En Cali, la distancia entre un barrio y otro no se mide solo en kilómetros, sino en oportunidades. Hablar de territorios priorizados es ponerle nombre a las zonas donde el Estado debe llegar con más fuerza para equilibrar la balanza. No se trata de etiquetas, sino de identificar dónde la falta de empleo, la deserción escolar y la inseguridad pesan más.

La priorización no es al azar. Se basa en el Índice de Necesidades Básicas Insatisfechas (NBI) y en mapas de calor de violencia. Actualmente, el enfoque principal de la inversión social se concentra en el Distrito de Aguablanca (comunas 13, 14, 15 y 21), la comuna 18 y la comuna 20 (Siloé), además de los asentamientos de desarrollo incompleto.

Las brechas que dividen a la ciudad son claras:

  • Brecha Económica: Mientras en el sur y el oeste el desempleo es estructuralmente bajo, en los sectores priorizados la informalidad supera el 60%. Muchos hogares dependen del “día a día”, lo que limita el ahorro y la inversión.
  • Brecha Social: El acceso a la educación superior sigue siendo el gran muro. Un joven en el oriente tiene tres veces menos probabilidades de entrar a la universidad que uno en el norte.
  • Brecha Cultural: Existe un estigma sobre el talento de estos barrios. La oferta cultural suele ser externa y no siempre reconoce los procesos artísticos que ya nacen en el territorio.

La estrategia en Cali ha pasado de la simple entrega de subsidios a la intervención integral. El modelo actual busca que diferentes secretarías (Salud, Educación, Vivienda y Paz) no trabajen como islas, sino que coincidan en el mismo barrio al mismo tiempo.

El programa se ejecuta mediante:

  1. Caracterización en territorio: Equipos de trabajadores sociales van puerta a puerta para entender quién vive ahí y qué necesita (si hay personas con discapacidad, jóvenes sin estudio o madres cabeza de hogar).
  2. Inversión en infraestructura: No solo es cemento; es iluminación para reducir hurtos y comedores comunitarios para combatir el hambre.
  3. Gestión de oportunidades: Ferias de empleo y capacitación técnica directamente en las comunas.

En los últimos dos años, la ciudad ha visto un cambio de enfoque hacia la seguridad ciudadana vinculada a lo social. Experiencias como “Cali Segura” y el fortalecimiento de los Comedores Comunitarios han sido pilares.

  • Comedores Solidarios: Se ha logrado mantener una red que entrega más de 80,000 raciones diarias. Esto no solo mitiga el hambre, sino que el comedor funciona como un centro de escucha para identificar otros problemas sociales.
  • Programas de Empleabilidad: Se han realizado alianzas con el sector privado para que empresas del Valle del Cauca eliminen barreras de entrada (como la exigencia de experiencia previa) para jóvenes de zonas críticas.
  • Recuperación de Parques: La intervención en espacios públicos de la Comuna 15 y 21 ha demostrado que mejorar el entorno físico reduce la presencia de pandillas y fortalece el comercio barrial.

Si usted o su comunidad necesitan apoyo del Distrito, existen canales oficiales que debe conocer. No necesita intermediarios ni pagar por estos trámites:

  • Centros de Atención Local Integrada (CALI): Son la puerta de entrada en cada comuna. Allí puede consultar sobre subsidios, programas de salud y trámites de Sisbén.
  • Línea 195: Es la línea única de atención al ciudadano. Aquí puede preguntar por convocatorias vigentes de empleo o emprendimiento.
  • Página web oficial (www.cali.gov.co): En la sección de “Atención al Ciudadano” se publican las fechas de inscripción para programas de vivienda o becas de estudio.
  • Secretaría de Bienestar Social: Ubicada físicamente en el Centro Administrativo Municipal (CAM). Es la entidad encargada de la población vulnerable, adulto mayor y primera infancia.

Cerrar las brechas en Cali no es tarea de un solo gobierno, sino un compromiso de ciudad. Identificar dónde duele la desigualdad es el primer paso para sanarla.

Nubela Meneses