El próximo 7 de agosto, Cali marcará un hito nacional al convertirse en la primera ciudad, distinta a Bogotá, en albergar la posesión presidencial. La investidura del presidente electo Abelardo de la Espriella proyectará a la capital vallecaucana como escenario de uno de los actos de Estado más importantes del país.
Impulso de $9.000 millones
La ceremonia generaría un impacto económico cercano a los $9.000 millones, impulsando los sectores de turismo, hotelería, gastronomía, logística, transporte y servicios, gracias a la llegada de delegaciones nacionales e internacionales.
Miles de visitantes
Según las proyecciones del Sistema de Información Turística Regional (SITUR), cerca de 6.000 visitantes llegarán a Cali, de los cuales alrededor del 85 % permanecerá varias noches en la ciudad, incluyendo jefes de Estado, delegaciones diplomáticas, empresarios, medios de comunicación y equipos de avanzada.
Hoteles casi llenos
La ocupación hotelera pasaría de un promedio habitual del 43,5 % a niveles entre 75 % y 83 %, mientras que los ingresos turísticos superarían los $6.000 millones, consolidando a Cali como un destino competitivo para el turismo de eventos.
La gastronomía también gana
El sector gastronómico proyecta ingresos cercanos a $2.000 millones, impulsados por el aumento de visitantes nacionales e internacionales que dinamizarán restaurantes, cafés y establecimientos de la ciudad.
Vitrina internacional
Más allá del impacto económico, la posesión presidencial representa una oportunidad para mostrar la capacidad organizativa de Cali y fortalecer su imagen como una ciudad preparada para recibir eventos de talla mundial, consolidando su liderazgo como destino de grandes encuentros nacionales e internacionales.