Después de escuchar la alocución del Presidente Petro el lunes 5 de este mes, es bien claro y más que evidente que no tenemos gobierno y que este busca alterar el orden constitucional para perpetuarse en el poder.
Nunca había escuchado completa una alocución del Presidente. Un triste espectáculo de incoherencias y amenazas a quienes, según él, gobiernan económicamente el país y que son afirmaciones irresponsables y sin fundamento que uno no espera de quien supuestamente dirige el país. Una alocución completamente gaseosa que no habla de solucionar los problemas del país, entre ellos la inseguridad que era el tema central y la gráfica que mostró indica que la violencia está en aumento.
Pero lo vergonzoso es que en ningún momento habló de la situación real del país y de las estrategias para lograr la paz total. Esa paz total es hasta la fecha más que fracasada y solo muestra que los grupos de narcotraficantes cada día se apoderan de más territorio y mejoran la exportación de la cocaína y el Presidente de ñapa nombra a los bandidos como gestores en busca de esa paz. Tiene maniatada a la fuerza pública para que no cumpla con su deber de mantener el imperio de la ley y el orden en la Nación, con un presupuesto cada vez menor. Hoy gran parte de Colombia está en manos de los grupos armados de narcotraficantes y va en aumento. Los colombianos no sabemos cuál es el concepto de esa paz, pero si se aprecia que antes que orientar o dirigir el país, lo quiere anarquizar para poder pescar en río revuelto.
Bueno, pero según él la culpa de los males del país es de las personas que crean empresas, incrementan los puestos de trabajo y pagan los impuestos que le permiten extender la demagogia y pagar a quienes no trabajan. Tampoco explica cómo se puede crear una empresa sin capital.
Los colombianos debemos despertar y por lo medios legales buscar la salida de su cargo del Presidente, el guerrillero Gustavo Petro, pues en su gobierno la democracia peligra y él sería feliz quedándose en el poder. Ayer es tarde para que nos dediquemos unidos a prepararnos para elegir bien al próximo Presidente y así recuperar estos cuatro años de atraso que en cifras parecen veinte años, abandonar el subdesarrollo y con trabajo creativo, juicioso y planificando el uso de los recursos, mejorar la calidad de vida de los colombianos