Un modelo de Cali, político y administrativo que no cambió
Es el principal reclamo registrado en estos dos años es que Alejandro Eder no cumplió su promesa de romper con el ciclo de corrupción que dominó la ciudad durante veinte años, 2004 – 2024. Cali eligió aparentemente un líder, empresario, gerente técnico, independiente y orientado a recuperar la institucionalidad, hoy tiene lo contrario: Acuerdos soterrados, reparto burocrático , un estilo de gobierno concentrado en lealtades políticas más que en capacidades técnicas y las caracteristicas de un Monarca: No escucha…
Alejandro Eder y su equipo terminaron replicando el mismo modelo anterior, corrupción e interdependencia política del Concejo. La concentración del poder en la figura del alcalde, buscando el corto plazo para su éxito personal, hasta con el atajo. combinada con la intervención en procesos electorales y la búsqueda anticipada de sucesor, profundizó la sensación de que el proyecto inicial de gerencia pública se transformó en un proyecto personal, mas de lo mismo, con ambición nacional.
El problema inicial, es que tuvo en campaña a todo el equipo de gobierno del alcalde Armitage , despedidos por el sucesor, Ospina II y por ello, el uso y abuso de más de 15.000 PS como mecanismo de intercambio político , que reforzó la clientelización del distrito: Cargos entregados para sostener acuerdos, asegurar apoyos y alimentar proyectos electorales, muchos trabajando poco. Este fue el modelo del antecesor, donde la meritocracia quedó relegada y la estructura pública volvió a operar con criterios políticos, no técnicos. Y todo respaldado por empresarios y gremios.
Pero Eder , él que ganó y celebró ese triunfo, el de los 3 primeros meses, es muy diferente , al alcalde de los 21 meses siguientes, lo hizo evidente, con la falsa salida del “libro blanco”, que fue la expectativa más grande de Cali , destapar 20 años oscuros, una ciudad quebrada y robada, nada pasó, que ridículo, un alcalde nervioso, no saludó a nadie y se fue sin aceptar preguntas.
Donde ocurrió el cambio de Alejandro Eder?.
En mi hipótesis en el empalme, más reuniones con concejales y en ese tiempo, cuando se hizo muy amigo de Carlos Fernando Galan y socio politico, más sus reuniones con ex alcaldes y nuevos alcaldes, Fico y Char. Allí comprendió que su gobernabilidad dependía de negociar con concejales, y no de una gerencia técnica que prometió y puso la estructura burocrática del distrito, al servicio de la politiqueria. Ese punto de quiebre visible con primeros acuerdos para asegurar mayorías del concejo y en la entrega masiva de PS, como modelo transaccional, transformó la lógica de gobierno: pasó de presentarse como un lider independiente, a operar como jefe político, alineando con intereses electorales nacionales y locales.
Y no entendía que los concejales iban también por la coparticipación en la contratación….que es la dificultad de finales del 2025.
La Alcaldía convertida en plataforma electoral.
En vez de consolidar un gobierno centrado en los problemas de Cali, Eder orientó buena parte de su capacidad institucional hacia un proyecto electoral externo. La administración se parceló en dependencias , la gente de campaña exige y designó un excesivo grupo de asesores, la gran mayoría políticos, para llegar al año y medio, a tener un gobierno totalmente politizado , agenciando candidaturas nacionales al senado y locales a la camara, que fraccionaron la administracion , con los miles de PS de los concejales. Eder se la jugó por los candidatos ya inscritos:
Juan Fernando Reyes Kuri (Senado), Juan Pablo Rojas (Cámara) y Edwin Maldonado (Cámara), por el Nuevo Liberalismo Adicionalmente como instrumento político, apoyó procesos para el consejo de juventudes del Nuevo Liberalismo y el Centro Democrático y hasta medido, en la consulta interna del Pacto Histórico.
El papel del Concejo y el colapso institucional.
La relación con el Concejo se convirtió en otro frente crítico, todo siguió en el negocio de PS y los concejales protestan cuando en las licitaciones, no salen sus recomendados. Y a pesar de los acuerdos políticos y del reparto burocrático, el gobierno terminó enfrentando una crisis institucional sin precedentes:
- Por primera vez en la historia de Cali, el Concejo no eligió Contralor Distrital, pese a cuatro plenarias convocadas para tal fin.
- Por segunda vez en 37 años de elección popular de alcaldes, el presupuesto no fue aprobado en segundo debate. Como consecuencia, el presupuesto de $7,7 billones para 2026 debió ser expedido por decreto, concentrando temporalmente el poder fiscal en el Ejecutivo.
Este episodio dejó en evidencia un modelo de gobernabilidad basado en acuerdos inestables y en la lógica de los favores, que terminó por colapsar. La falta de control político, la ausencia de consensos y el debilitamiento de la deliberación democrática conforman uno de los hechos más graves de estos dos años. Y aquí se equivoca el alcalde en meterse a cooptar su contralor fiscal y también el Concejo, al querer imponer el modelo, con más de 20 años, sin que funcione eficazmente el contralor de Cali. Allí está el resultado, Cali quebrada-
Gasto público y despilfarro
Un aparato costoso de comunicaciones en el 2024 para la COP16. Publicidad reiterada enel 2025 con todas las secretarías, direcciones y gerencias. Muchos eventos sin impacto en poblaciones, como la Maratón de Cali, con una estrategia institucional orientada más a influir en prensa y opinión que a resolver problemas urgentes.
La desconexión entre gasto público y necesidades reales aumentó la indignación ciudadana, por ello, el pésimo resultado de las encuestas. Con casos concretos que acabaron la confianza de la opinión publica ( Ver encuestas iniciales vs las del último año ), por la corrupción descubierta en varias dependencias, inició en Comunicaciones y gobierno, se probó el deportes, lo de educación fue aberrante, Metrocali sigue en lo mismo, etc. En ninguna denuncia, ni sacada de funcionarios, el alcalde Alejandro Eder ha dado pública respuesta. Por lo que le debe a la ciudad, la precisión y la rendición de cuentas, sobre:
- Stapper en Gobierno, con tres encargos de Alcaldía y decisiones contractuales multimillonarias, desconociendo a los proponentes en cotizaciones de Cali, en Comunicaciones y asesores legales.
- Montoya gerente de campaña de Eder y Camacho en Deportes: irregularidades por manejo presupuestal en decenas de carreras deportivas, hasta invertir con despilfarro $3.500 millones en la Maraton de Cali, se le cobra al participante $120 mil hasta $250 mil en 41 k. Y con 1 año de anticipación Montoya escogió el contratista y montaron una operación ilegal, con la liga vallecaucana de triatlón, lo sacaron también por la puerta grande.
- Lady Aguilar en Educación: investigaciones por contratación que expusieron la ausencia de filtros éticos, con investigaciones en la Fiscalia. La sacó el alcalde, por la puerta de atrás y luego, rectificó y no dijo nada.
- En Metrocali los cuestionamientos del Concejo, hasta tumbaron un contrato y faltan explicaciones.
El alcalde derrumbó su sistema de integridad pública
Concentra esfuerzos en agendas electorales y comunicacionales, no rompió con la cultura política que prometió superar. Cali pidió un giro histórico; recibió continuidad: Corrupción, clientelismo, uso político del distrito, mas de lo mismo con el Concejo y desconexión con la tragedia social marcan estos dos años. La promesa de recuperar a Cali sigue pendiente.