Ante el desbarajuste administrativo, social y político que sufrimos en Colombia, muchas personas hacen la siguiente pregunta: 

¿En qué momento nos jodimos y caímos tan abajo?

Me atrevo a citar nueve (9) razones, seguro son más:

  1. La máxima jurídica romana: “Honeste vivire, alterum non laedere, suum cuique tribuere”, que traduce: 
  • vivir honestamente,
  • no dañar a otros,
  • dar a cada uno lo suyo.

Renunciamos a este principio, acabamos con el respeto, con la equidad, con la dignidad, preferimos el caos, prevalece la violencia y la envidia, optamos por callar predominando la anarquía y el deje así, no sea metido.

Ese aforismo expresado hace muchos siglos, no pierde valor, hoy deberíamos regresar a él, hacerlo nuestro en lo personal y en lo colectivo, es básico para la convivencia pacífica y justa en la sociedad.

  1. La abstención electoral aumentó de manera escalofriante, para muchas personas las elecciones les generan repulsión, indiferencia, nunca se preocupan por buscar personas capaces de liderar el Estado, permitimos nos administren pésimos funcionarios públicos, aceptamos a negociantes del voto que llegan a los cargos como langostas a devorar el erario público.
  1. Olvidamos totalmente el futuro de la nación, nos dedicamos a nuestros beneficios particulares en una clara posición egoísta, siendo que el futuro es el de nuestros nietos, nuestros herederos en todos los campos.
  1. La falta de una verdadera gobernabilidad que permita la descentralización política y la desconcentración administrativa que facilite atender las necesidades populares de manera inmediata, donde exista la interacción entre el Estado, la sociedad civil y el sector privado para tomar decisiones que de verdad respondan a las prioridades de la población.
  1. Falta transparencia y rendición de cuentas en la gestión pública, no se facilita la información administrativa y financiera para que sea comprensible para la ciudadanía.
  1. No confiamos en las instituciones políticas de ningún nivel, éstas debieran tener procesos que demuestren integridad, ética en la gestión, evitando la corrupción y el abuso de poder.
  1. No existe comunicación efectiva entre las instituciones y la ciudadanía, deben establecerse canales de comunicación claros, accesibles para los ciudadanos donde se les entregue información continua se respete las opiniones ciudadanas.
  1. Necesitamos mecanismos de control efectivos para prevenir abusos de poder, fundamental creer y exigir la separación de poderes entre el ejecutivo, legislativo y judicial y donde los entes de control sean independientes y no acaparados por grupos políticos.
  1. Las normas penales se convirtieron materia de negociación electoral, le perdimos el miedo al proceso penal, a criminales se les otorga favorabilidad, se le dio estatus al crimen, y sigue la criminalidad. 

Es un resumen apretado que amerita ser profundizado para que nos sirva en el fortalecimiento de las instituciones y alcanzar un futuro próspero, no todo está perdido.

Jorge Enrique González Rojas