Con ese título en los años 80 se conoció una producción de la televisión mexicana que hoy se ha convertido de nuevo en noticia no por la aparición de la bonita Verónica Castro, sino porque el descarado ministro de salud una vez mas ha expresado sandeces, improperios, demostrando que no está preparado para liderar el ministerio de la salud que padece de lo siguiente (me quedo corto con este listado).

  1. Existencia de barreras administrativas para atender a millones de pacientes,
  2. La negación de tratamientos médicos,
  3. La interrupción de medicamentos,
  4. El colapso en los servicios de los hospitales,
  5. Crisis financiera de las EPS, de la red pública y privada,
  6. La insuficiencia en el flujo de los recursos,
  7. Al talento humano en salud le ha tocado enfrentar condiciones laborales inestables y lamentables,
  8. Retrasos en pagos.

Consecuencia de este incompleto listado:

Se ha afectado a los usuarios más vulnerables: niños, pacientes con enfermedades huérfanas y adultos mayores.

Ese ministro en lugar de estar ridiculizando al personal médico debiera estar garantizando:

  1. El acceso oportuno, permanente e integral del servicio de salud sin discriminación alguna, por ejemplo: dando solución a la crisis financiera de las Entidades Promotoras de Salud, y de la red hospitalaria publica y privada, la acumulación de deudas, que ha llevado a una total iliquidez al sistema de salud sin poder atender a los pacientes.
  2. Mejorarles las condiciones laborales inestables porque padecen de una contratación precaria, se le retrasan sus pagos, además de tener una sobre carga de trabajo que afecta su bienestar como la calidad del servicio. Desde una visión ética, queda en evidencia que al personal de la salud se les instrumentaliza quedando en una ecuación de costo y nunca se les reconoce como sujetos esenciales en el sistema y como garantía del derecho fundamental.

Lo anterior ha llevado a la JUDICIALIZACION DEL DERECHO A LA SALUD: que muy lejos de ser un logro, evidencia el fracaso administrativo del sistema, porque te atienden si te vales de acciones judiciales, como el derecho de petición y la acción de tutela, aumentando la percepción de abandono, desprotección e indiferencia estatal.

Recomendable decirle al deslenguado ministro que se lea y ponga en practica el articulo 95 de la constitución política que le impone deberes, entre ellos el de ACTUAR conforme al principio de solidaridad social, cuando un sistema permite que personas enfermas esperen meses por atención o que mueren en lista de espera, estamos ante una fractura moral de orden constitucional enorme.

Ministro:

En lugar de estar burlándose del personal médico, reconstruya el sentido ético del sistema, coloque de nuevo la dignidad humana en el centro de la política pública de salud.

PARA FINALIZAR:

¿Cómo nos aguantamos a un ministro de salud que insulta la inteligencia y el trabajo del personal médico?

Jorge Enrique González Rojas