Vallecaucanos somos una región rica pero subutilizada y sin estrategia común. El Valle del Cauca con 181 billones de PIB nacional 2025, representa el 9 % y es la economía No 3 de Colombia. Esa fortaleza contrasta con un bajo PIB per cápita, US 8.720 ( la mitad de las principales regiones de latinoamerica, más altos niveles de desigualdad, altisima informalidad laboral 2025, en su capital Cali del 46% y enormes brechas sociales ).
La bancada parlamentaria ha permanecido desarticulada durante más de 12 meses, mientras la polarización entre izquierda y derecha terminó sin agenda regional unificada. Una preocupante ausencia de representación en el nuevo Gobierno Nacional, van cerca de 20 ministros y altos funcionarios que han sido designados y ninguno es vallecaucano.
Es momento que los nuevos congresistas , con la gobernadora del Valle y el alcalde de Cali lideren un gran acuerdo político, empresarial y social que devuelva al Valle una voz unificada ante la Nación, identificando un gran proyecto de región.
Leer mensaje de las urnas y redefinir prioridades
Las elecciones transformaron el mapa político regional y nacional. Se recomienda no persistir en las mismas agendas de proyectos, sin interpretar ese mensaje ciudadano, sería un error estratégico. La población reclama, antes que grandes anuncios, educación de calidad, empleo formal, seguridad, vivienda para los obres y mejores oportunidades para los jóvenes.
Proyectos como el tren de cercanías mantienen importancia, pero hoy las prioridades sociales son otras. Antioquia, Bogotá y la región Caribe avanzan en esta etapa post electoral , y el Valle no ha logrado construir con el presidente electo, la 1a reunion. El nuevo escenario democrático exige generosidad entre las partes , abandonar las disputas estériles y formular una agenda común que permita atraer inversión nacional y recuperar competitividad.
Aeropuerto, símbolo de crisis y oportunidad
El aeropuertoBonilla Aragón representa una de las grandes paradojas del Valle del Cauca. Aunque sirve al principal corredor económico del suroccidente colombiano, desde el triangulo de oro, Cali, Buenaventura, Buga y amplia zona de influencia regional, su infraestructura ha quedado rezagada frente a las crecientes demandas de movilidad, comercio y competitividad. Urge la nueva concesión para inversiones de $4,3 billones, que permitirían ampliar su capacidad de siete a quince millones de pasajeros anuales, sin comprometer recursos fiscales de la Nación. La experiencia de la concesión anterior con Aerocali dejó como saldo de 20 años, muchos litigios, arbitrajes y una modernización con nuevo terminal. Hoy, con sus ventajas geograficas,y climatologicas, debe consolidar una infraestructura aeroportuaria moderna, eficiente y sostenible, capaz de fortalecer la conectividad internacional, dinamizar el comercio exterior, potenciar el turismo, facilitar las exportaciones. convertirse en un motor del desarrollo y la reactivación económica del Valle del Cauca y del suroccidente colombiano.
SOS al nuevo Gobierno y pacto por el Valle
Recordar que el nuevo Gobierno del presidente Abelardo de la Espriella, inició su gira electoral en Buenaventura y Cali y la culminó en Buga. Ese recorrido constituyó un mensaje que el Valle del Cauca debe interpretar con inteligencia y convertir en una oportunidad para reposicionarse en la agenda nacional. La exministra y exsenadora Susana Correa y el lider de la campaña del presidente electo, Juan Manuel Muñoz, , por su cercanía con el nuevo Gobierno, podrían convocar a la gobernadora, al alcalde de Cali, a los gremios, empresarios y a los congresistas que se posesionan este 20 de julio para construir una agenda común, amplia y sin exclusiones.
