La historia de Cali entre los siglos XVI y XIX muestra el paso de un asentamiento fundacional a una estructura urbana básica con servicios, comercio y vías de conexión. Las obras públicas en este periodo no respondían a planes integrales, sino a necesidades inmediatas de defensa, movilidad, abastecimiento y organización social.

Fundación y trazado inicial (siglo XVI)

La ciudad fue fundada en 1536 por Sebastián de Belalcázar. Desde el inicio se aplicó el modelo español de damero, una plaza central y calles rectas que estructuraban el territorio. El núcleo urbano se organizó alrededor de la Plaza de Cayzedo.

Las primeras obras públicas fueron:

– Apertura de calles en tierra. ( Caminos clave: Camino Real hacia Palmira – Camino hacia Popayán (Carretera de los Esteros) – Rutas hacia haciendas como Cañasgordas

– Construcción de acequias para conducción de agua.

– Levantamiento de templos como la Iglesia La Merced.

– Edificaciones administrativas básicas.

Ejemplos de equivalencias con calles actuales

Carrera 4 → antigua “calle de Buenaventura” (salida al mar) Carrera 5 → “calle – del comercio” – Calle 7 → zona histórica temprana – Centro histórico (San Nicolás, La Merced) → núcleo original

Infraestructura básica y vida urbana (siglos XVII–XVIII)

Durante los siglos XVII y XVIII, Cali consolidó su estructura urbana.

Calles y barrios: Las calles principales se definieron alrededor de la plaza. Se desarrollaron barrios iniciales ligados a parroquias. Algunas vías comenzaron a empedrarse parcialmente.

Agua y saneamiento: El abastecimiento se realizaba mediante acequias desde el río Cali. No existía alcantarillado.

Puentes y movilidad: Se construyeron cruces sobre el río Cali. El Puente Ortiz permitió la conexión entre sectores.

Comercio y servicios: Aparecieron tiendas, pulperías y plazas de mercado. Se desarrollaron actividades comerciales agrícolas.

Instituciones: Las iglesias fueron centros sociales. Surgieron escuelas y atención básica de salud.

Transición republicana y primeras obras civiles (siglo XIX)

Con la independencia, las obras públicas adquirieron mayor organización administrativa.

Obras destacadas:

Plaza de Cayzedo

Centro histórico y eje urbano de Cali. Origen, funciones y transformaciones entre los siglos XVI y XIX- La Plaza de Cayzedo ha sido el núcleo urbano de Cali desde su fundación en 1536. Su desarrollo refleja la evolución política, social y económica de la ciudad. – Con la fundación por Sebastián de Belalcázar, la plaza se estableció como el punto central del trazado en damero.

Entre las funciones iniciales estaba: Centro administrativo (cabildo). Espacio de mercado. Lugar de reuniones públicas. Punto de referencia para la distribución de calles.- Alrededor de la plaza se ubicaron las primeras construcciones: Iglesia principal. Casas de autoridades. Viviendas de colonos.- La ciudad creció desde la plaza hacia afuera, formando barrios vinculados a parroquias.

Se erigió la estatua de Joaquín de Cayzedo y Cuero, que dio nombre a la plaza.  – En torno a la plaza se concentraban los principales servicios: Comercio, tiendas, portales y mercados, instituciones, iglesia principal, edificios administrativos, movilidad, convergencia de las calles principales, paso obligatorio para el tránsito urbano, alumbrado, instalación de faroles en el siglo XIX.

La Plaza de Cayzedo ordenó el crecimiento de la ciudad. Concentró el poder político y religioso. Facilitó el comercio. Definió la identidad urbana de Cali. – Hoy continúa siendo el principal punto de referencia del centro histórico, rodeada de actividad institucional, comercial y cultural.

Puente Ortiz.

El Puente Ortiz es una de las obras civiles más representativas en la evolución urbana de Cali. Su construcción marcó un punto de transición entre una ciudad con infraestructura básica colonial y una ciudad con soluciones técnicas permanentes para la movilidad.

El puente fue construido en el siglo XIX, durante el periodo republicano. Su nombre proviene de José Ortiz, quien impulsó su ejecución.

Características principales: Estructura en mampostería (piedra y ladrillo).- Arcos que permitían el paso del agua del río Cali.- Diseño resistente a crecientes.- Ubicación estratégica conectando el centro con zonas en expansión.

Fue ejecutado bajo administración local republicana. – Financiado con recursos públicos municipales y aportes regionales.

El Puente Ortiz tuvo efectos directos en la organización de Cali: Permitió el tránsito continuo de personas, animales y mercancías sin depender de condiciones climáticas. Facilitó el crecimiento hacia nuevos sectores, conectando barrios emergentes con el centro. Mejoró el flujo comercial entre la ciudad y rutas hacia otras regiones. Consolidó un eje urbano alrededor del río Cali y definió nuevas dinámicas de ocupación del territorio.

Con el crecimiento de Cali en el siglo XX, el puente dejó de ser la principal vía de conexión, pero se mantuvo como estructura patrimonial. Se integró al espacio urbano del centro histórico. Ha sido objeto de intervenciones de conservación. Actualmente funciona principalmente como paso peatonal y elemento histórico.

