La formación para el trabajo en Cali se ha consolidado como una herramienta para responder a las necesidades laborales de la ciudad. En los últimos dos años, distintas entidades públicas y privadas han desarrollado programas orientados a mejorar competencias técnicas, certificar habilidades y abrir oportunidades de empleo para jóvenes, mujeres, población migrante y adultos en búsqueda de reconversión laboral. Aunque las iniciativas varían en enfoque, comparten un mismo objetivo: facilitar el acceso a conocimientos prácticos que permitan vinculación laboral o emprendimientos sostenibles.

Entre 2023 y 2025, la Secretaría de Desarrollo Económico ha impulsado ciclos de capacitación en oficios con alta demanda local, especialmente en sectores como logística, comercio, gastronomía, sistemas, mantenimiento industrial y servicios personales. Una de las experiencias más destacadas ha sido la articulación con centros de formación como el SENA, que ha ofrecido cupos adicionales para poblaciones de comunas con mayores índices de desempleo. Estos procesos han incluido cursos cortos, certificaciones por competencias y programas técnicos con prácticas empresariales.

En estos dos años también ha avanzado la estrategia de “Cali Forma”, orientada a capacitar a jóvenes en riesgo de deserción educativa y a personas que buscan empleo por primera vez. Se ha trabajado en habilidades básicas como lectura, manejo de herramientas digitales, pensamiento numérico y competencias socioemocionales. Algunos participantes han logrado vincularse a empresas locales o iniciar pequeños negocios con acompañamiento.

Otras experiencias provienen de alianzas con instituciones privadas y organizaciones sociales. Varias empresas de la zona industrial de Yumbo y Cali han firmado convenios para capacitar personal en áreas como operación de maquinaria, producción y calidad. Las organizaciones sociales han desarrollado programas para mujeres cabeza de hogar y migrantes venezolanos, orientados a oficios como panadería, confección, cocina básica, manicure y peluquería. Estos cursos han sido importantes para generar ingresos rápidos y facilitar la inserción laboral.

El sector tecnológico también ha ganado espacio. Escuelas de programación y plataformas de formación digital han ofrecido becas para jóvenes interesados en software, análisis de datos, soporte técnico y marketing digital. Muchas de estas ofertas se realizan de manera virtual, lo que ha permitido ampliar la cobertura sin exigir desplazamientos. Algunos graduados ya participan en proyectos empresariales o han encontrado empleo remoto.

En materia de certificación, el SENA ha fortalecido los procesos para validar competencias laborales en personas con experiencia empírica. Esto ha permitido que trabajadores informales acrediten sus conocimientos y mejoren su perfil para empleadores. La demanda de certificación ha crecido en sectores como construcción, estética, gastronomía y transporte.

En cuanto a resultados, se observa que los programas han tenido mayor impacto cuando incluyen orientación laboral, prácticas o conexión directa con empresas. La sola formación no garantiza empleo, por lo que varias iniciativas integraron ferias laborales, intermediación y acompañamiento en hojas de vida. Otra experiencia relevante ha sido el apoyo a emprendimientos nacientes mediante asesorías contables, legales y de mercadeo.

Para quienes desean acceder a la formación para el trabajo, existen varias rutas claras:

  • La primera es revisar la oferta oficial de la Alcaldía de Cali y de la Secretaría de Desarrollo Económico, que publica convocatorias periódicas en sus páginas web y redes sociales. Allí se encuentran cursos gratuitos o subsidiados, tanto presenciales como virtuales.
  • La segunda es consultar directamente la oferta del SENA, que abre inscripciones cada trimestre para programas técnicos, tecnológicos y cursos cortos.
  • La tercera alternativa es acercarse a organizaciones comunitarias, fundaciones y cajas de compensación, que suelen desarrollar cursos gratuitos o de bajo costo.

El proceso para pedir ayuda es sencillo. El interesado debe identificar el tipo de formación que necesita (curso corto, programa técnico, certificación o acompañamiento para empleabilidad) y comunicarse con la entidad correspondiente. La mayoría requiere inscripción básica, copia del documento de identidad y disponibilidad de tiempo. Algunos programas exigen pruebas de ingreso o entrevistas, especialmente en áreas técnicas.

Si la persona necesita orientación adicional, puede acudir a los Centros de Empleo de la ciudad, donde recibe asesoría sobre perfiles laborales, rutas de formación y oportunidades vigentes. Estos centros también apoyan la elaboración de hojas de vida y preparan a los usuarios para entrevistas. Para jóvenes, existen puntos especializados como las oficinas de programas de juventud, que orientan sobre becas, cursos digitales y alianzas con empresas.

La formación para el trabajo en Cali ha tenido avances en cobertura y diversificación de la oferta. Aunque quedan retos en empleo formal, las experiencias de los últimos dos años muestran que la capacitación continua y el trabajo conjunto entre sector público, privado y comunitario son claves para mejorar oportunidades. Las rutas de acceso están abiertas y cualquier persona puede solicitar apoyo para iniciar su proceso de formación laboral.

Ana Lucia Arango M