Encuentro latinoamericano y del caribe de entrenadores 2025– CEPALAC

Diego Camilo García Chávez: Magíster en teoría y metodología del entrenamiento deportivo. Es coordinador de especialización de la Escuela Nacional del Deporte, promotora de este Encuentro Latinoamericano y del Caribe de Entrenadores.

Ramiro Varela M: La conferencia del profesor, el doctor Camilo García, es sobre entrenamiento deportivo y las ciencias del deporte.

DG: He seguido el encuentro muy de cerca en cada una de sus jornadas. Voy a hacer rápidamente la introducción, y es que las ciencias del deporte han tenido una evolución, como lo habló el profesor Carter, pero también han tenido una evolución en nuestro país ( Colombia )  que ha permitido el aporte al desarrollo en Suramérica y Latinoamérica, y de eso es de lo que vengo a hablar el día de hoy. En primer lugar, la perspectiva que tenemos desde la Escuela Nacional del Deporte, no sin antes mencionar que estoy en representación de la Escuela y, por supuesto, de su Centro de Estudios Olímpicos que hace posible este tipo de actividades y de gestiones, así como de la Facultad de Ciencias de la Educación y del Deporte.

Las ciencias del deporte, muchos autores clásicos de la teoría del entrenamiento lo han establecido a partir de definir la teoría del deporte con diferentes direcciones, y la principal de ellas ha sido la actividad competitiva y los logros deportivos, es decir, la utilización de tecnologías, métodos y medios de entrenamiento, midiendo efectos, adaptaciones fisiológicas, etcétera. Esto ha partido del estudio del logro competitivo y nos ha llevado a pensar en otras direcciones como la selección deportiva. El profe Carter hablaba de selección y detección de talentos, de la enseñanza y el perfeccionamiento deportivo, y esto abre otra vía de cómo era el entrenamiento deportivo y de la construcción y dirección del proceso de preparación. Hoy en día la Escuela Nacional del Deporte y la Facultad conciben el entrenamiento desde ese proceso macro de preparación deportiva.

Años atrás, en esta discusión académica se hablaba de ciencias aplicadas al deporte y eso generaba un discurso interdisciplinar, es decir, cada ciencia aportando desde su eje. Hoy el discurso es de ciencias del deporte y se vuelve multidisciplinar, donde todas las ciencias se especializan y aportan al desarrollo de la preparación deportiva. Por eso tenemos médicos, fisioterapeutas, nutricionistas y profesionales de distintas ramas especializados en deporte, que deben conocer el proceso de preparación y entrenamiento. Hablamos entonces de un enfoque sistémico funcional, donde la actividad motriz, el juego y la competencia condicionan ese conocimiento.

El entrenador, independientemente de su deporte, debe tener una cultura deportiva y conocer de todas las modalidades, tiempo y marca, juegos con pelota, arte, precisión, paralímpicos, de invierno, pero debe especializarse en su modalidad o prueba. Eso implica conocer aspectos biológicos, fisiológicos, pedagógicos y médicos. También es necesario contextualizar el proceso de entrenamiento en cuanto a las esferas del deporte: formativo, recreativo, competitivo y de altos logros. Esto hace que el deporte tenga una percepción desde la educación, desde las políticas de deporte para todos, del acondicionamiento físico y con miras al alto rendimiento.

El entrenamiento deportivo es un proceso macro con múltiples variables. Autores clásicos como Matvéiev lo plantean como un proceso pedagógico de largo plazo que se hace con miras a la competencia, independientemente del nivel. Definiciones más actuales como las de Iñigo Mujika, gran investigador en deportes de tiempo y marca, lo definen como un proceso planificado y científico, con múltiples componentes físicos, técnicos y fisiológicos que requieren periodización, cuantificación, afinamiento o puesta a punto, con el objetivo de optimizar el rendimiento y garantizar una adecuada recuperación. Por eso el entrenador debe conocer cada una de esas fases y aristas.

Estas ciencias del deporte también deben estar en línea con las políticas nacionales e internacionales. En lo internacional, recordemos los Objetivos de Desarrollo Sostenible y lo planteado en la reunión de ministros del deporte: el deporte requiere ciencia, requiere tecnología y será una herramienta fundamental para el desarrollo de la humanidad. Las universidades debemos pensar cómo usar la ciencia y generar innovación para el deporte.

