Las elecciones presidenciales de Colombia están programadas para el 31 de mayo de 2026 (primera vuelta) y el 21 de junio de 2026 (segunda vuelta), con el nuevo presidente en funciones desde el 7 de agosto de 2026 hasta 2030. Colombia enfrenta una profunda crisis de seguridad y social. La estrategia de “paz total” del presidente Gustavo Petro no ha logrado frenar la violencia ni la presencia de grupos armados ilegales, que continúan afectando a la población civil, especialmente en regiones como Norte de Santander, Antioquia, Cauca y Valle del Cauca. La inseguridad es vista como el principal problema del país por el 89% de los ciudadanos, superando preocupaciones sobre la economía y la corrupción. Además, los conflictos sociales han aumentado un 9% en el primer trimestre de 2025, con reclamos laborales, falta de inversión estatal y problemas en educación como causas recurrentes.
Colombia presenta altos niveles de desigualdad, pobreza, desempleo e informalidad laboral, con un PIB per cápita inferior a US$7,000 en 2024. La calidad educativa es baja y las exportaciones per cápita son reducidas, lo que limita la competitividad del país. No existe una planeación de largo plazo clara ni en el ámbito nacional ni en regiones claves como el Valle del Cauca y Cali.
La corrupción nacional, regional, en los distritos y los municipios persiste como un problema estructural que afecta la gobernabilidad y la eficacia de las instituciones públicas.
¿Qué pedirle al nuevo presidente?
Ante este panorama, al nuevo presidente electo en 2026 se le debe exigir una arquitectura institucional renovada y eficaz, en términos constitucionales y legales, que aborde los siguientes aspectos:
- Planeación estratégica de largo plazo: Mediante una reforma constitucional , lograr la planificación nacional, regional y local a 5, 10 y más años, con metas claras de desarrollo económico, social y ambiental. Que los departamentos , municipios y distritos capitales , para que tengan una visión de futuro definida y coherente.
- Seguridad y justicia: Unir al país, para implementar una estrategia integral que supere la “paz total” fallida, con énfasis en fortalecer la presencia del Estado, garantizar la protección de líderes sociales y defensores de derechos humanos, y desmantelar grupos armados ilegales. Mejorar el acceso a la justicia y reducir la impunidad, para trabajar una rectificación del modelo económico Petro y Duque. Ambos equivocados
- Reducción de la desigualdad y pobreza: Y la unión de los colombianos, debe darse en políticas públicas que promuevan el crecimiento económico , para que haya inclusión social, la generación de empleo formal y la reducción de la pobreza extrema, con especial atención a comunidades rurales, indígenas y afrodescendientes.
- Educación de calidad: Reformar el sistema educativo para elevar la calidad y equidad, asegurando cobertura y formación pertinente que prepare a la población para la competitividad global. Es urgente, son deudas grandes de Petro y Duque.
- Ese nuevo modelo económico y social, debe fomentar la diversificación económica, aumentar las exportaciones per cápita y promover la innovación y productividad empresarial, para mejorar la posición de Colombia en la economía global.
- Y a fortalecer las instituciones de control y rendición de cuentas, implementar medidas efectivas contra la corrupción y promover la cultura de la legalidad en todos los niveles del Estado, con leyes drásticas, respaldadas por un compromiso político firme y la participación activa de la sociedad civil para construir una Colombia más segura, justa y próspera en el periodo 2026-2030.
- Concentración económica y política en Bogotá, debe buscar un PACTO NACIONAL
Ya llegó al 31,3% del Producto Interno Bruto (PIB) nacional, gigante centralización económica en la capital y su región, monopoliza los tres poderes públicos: Ejecutivo, Legislativo y Judicial, lo cual genera un desequilibrio en la distribución del poder político y económico en el país.
Descentralizar el poder político y económico, fortaleciendo las regiones y departamentos para que tengan mayor autonomía política, financiera y administrativa y se fomente un desarrollo territorial equilibrado, para empleo e inversión en zonas históricamente rezagadas. En ello, Petro lo ha desempolvado y ha sido acertado en la Colombia profunda, la rural y olvidada.
Candidatos
Según el panorama político, antecedentes históricos, encuestas recientes, partidos , imagen, y la cobertura mediática —incluyendo el impacto del atentado contra Miguel Uribe Turbay, los cinco dirigentes en pronostico de Caliescribe que probablemente disputarán la primera vuelta presidencial en 2026, uno por partido, serían:
- Centro Democrático: Miguel Uribe Turbay.
- Coalición de izquierda: Gustavo Bolívar. Líder en las encuestas dentro del espectro de izquierda con un 11.7% de intención de voto.
- Independiente de derecha: Vicky davila
- Por el centro, con partidos afines a Verdes , Nuevo liberalismo, Dignidad, etc: Sergio Fajardo
- Alianza de centro izquierda: Claudia López