Cali y el Valle del Cauca,  a traves de los medios de comunicación, en varias reuniones políticas , empresariales y gremiales,  presenció este 1 de diciembre de 2025, una escena política que muchos empiezan a interpretar como el comienzo de un ascenso firme de  Juan Carlos Pinzón, como candidato presidencial con aval de Oxígeno y coaval de ADA

En el Club Colombia reunió a empresarios, voceros de gremios y líderes regionales para presentar, con un tono sereno pero categórico, el proyecto político que pretende ordenar, recuperar y reconciliar a Colombia. Fue un encuentro que dejó ver a un candidato distinto: sólido, muy seguro, más escuchado y sobre todo más creíble , por lo que gustó , para sectores que buscan experiencia real, manejo técnico con sabor social y firmeza democrática.

Lo que transmitió Pinzón en Cali no fue un simple discurso. Fue, más bien, la presentación de un liderazgo que combina seguridad, talante civilista. Un economista muy tectnico , que trabajará con los mejores  y una narrativa de unidad nacional que hoy, en medio de la dispersión política, empieza a atraer adhesiones empresariales y apoyos partidistas.

“Conmigo regresa la ‘seguridad democrática’ a Colombia: soy el único que trabajó con Uribe.” Dicha afirmación, lejos de sonar a nostalgia, fue planteada como una promesa de restauración del orden, una respuesta directa al deterioro que él identifica en el país:

“Estamos en el peor momento de seguridad en 30 años, en el peor momento de producción de narcóticos, en la peor relación con Estados Unidos en 100 años, en el peor estado de la salud en 35 años y con el peor déficit fiscal del siglo.”

La crítica a la llamada “paz total” fue frontal:n“Grupos armados están de civil, en las calles, controlando comunidades… frente a fuerzas militares que no pueden actuar.”

Por eso aseguró que su primera directiva como presidente será de protección a la fuerza pública: “Militares y policías estarán obligados a defenderse. Si ellos no pueden protegerse, ¿quién protege al pueblo?”

Pinzón insistió en que el país necesita un pacto democrático grande, sin exclusiones por conveniencia: “Mi propuesta de unidad responde a lo que dijo el presidente Uribe: una consulta desde ‘Abelardo hasta Fajardo’. Si deciden sumarse, bienvenidos.”

Los empresarios, ciudadanos y lideres presentes valoraron ese mensaje: un camino que supere la polarización, sin abandonar el orden.

Su crítica más dura estuvo dirigida a sectores de izquierda radical: “Todos los que tengan nexos con el socialismo del siglo XXI no pueden estar aquí. Todos los que tengan nexos con organizaciones criminales no pueden estar aquí.”

Y lanzó una advertencia puntual sobre el senador Iván Cepeda: “Siempre he dicho que el senador Cepeda tiene mucho que contarle al país sobre sus nexos con las Farc. Algún día tendrá que decirlo con seriedad.”

Un programa social y económico ambicioso: pobreza extrema cero. Frente al empresariado caleño presentó un proyecto económico que calificó como su misión generacional: “Pobreza extrema cero: la misión de nuestra generación.”

Sobre su experiencia y preparación fue directo: “Lo primero, porque tengo experiencia, conozco todo el país y me he preparado para este momento de crisis. Tengo un plan y una visión para enfrentar los problemas actuales y llevar al país hacia un futuro de oportunidades para todos.”

Lo que más resaltó su trayectoria: “Mi compromiso con Colombia nace de haberla recorrido palmo a palmo. No se puede liderar lo que no se conoce.”

También recordó su papel en el fin de las FARC: “Yo lideré, desde el Ministerio de Defensa, la derrota estratégica de las FARC. Soy el único candidato que lo ha hecho desde el Estado de Derecho.”

Finalmente, elevó su mirada hacia lo que considera un propósito nacional: “Hoy debemos unirnos para enfrentar la inseguridad, recuperar la salud, crear un modelo educativo que dé oportunidades, hacer vivienda e infraestructura y atraer inversión. Saquemos al país adelante.”

En Cali quedó la sensación de que Juan Carlos Pinzón inicia un despegue real en encuestas, en respaldo regional y, especialmente, entre quienes buscan un liderazgo firme, moderno y sin improvisaciones.

Su mezcla de disciplina, experiencia en seguridad, credibilidad internacional y sensibilidad social le dio a este encuentro un aire de inicio: el comienzo de un candidato que se vuelve competitivo al cierre del 2025.

Los empresarios lo escucharon con respeto; sus críticos empiezan a atacarlo; y su mensaje de orden, unidad y oportunidades para todos le está abriendo espacio en un país cansado de la polarización y el desgobierno.

Cali vio ayer a un candidato que no duda, que conoce el Estado y que se declara listo para gobernar desde el día uno.

Ramiro Varela Marmolejo