Los retos del departamento deben convertirse en compromisos: recuperar la seguridad ciudadana, concesionar el aeropuerto, elevar la calidad de la educación pública, reducir el desempleo y la informalidad laboral en Cali y los municipios vallecaucanos, garantizar la profundización del canal de acceso al puerto de Buenaventura y rescatar el MIO ( era proyecto nacional ). La unidad del Valle, hoy es condición para que la Nación invierta en la región. No debe existir temor a dialogar entre sectores políticos distintos. La bancada vallecaucana refleja el pluralismo: en la Cámara hay 6 congresistas del Pacto Histórico y 7 de partidos de derecha; en el Senado 9 en total, 5 de derecha y 4 de izquierda. Esperar a que la campaña para las elecciones regionales de 2027 profundice la polarización es error estratégico. Construir consensos mínimos ahora, es la meta, antes de la guerra política que se avecina.
Patria Milagro: Agenda de alto nivel para recuperar la confianza
La gira del vicepresidente electo José Manuel Restrepo por Washington estuvo marcada por una intensa agenda con las principales instituciones del Gobierno de Estados Unidos y de la comunidad financiera internacional. Con el Departamento de Estado, encabezado por Marco Rubio; el Departamento del Tesoro, dirigido por Scott Bessent; el Departamento de Energía, con Chris Wright; el EXIM Bank; el Banco Mundial; el BID; el Fondo Monetario Internacional; la Corporación Financiera Internacional (IFC); la MIGA; la Oficina del Representante Comercial (USTR) y miembros del Congreso de Estados Unidos permitieron presentar la estrategia económica del gobierno entrante. A ello se sumaron encuentros con la Cámara de Comercio de Estados Unidos, centros de pensamiento como el Atlantic Council y empresas tecnológicas como Google, construyendo una agenda integral para fortalecer la confianza internacional, atraer inversión y abrir nuevas oportunidades de cooperación para Colombia.
Cooperación: Impulsar crecimiento, empleo e innovación
El balance de la misión fue ampliamente constructivo, al consolidar canales de cooperación con actores decisivos para el desarrollo económico del país. Con el FMI y el Departamento del Tesoro se avanzó en asistencia técnica para fortalecer la sostenibilidad fiscal; con el EXIM Bank se acordó preparar proyectos de infraestructura y conectividad; con el Departamento de Energía se abrió una agenda para seguridad energética y transición responsable; con el Departamento de Estado y el Congreso estadounidense se reforzó la relación bilateral en comercio, seguridad y democracia. Paralelamente, las reuniones con el Banco Mundial, el BID, etc, facilitaron nuevas perspectivas de financiamiento, mientras que el acercamiento con Google impulsó programas de inteligencia artificial y transformación digital. En conjunto, estas gestiones proyectan a Colombia como un destino confiable para la inversión, la innovación, la generación de empleo y el crecimiento sostenible.
Cali: el colapso constitucional de gobierno y concejo
Durante 30 meses, la Alcaldía y el Concejo han evidenciado una degradación de ciudad y con modelo continuista de gobierno local. La C N no creó un alcalde omnipotente ni un Concejo espectador; estableció un sistema de corresponsabilidad, uno ejecuta y el otro controla. En Cali esa arquitectura institucional sigue cooptada y no sale la verdad, a pesar de la oposicion. El Ejecutivo impulsó su credito de $3.5 billones, mientras el Concejo, en lugar de ejercer un control político riguroso, avaló sucesivos proyectos y autorizaciones sin demostrar que las obras se construiran , con esos dineros. El resultado es una ciudad con proyectos cuestionados, compromisos multimillonarios y responsabilidad política compartida. El fracaso compromete al alcalde y a quienes, teniendo el deber constitucional de controlar, prefirieron aprobar y después guardar silencio. Por ello, Caliescribe le ha pedido a Alejandro Eder y a los 2 concejales, que anuncian aspiracion a sucederlo , Roberto Ortiz y Maria del Carmen Londoño, que en nombre de ese cogobierno, respondan por la inviabilidad economica y social de Cali.