Las ciencias del rendimiento y del entrenamiento se enfocan en tres grandes aristas: la teoría y metodología del entrenamiento deportivo, la táctica y estrategia deportiva, muy fuerte en deportes de conjunto, y la evaluación y control del rendimiento, que permite el uso de la tecnología. Pero ojo, tener tecnología no garantiza un buen proceso de preparación, hay que saber usarla y aprovecharla, como lo explicó el profe Carter al hablar de machine learning y otras herramientas actuales. A esto se suman las ciencias biológicas: fisiología, sistemas energéticos, umbrales ventilatorios, anatomía, biomecánica, medicina, nutrición y neurociencia aplicada.

La mayoría de universidades se enfocan en las tres primeras áreas, pero no podemos olvidar las ciencias tecnológicas e ingenierías aplicadas al deporte, como la biomecánica y la ingeniería deportiva, claves en el deporte paralímpico con el uso de prótesis, y la ciencia de datos con el análisis de rendimiento. Hoy es normal encontrar analistas de rendimiento y analistas tácticos en equipos multidisciplinarios.

Tampoco pueden ser ajenas las ciencias sociales y humanas: psicología, sociología, historia y pedagogía, fundamentales en la preparación deportiva integral, como lo han estudiado Parlebas, Torrent y Balaguer. No podemos olvidar que trabajamos con seres humanos y para seres humanos. También la gestión y economía del deporte, porque toda competencia y preparación requiere recursos, patrocinadores, marketing y gerencia deportiva, en articulación con las políticas públicas. Esto explica por qué algunos países tienen más desarrollo en líneas específicas como deporte escolar, universitario, de rendimiento o estilos de vida saludable.

Para cerrar esta introducción, cada una de estas ciencias que aportan al deporte debe ser estudiada a fondo. En Colombia aún tenemos una brecha entre la formación universitaria y la investigación aplicada al campo. Todavía los entrenadores no usan toda la evidencia que da la ciencia, y la ciencia aún está lejos de generar evidencia directa para el campo. Somos los que estamos de lado y lado quienes debemos tender ese puente. En Colombia enfrentamos la gran problemática de no tener referencias ni baremos actualizados para comparar a nuestros deportistas. La última gran medición la hizo Jáuregui Ordóñez en 1991 con baterías para niños y jóvenes, pero no para deportistas. Hoy varias universidades aportan en este tema, pero aún falta mucho por investigar, sobre todo en atletismo y para-atletismo, donde quedan muchas líneas por desarrollar.

RV: Quiero precisarle que en el chat hay un importante número de reconocimientos a su exposición. ¡Guau! Excelente. Muchos calificativos positivos para que todos los más de 200 profesores que se encuentran en sala, 207 en este momento, estén tranquilos. . A ver, profesor Diego Camilo, entremos en las preguntas muy breves para que sean unas respuestas breves y podamos utilizar estos 15 minutos muy constructivamente. Defina entrenamiento deportivo en el tema pedagógico y científico, en lo científico, en lo pedagógico y esos componentes tan importantes de preparación física y entrenamiento deportivo.

DG: Como lo planteé en la definición de Betan y de Mujica, el entrenamiento deportivo es un proceso sistemático. Eso implica que debe tener un inicio, es decir, debe tener una planificación y debe estar orientado hacia el alto rendimiento en este caso. Si nos enfocamos en este contexto, por supuesto se debe hacer con todos los principios del entrenamiento: principios fisiológicos, biológicos, metodológicos y pedagógicos, porque en últimas es un proceso de enseñanza que implica aprendizaje, progresividad de habilidades, hábitos, capacidades, etcétera. Ahora bien, si hablamos de sus componentes, acá en la escuela lo llamamos partes de la preparación. Hay que tener en cuenta que la mayoría de autores hablan de preparación física, técnica, táctica, teórica y psicológica. Algunos autores plantean dos más. Bueno, en fin. Pero cada una de estas partes de la preparación es fundamental. Por eso nos remitimos al principio de esa preparación multilateral, más allá de las habilidades y demás. Desde esa perspectiva, en un deportista requerimos que tenga una adecuada preparación física general y específica, una adecuada preparación técnica, una adecuada preparación táctica y demás. Es decir, es todo un conjunto que permite que el deportista tenga un óptimo desempeño y rendimiento competitivo. Ahora bien, no solo lo podemos ver desde la parte cuantitativa. También hay que tener en cuenta ese aspecto pedagógico, el cual permite que el deporte eduque, forme y transforme a la persona de acuerdo a sus necesidades, porque las realidades y la estratificación de los deportes y de los países hacen que el deporte sea una herramienta social transformadora que no podemos dejar de lado.

