La vida nos enseña con sus experiencias y desafíos, el valor de la lealtad, tanto hacia nosotros mismos como hacia los demás. La lealtad y la gratitud, aunque están relacionadas y a menudo se complementan, gratitud, es el sentimiento de un reconocimiento que motiva la lealtad. En los momentos buenos o circunstancias difíciles, se conoce con quien sí, con quien no y con quien nunca.
En la contienda electoral camino a la Presidencia de la República, la política colombiana, ha sido históricamente un escenario complejo donde las alianzas, lealtades y traiciones juegan un papel fundamental en la configuración del poder y la toma de decisiones.
Estas relaciones de confianza suelen facilitar negociaciones, acuerdos y la consolidación de bloques políticos que buscan alcanzar objetivos comunes, ya sea en la lucha por el poder. La traición genera desconfianza, fragmentación y puede desencadenar crisis internas en partidos y movimientos políticos. A lo largo del tiempo, varios casos han ilustrado esta dinámica. Por ejemplo, en la historia del liberalismo y conservatismo, alianzas que en algún momento parecían sólidas, se rompieron por intereses adversos, dando lugar a divisiones internas y conflictos. Infortunadamente en la política NO existen lealtades y menos sinceridad, existe complicidad y oportunismo.
Tratar de entender la dinámica entre amigos y traidores en la política, es clave para alcanzar los desafíos que enfrenta el país en su proceso democrático.
En las próximas elecciones mi voto será por Paloma Valencia y Juan Daniel Oviedo, por ellos y por millones de colombianos que creemos en un país que necesita libertad, unión, inclusión, en donde todos cabemos, sin distinción de ninguna clase, cansados de extremos que terminan pareciéndose, con discursos populistas que no son aterrizados y menos creíbles. Sigo muy firme con mi partido Centro Democrático, con el expresidente Álvaro Uribe Vélez con quien he tenido la oportunidad de trabajar duro por ésta patria, es un acto de gratitud y lealtad con quien le apostó a tener un país mejor, que contra toda adversidad logró sacar avante. Hubo errores, desaciertos, pero también un corazón firme que agolpó multitudes.
Todos aquellos que hoy, lo ven como mueble viejo, que expresan que ya le pasó su tiempo, lo señalan, atacan y maltratan al igual que a su familia, seguro que nunca fueron Uribistas de corazón y menos de la razón, fueron unos oportunistas que se lucraron con su nombre y que hoy lo alcanzado es gracias a ese hombre que fortaleció con valentía el desarrollo de nuestro país.
La lealtad a Colombia se refleja en las acciones de Álvaro Uribe Vélez, un líder que luchó incansablemente por un futuro mejor para todos los colombianos, por su incansable trabajo en pro de la seguridad, la justicia y la estabilidad de Colombia. Su legado es un ejemplo de compromiso y amor por la nación.
No se trata de “borregos” como nos dicen, se trata de lealtad y gratitud que no todos lo pueden entender. Personalmente nadie me obliga a votar por X o Y candidato, ante todo soy consciente de la disciplina de partido y el respeto dentro de la colectividad.
Esa gratitud no me castra mi pensamiento y menos me impide tener criterio y reconocer en la diferencia, lo he dicho en privado y lo haré en público una vez más, si el actual gobierno u otros gobiernos dejan programas o proyectos que beneficien a los colombianos, se DEBE dar continuidad, porque frenar o destruir, es atrasar y retroceder el progreso de nuestra nación, la afectación no solo es económica sino humana de grandes proporciones.
Como lo expresa nuestra futura presidenta, hay que unir, sumar y multiplicar y no dividir, menos discriminar, todos cabemos y por eso estoy muy orgullosa de Paloma y Oviedo, tengo muy claro que la homofóbia, solo existe en mentes trastornadas que NUNCA podrán ser buenos seres humanos.
Este no es el momento de dudar, es el momento de responder con gratitud, lealtad con fuerza, con carácter y con votos.
Nuevamente cito literalmente una publicación de Argiro Castañeda que define todo:
“Qué bonito es estar en una campaña como la de Paloma que por lo único que la pueden atacar es por haber puesto un vice presidente marica. Que bonito es ver que no tiene un solo escándalo de corrupción, que es una mujer impoluta e intachable y que no tiene cola pa’ que le pisen”
No perdamos la oportunidad de hacer historia con la primera mujer presidenta, Paloma Valencia y Juan Daniel Oviedo, fórmula ganadora..!
Reflexión 1: ¿Cómo influyen la lealtad, la gratitud y la traición en la toma de decisiones de los políticos colombianos, y qué impacto tienen estos valores en la confianza ciudadana y en la estabilidad del país?
Habrá que seguir con la lupa puesta..!
Comunicadora y Periodista - [email protected]