De órgano de control a notaría del poder
La mayor crisis institucional de Cali radica en las decisiones del ejecutivo, y en la renuncia del Concejo a ejercer la función para la cual fue elegido. Durante años autorizó presupuestos, endeudamientos y modificaciones sin demostrar un control político proporcional a la magnitud de los riesgos fiscales asumidos. La aprobación del empréstito por $3,5 billones constituye el ejemplo más evidente de esa conducta: mientras cambian proyectos, cronogramas, prioridades y costos, persisten interrogantes sobre la terminacion de las obras, igual del MIO, 21 Megaobras, 5 parques, etc. Cuando un concejo aprueba sin controvertir y sin corregir, deja de actuar como contrapeso constitucional y es una simple notaría política. Esa omisión tiene consecuencias jurídicas, fiscales y administrativas que no desaparecen con discursos ni con mayorías circunstanciales, se resumen en la profundizacion de la quiebra fiscal de Cali.
Juicio ciudadano y constitucional apenas comienza
La elección del nuevo alcalde y nuevo concejo, en 1 año y 3 meses, no juzgará únicamente la gestión de Alejandro Eder; evaluará 20 años de una forma de gobernar alcaldes y concejales, compartieron decisiones que hoy pesan sobre las finanzas y el futuro de Cali. Megaobras inconclusas, un MIO sin cierre financiero, valorización cuestionada y el mayor endeudamiento de la historia del Distrito conforman expediente político y constitucional que ningún actor podrá eludir. Los concejales que hoy aspiran a la Alcaldía deberán responder en nombre de todos los cabildantes, primero por su comportamiento como órganos de control: explicar qué objetaron, qué corrigieron y qué hicieron para impedir decisiones que comprometieron el patrimonio público. El verdadero debate no será el de las promesas electorales, sino el de las responsabilidades institucionales. Los ciudadanos y la justicia serán quienes determinen si hubo respeto por la CN , la ley o la cadena de decisiones que hicieron más inviable fiscal y socialmente a Cali.
Nuevo salvamento para un MIO, con sistema quebrado
El Proyecto de Acuerdo 096 / 2026 no es solución para el MIO, se evidencia en el Concejo, pero en 20 años, no aparece el real salvamento; constituye una nuevo ayuda a un sistema que fracasó desde su concepción y cuya inviabilidad quedó demostrada durante 20 años de operación. Destinar $330.000 millones del endeudamiento público para adquirir 339 buses, sin la estructuracion definitiva, es insistir en la fórmula que aplicaron 4 alcaldes ( 2015 – 2026 ) , sin modificar las causas reales de la crisis. Cali pretende convertirse en propietario de la flota mientras mantiene intacto el modelo contractual que llevó al colapso técnico y financiero del sistema. No existe evidencia del cierre financiero definitivo del MIO, tampoco estudios que prueben su sostenibilidad operacional, económica, jurídica y social. Se pretende aprobar otra deuda sin demostrar cómo desaparecerán las pérdidas, cómo se repondrá la flota pública en pocos años, ni por qué ahora sí funcionaría un esquema que durante 2 décadas solo ha producido déficits, subsidios crecientes y pérdida permanente de usuarios. La solucion arranca por cumplir el acuerdo 192 del 2006 y 224 del 2007, hacer estructuracion tecnica y lograr cierre financiero.
Concejo por 4ª vez, a financiar otro fracaso anunciado
La discusión en el Concejo confirmó que el verdadero problema del MIO nunca fueron los buses, sino un modelo institucional capturado por contratos inviables, improvisación administrativa y ausencia de decisiones estructurales. Persisten sin respuesta preguntas esenciales sobre los litigios con operadores, el impacto de la Ley 550, el costo real del mantenimiento y reposición de la flota, el crecimiento del transporte informal, la expansión del parque automotor de motocicletas y la inexistencia de un plan serio para recuperar la demanda perdida. Aun así, se pretende respaldar una nueva deuda con una sobretasa a la gasolina cuyo recaudo tenderá a disminuir por la transición energética. Aprobar este proyecto sin resolver esos vacíos significaría convertir nuevamente a los caleños en financiadores de un sistema que perdió viabilidad técnica, credibilidad ciudadana y legitimidad institucional. El problema no son 339 buses; el problema es un modelo agotado que continúa consumiendo recursos públicos sin ofrecer una solución real para la movilidad de Cali. Alcalde Eder, no legue de nuevo, un MIO quebrado….