RV: Otra pregunta del chat – Importancia de la preparación técnico-táctica en este proceso de entrenamiento, y es importante que nos hable de esa integración de los aspectos fisiológicos en la planificación del entrenamiento deportivo.

DG: Esa preparación técnico-táctica son dos partes fundamentales en el proceso de preparación deportiva, pero también hay que tener en cuenta esa interdependencia. No puedo pensar en tener táctica sin tener técnica, y la técnica sola, si no me soluciona la situación competitiva, ¿para qué tengo la táctica? Eso me permite que se hagan exigencias reales de competencia y me permite hacer progresiones del entrenamiento. Claramente hay deportes que en su preparación deben tener una prioridad técnica o una prioridad táctica. Y bueno, entraríamos en otra discusión si habláramos de los tipos de deporte. Ahora bien, cuando integro los aspectos fisiológicos en la planificación, es en todo momento, es decir, cuando hablo de sobrecarga, cuando hablo de adaptación, cuando hablo de umbrales ventilatorios. Todo el tiempo necesitamos conocer los aspectos fisiológicos. Esto es una gran problemática en la formación de pregrado en deporte en nuestro país, porque muchas veces el profesional que se está formando cree que esto solo son medios, métodos y aplicar carga. Pero resulta que la carga tiene un efecto y una forma de medir. Nosotros tenemos unos componentes internos y externos que determinar. Puede ser tan básico o tan complejo como lo miremos. Puedo hablar de percepción de esfuerzo (RPE), puedo hablar de frecuencia cardíaca, puedo hablar de umbrales ventilatorios, puedo hablar de muchos otros marcadores fisiológicos. Si uno aúna estas dos cosas, esto hace que pueda potenciar lo físico y lo cognitivo, que el deportista sea más inteligente, más preciso y que lo pueda usar en competencia, que en últimas es lo que interesa.

RV: Relacione logros competitivos con proceso de entrenamiento y fundamentación científica, y al mismo tiempo la metodología sugerida por ustedes para la selección deportiva.

DG: Bueno. Resulta que el logro competitivo es el que mide el desempeño o el rendimiento competitivo. Es decir, yo puedo tener todas las condiciones físicas, técnicas y tácticas, pero si no hay logro deportivo, algo sucede. Algo estoy dejando de controlar, algo me falta en la estructura, algo no está. Y por eso es necesario tener en cuenta los modelos de planificación, porque los modelos de planificación nos aseguran poder seguir estructuras que, en algunos casos, pueden ser más flexibles o más rígidas, que me permitan lograr rendimiento dependiendo del volumen de competencias y de sus características. Entonces yo puedo pensar en un modelo clásico, en una ATR, en bloques, en campanas, etcétera. Muchas veces esos autores en sus modelos rescatan o resaltan principios del entrenamiento fundamentales. Por dar un ejemplo: si hablamos de ATR, tenemos que hablar del efecto retardado de la carga a largo plazo. Entonces tengo que clasificar las capacidades que quiero desarrollar en mis deportistas y ver cuáles se demoran o pueden tener mayor efecto a largo plazo y cuáles son a menor plazo. Eso quiere decir que debe haber todo un estudio de qué es lo que requiero para mi deporte, para mi deportista y para la categoría. Ahora, frente a la pregunta de cómo lo mira la Escuela Nacional del Deporte, la Facultad de Ciencias de la Educación y el Deporte, en todos sus programas (tecnología, profesional en deporte, especialización en teoría y futura maestría) estamos trabajando partiendo del proceso de preparación deportiva. Tiempo atrás la connotación se daba desde las etapas de la preparación deportiva: unos programas enfocados en iniciación, otros en formación, otros en especialización y otros en alto rendimiento. Pero vimos que esto generaba dificultades en cómo concebir el proceso. Entonces nos paramos desde el proceso de preparación deportiva y cómo las ciencias arropan cada una de las etapas y cada parte del proceso, de acuerdo al tipo, a la categoría y al nivel. Así lo mira la Escuela. Eso también ha hecho que en algunos programas dividamos los cursos por partes de la preparación y por tipos de deporte. En últimas, insisto, no solo hablamos de teoría del entrenamiento, sino del proceso de preparación deportiva.

