La economía colombiana tuvo un PIB del 2023 del 0.6%, rajándose todos los analistas, y muy inferior al 7.3 del año 2022; y cuando el cuarto trimestre iba a mantener tendencia, el desplome fue mayor, lo que evidenció una desaceleración económica y nos salvamos de la recesión.

Se rajó el Fondo Monetario Internacional y el Banco de la República que habían pronosticado un crecimiento del 1.4% y del 1% respectivamente.

Recordar que se evidenciaron bajones desde los dos primeros trimestres del 2023, del 3% al 2.9% y del 0.4% a 0.1%; y en el cuarto trimestre, del – 0.3% al 0.6%,  el tercer trimestre fue negativo, ante la contracción del 0.3% frente al 2022. Y reconocer en el DANE, la entidad que sigue entregando la información, con un trabajo serio y técnico.

Pero las grandes caídas se dieron en la construcción, la industria manufacturera y el comercio y esto enterró el PIB; sin embargo, las actividades financieras, artísticas, defensa y la administración pública, evitaron la recesión colombiana.

El PIB en el 2023 llegó a 1.572 billones, creció frente al 2023 que había sido de 1.468, y a los 1.192 billones del 2021.

Ahí están las cifras del desempleo y la informalidad, que son fiel reflejo de este crecimiento pírrico, ante un presupuesto anual 2024 , que supera los 500 billones de pesos y una tributación del orden de 250 billones.

Y no puede ser que el gobierno promueva en este periodo legislativo del 2024 , una nueva  Reforma Tributaria, para reducir el déficit fiscal anunciado del 5.3% y aumentar el gasto. Esto nos proyectaría algo más grave, la reacción del gobierno por su no aprobación, donde sería el congreso el responsable de la CRISIS ECONOMICA o la cascada de impuestos, que desestimularía aún más la inversión y generaría un mayor decrecimiento y así, una recesión.

Recomendarle al Presidente Gustavo Petro, un plan de choque de reactivación económica para reorientar el país, ante esta catástrofe económica e impulsar el ACUERDO NACIONAL, para que le vaya bien al presidente y a todos los colombianos.

Editorial

Editorial