Otros confidenciales
El mayor fracaso del gobierno local
Ya el Concejo de Cali está con 2 candidatos a la alcaldia y con el alcalde Eder, tienen el deshonroso lugar, ocupar el último lugar en calidad educativa entre las principales ciudades del país y es la evidencia de un fracaso estructural de la administración. Mientras el debate político gira alrededor de obras, endeudamiento, movilidad, seguridad o infraestructura, el verdadero indicador del desarrollo de una ciudad se encuentra en el aprendizaje de sus estudiantes. Las Pruebas Saber 11 de 2025, con un promedio de apenas 259 puntos y solo 250 en las instituciones oficiales, reflejan una crisis profunda del capital humano. Nos rajamos en lo publico y privado. Conforme a la CN, el alcalde administra y ejecuta las políticas públicas, el Concejo aprueba presupuestos, ejerce control y vigila la gestión. Si durante años los resultados educativos retroceden, ambos poderes han incumplido su responsabilidad constitucional. No existen excusas administrativas ni discursos políticos que puedan ocultar una realidad tan contundente: una ciudad que fracasa en educar a sus jóvenes compromete su futuro económico, social e institucional durante varias generaciones. Eder y concejales, Ortiz y Londoño, respondan a la ciudad.
La peor herencia de la Alcaldía: educación pública
Durante más de 2 décadas, Cali consolidó una enorme estructura administrativa educativa sin que ello se tradujera en mejores resultados académicos. La secretaría de educación administra 91 instituciones, 342 sedes, más de 6.500 docentes y directivos, casi centenar de rectores, coordinadores y miles de contratistas, convirtiéndose una alcaldía paralela. Sin embargo, el crecimiento de la burocracia nunca estuvo acompañado por una política rigurosa de calidad, innovación pedagógica, formación docente, evaluación permanente o modernización curricular. Mientras otras ciudades avanzaron en ciencia, tecnología y fortalecimiento institucional, Cali permaneció atrapada en una lógica de ejecución presupuestal y contratación, sin transformar el aprendizaje en las aulas.
El verdadero indicador no es cuánto dinero se invierte ni cuántos funcionarios existen, sino cuánto aprenden los estudiantes. Cuando el sistema oficial obtiene los peores resultados entre las grandes ciudades, queda demostrado que el tamaño del aparato administrativo no reemplaza la eficacia de la gestión pública ni justifica los recursos comprometidos.
Sin educación de calidad no habrá futuro para Cali
Los organismos internacionales coinciden en que la calidad educativa determina la movilidad social de una sociedad, la productividad, la innovación y la competitividad. Por ello, la pobreza, la informalidad laboral, el desempleo y el bajo crecimiento económico de Cali no pueden analizarse separados del deterioro de su educación pública.
La ciudad perdió el papel que durante décadas cumplieron instituciones como Santa Librada, el Liceo Departamental Femenino, Eustaquio Palacios, la Normal Nacional de señoritas y el Politécnico, cuyos egresados accedían masivamente a la Universidad del Valle y encontraban en la educación un verdadero ascensor social. Hoy ese modelo de excelencia desapareció. La elección de 2027 debería centrarse en un compromiso verificable para recuperar la calidad educativa mediante un Plan Maestro con metas medibles, evaluación independiente y rendición de cuentas. Sin reconstruir el capital humano, cualquier promesa sobre desarrollo, seguridad o prosperidad será apenas un discurso político sin bases reales para transformar el destino de Cali.












