución de las edificaciones de concreto reforzado en Cali muestra tres etapas principales: las construcciones anteriores a 1984, las realizadas entre 1984 y 2010 y las construidas desde la entrada en vigencia de la NSR-10. Cada periodo tuvo diferentes criterios para el diseño, los materiales y el comportamiento frente a los sismos.

La calidad del concreto y del acero mejoró con el desarrollo de los procesos industriales y los controles técnicos. También aumentaron los requisitos relacionados con ductilidad, confinamiento, conexiones y diseño sismo resistente.

Pero la situación actual de una edificación no depende solamente de la norma con la que fue construida. La edad, el mantenimiento, las modificaciones, las ampliaciones y las condiciones del suelo también deben ser consideradas.

Redacción