El siglo XXl con la sociedad del conocimiento, la implementación de las nuevas tecnologías y de la inteligencia artificial, debe ser el siglo de la emancipación social de la mujer.
Sin lugar a dudas, el tratamiento igualitario entre la mujer y el hombre es un asunto complejo debido en gran parte a las características y peculiaridades de la mujer y de la exclusión a la cual ha estado sometida, aunque ha habido avances en la defensa de los derechos de la mujer por parte de las organizaciones que cumplen con esta labor fundamental a nivel nacional e internacional contra la desigualdad social en una sociedad en donde no solo ha sido discriminada sino excluida de participar en los asuntos del Estado y de la vida económica, política y social.
Está claro que para lograr la igualdad entre la mujer y el hombre es preciso librarla de la explotación económica en el trabajo, para lo cual es necesario tener en cuenta su condición física y psicológica, en tanto que hombres y mujeres deben unirse, organizarse y desarrollar las acciones tendientes a acabar con los factores en que se fundamenta la desigualdad social existente en la sociedad dividida en clases antagónicas que caracteriza al régimen capitalista global y en donde la explotación de la mujer adquiere nuevas formas no solo en el trabajo sino en la vida política y social.
Algunos movimientos feministas se dejaron influir de las teorías según las cuales la igualdad de derechos entre las mujeres y los hombres solo es posible en el marco de la sociedad capitalista que además de consignar la igualdad formal de derechos, no está sin embargo en condiciones de garantizarlos, aunque en algunos casos se lograron avances, sin que ello signifique su reconocimiento pleno y efectivo, lo cual solo será posible con la lucha de las mujeres decididas a lograr su realización con el apoyo de las fuerzas democráticas y progresistas comprometidas con la emancipación de la mujer.
Con la Constitución de 1991 se consignaron los derechos fundamentales y con ello el derecho a la igualdad entre hombres y mujeres con lo cual se abrió paso la tendencia a eliminar las desigualdades en razón del sexo mediante formas jurídicas provenientes de tratados internacionales y de la jurisprudencia de las Altas Cortes, que en la práctica no han garantizado realmente los derechos de la mujer desde el punto de vista económico, político, laboral, cultural, etc., con lo cual continúa siendo discriminada, particularmente cuando se trata de ingresar a la política y a desempeñar altos cargos de dirección en los ámbitos de la vida pública y privada.
La pobreza que afecta en mayor grado a las mujeres de las clases populares y medias bajas, se convirtió en una barrera para el acceso a determinados cargos, salvo algunas excepciones, tal como ha sucedido con el acceso al poder presidencial de la mujer en Chile, Argentina, Brasil y México y en la dirección de organismos multinacionales como el FMI.
En Colombia la participación de las mujeres en la vida política ha quedado reducida a la actividad partidista y a la realización de trabajos sociales con diferentes comunidades de indígenas, campesinos, afrodescendientes, LGTBI, limitando su participación en la actividad política, social, cultural, etc.
Solamente con la fuerza arrolladora de la mujer y su espíritu solidario, será posible lograr construir una mejor sociedad conjuntamente con los hombres, más allá de las diferencias naturales, pero siempre actuando unidos y decididos a vivir en paz sin explotación económica, discriminación social y exclusión por razones de género, raza o condición económica y social.
ADENDA: En el día Internacional de la Mujer, nuestro reconocimiento a Ana Lucía Arango y Nubela Meneses, por la inmensa labor que cumplen en la producción de caliescribe.com, además de comentarista la primera; al igual que a las columnistas Yolanda Varela de Calderón; Carmenza Suárez y Emperatriz Giraldo, quienes permanentemente contribuyen con su trabajo, columnas y análisis de la realidad social, local y nacional a crear conciencia sobre la necesidad del cambio y de la transformación de la cultura política y social que debe servir de guía para la construcción de una nueva sociedad más justa, equitativa y solidaria.
La coincidencia de las elecciones legislativas y de las consultas con el día Internacional de la mujer, no puede invisibilizar esta celebración ni el papel que juega la mujer en la construcción de la sociedad del conocimiento, de la ciencia, de la política, la economía , en la implementación de las nuevas tecnologías y la IA, en tanto es necesario reflexionar sobre la desigualdad de derechos entre hombres y mujeres que patrocinan quienes aún continúan aferrados a la concepción machista y patriarcal que se observa en todos los ámbitos de la vida social y que tendrá que ser derrotada con el apoyo de las fuerzas democráticas y progresistas que luchan por la emancipación de la mujer.
ADENDA 2: El desconocimiento y desprecio por la historia de Cali imposibilita un buen ordenamiento del territorio que en todo caso no puede limitarse al formalismo de las reglas urbanísticas arquitectónicas en altura, espacios, etc; por cuánto Cali es una de las pocas ciudades en Colombia con propiedad urbana ejidal y baldíos en la zona rural , sin que haya sido protegido y gestionado su territorio conforme a las normas constitucionales y legales.
Ignorar la historia de Cali condujo a no proteger su patrimonio histórico cultural arquitectónico, ambiental, llegando a la improvisación de las fichas BIC de varios inmuebles siendo uno de ellos, el relacionado con la conocida “casa de Jorge Isaac” en el barrio el Peñón, que no corresponde con la verdad histórica puesto que la casa habitada por el escritor y su familia estaba ubicada aproximadamente a una cuadra de la avenida Colombia o carrera primera. Los funcionarios del departamento de Planeación distrital tienen el deber de corregir la ficha BIC para ajustarla a la realidad sin que esto implique un desconocimiento del abandonado inmueble sobre la carrera 4 oeste que marcó un hito en la historia de las primeras décadas del siglo XX en Cali.
Por su parte, la administración central dispone de las herramientas y documentos para reconstruir la historia urbanística y arquitectónica de la ciudad de Cali.