El Puente Ortiz representa: El paso de infraestructura provisional a obras permanentes. El inicio de la ingeniería civil urbana en Cali. Un punto clave en la consolidación de la ciudad como centro regional.

Caminos hacia Buenaventura.

La apertura de caminos entre Cali y Buenaventura fue uno de los procesos más importantes para el desarrollo económico del suroccidente colombiano. Esta conexión permitió vincular el interior con el océano Pacífico, aunque su consolidación fue lenta por las condiciones geográficas.

Tras la fundación de Cali en 1536, surgió la necesidad de comunicación con la costa pacífica. Sin embargo, no existían caminos formales. Se utilizaban senderos indígenas adaptados por los españoles. El tránsito se hacía a pie o con carga humana. La cordillera Occidental y la selva húmeda dificultaban el paso.

En esta etapa no hubo obras de infraestructura como tal, sino trazados informales que seguían rutas naturales.

Los caminos hacia Buenaventura permitieron la salida de productos del interior hacia mercados internacionales. Entrada de bienes importados. Integración económica regional.

Sin esta conexión, Cali habría permanecido aislada del comercio marítimo.

A pesar de su importancia, los caminos presentaban problemas constantes: Derrumbes y deterioro por lluvias. Largos tiempos de recorrido (varios días). Altos costos de transporte. Riesgos para viajeros y mercancías.

A finales del siglo XIX, la necesidad de mejorar la conexión llevó a proyectos más avanzados, como el futuro desarrollo del ferrocarril del Pacífico, que reemplazaría progresivamente estos caminos.

. Primeros “barrios” y organización urbana

En el siglo XVI y comienzos del XVII, Cali se dividía básicamente en dos sectores:

Altozano o Empedrado (zona más consolidada) – El Bayano (zona más popular o periférica)

– Alumbrado público con lámparas de aceite y gas.

El inicio del alumbrado público en Cali marcó un cambio en la vida urbana durante el siglo XIX. Antes de su implementación, la ciudad permanecía en oscuridad durante la noche, con iluminación limitada al interior de viviendas o a velas en espacios específicos.

Durante los siglos XVI al XVIII, no existía iluminación en calles. La movilidad nocturna era reducida. La seguridad dependía de vigilancia informal. Las actividades sociales y comerciales se concentraban en el día.

El primer sistema de alumbrado público se basó en lámparas de aceite.

Faroles instalados en calles principales y en la plaza central. Combustible: aceite (generalmente vegetal o animal). Encendido manual diario.

Existían encargados, conocidos como serenos, que encendían las lámparas al anochecer. Las apagaban al amanecer. Vigilaban las calles.

Limitada a sectores centrales como la Plaza de Cayzedo y vías cercanas.

Introducción del alumbrado a gas (segunda mitad del siglo XIX)

Con el avance tecnológico, algunas ciudades comenzaron a adoptar iluminación a gas, y Cali inició este proceso hacia finales del siglo XIX.

A finales del siglo XIX y comienzos del XX, el alumbrado a gas fue reemplazado progresivamente por sistemas eléctricos, que ampliaron la cobertura y mejoraron la calidad del servicio.

Consolidación de plazas, escuelas y hospitales básicos.

La consolidación de plazas, escuelas y hospitales en Cali durante el siglo XIX fue resultado del paso del orden colonial a la organización republicana. Este proceso no ocurrió de manera simultánea ni uniforme, sino por etapas, según necesidades urbanas, crecimiento poblacional y decisiones de los gobiernos locales.

Tras la independencia, las nuevas autoridades buscaron: Organizar el espacio público. Establecer servicios básicos para la población. Fortalecer instituciones civiles. Esto llevó a intervenciones en espacio urbano (plazas), educación (escuelas) y salud (hospitales).

Las plazas, especialmente la Plaza de Cayzedo, dejaron de ser solo espacios abiertos coloniales y comenzaron a ordenarse. – Durante el siglo XIX se formalizó la educación básica. Inicialmente bajo control de la Iglesia. Posteriormente con intervención del Estado republicano.

Escuelas elementales de lectura, escritura y religión. Funcionaban en casas adaptadas o edificaciones simples. Separación progresiva entre educación religiosa y civil. – La atención en salud pasó de prácticas informales a espacios más organizados.- Antes: atención en viviendas o por órdenes religiosas. Sin infraestructura especializada.

En el siglo XIX: Creación de hospitales básicos o casas de atención. Espacios con funciones de cuidado general, no especializados. – La financiación de obras fue responsabilidad compartida entre: Autoridades municipales. Gobierno republicano. Iglesia (en educación y salud inicial).

Financiamiento mediante impuestos locales, aportes comunitarios, recursos públicos limitados.

Estos procesos respondieron a aumento de población, expansión de barrios, necesidad de orden institucional. Las plazas organizaron el espacio, las escuelas formaron a la población y los hospitales atendieron necesidades básicas de salud.

Entre los siglos XVI y XIX, Cali pasó de un asentamiento a una ciudad con infraestructura básica que permitió su crecimiento posterior.

Redacción