RV: Profesor, háblenos de la actividad motriz específica de juego y competencia en la formación deportiva, que es tan importante, y los aspectos biológicos y humanísticos para el rendimiento deportivo integral.

DG: Acá hay dos cosas. Cuando hablaba del enfoque sistémico-funcional para definir la actividad motriz específica de juego y competencia, a lo que hace referencia es a que es el juego y la competencia lo que condiciona el proceso. Es decir, la cantidad de competencias, la lucha competitiva, la tensión entre la ofensiva y la defensiva me permiten determinar cuáles son los elementos prioritarios que desarrollar en cada parte de la preparación. Pero si me voy más atrás, Betan rescata algunos fundamentos de Mujica, donde dice que es el juego, el movimiento, el poder ejercer presión lo que da raíz a la noción competitiva. Entonces es muy difícil que hablemos de rendimiento y de proceso de preparación deportiva si no tenemos la competencia en ese medio. Claro, eso es ver el deporte demasiado excluyente, no sabiendo que el deporte tiene un poder social y comunitario tan fuerte. Pero eso mismo hace que conciba una formación integral, que sea el primer motor de educación. En algunos estudios en Europa se ha demostrado que cuando eliminamos el deporte de los currículos escolares, el desempeño cognitivo decae. O sea, el deporte estimula tanto lo motriz como lo cognitivo para un excelente desarrollo. Ahora, respecto al aspecto humanístico, también juega el ejemplo que tengamos como entrenadores, es decir, la imagen que damos, el comportamiento, nuestra forma de comunicar y de corregir. El profesor Iván Vasylev Todorov, profe acá de la Escuela hace muchos años, de baloncesto búlgaro, nos decía que uno debe enseñar con amor. Enseñar con amor implica llevar por el camino correcto del ejemplo de la formación integral, pero teniendo en cuenta que nos preparamos para la competencia con un pensamiento crítico, ético y social.

RV:  ¿Los métodos de evaluación en la tecnología de hoy que ustedes observan en las universidades de los Estados Unidos y las que ustedes recomiendan para monitorear el progreso en el entrenamiento deportivo?

DG: Tocaste un tema muy apasionante para mí porque en esa base fundamental teórica de la que he venido hablando se habla solo del control pedagógico, pero hoy hablamos de evaluación, control y monitoreo del entrenamiento deportivo. Me hablas de Estados Unidos, pero realmente cuando vas a ver controles de entrenamiento en atletismo, en fútbol americano, en baloncesto, lo único que están haciendo con la tecnología para valorar sus talentos es utilizar precisión en los tiempos, precisión en los saltos, y hoy en nuestros países suramericanos los tenemos. Brasil lo tiene, Colombia lo tiene, Argentina lo tiene, Chile lo tiene, todos tenemos laboratorios. La Escuela Nacional del Deporte tiene plataformas de fuerza, cámara de gases, plataformas de salto, los profes tenemos en cooder. El problema es quién procesa esa información y cómo me sirve para planificar el entrenamiento. Los tres están dados, los baremos están dados, recojamos datos de nuestros deportistas, compartamos datos de nuestros deportistas, que hoy en día es lo más complejo, y que el entrenador tenga la posibilidad de entender estos resultados. Creería yo que es lo más importante, que crea en el PF, porque tenemos una problemática en nuestro país y es esa especialización temprana. Hace dos meses daba una conferencia en Bogotá y decía: nuestros deportistas son maestros técnica y tácticamente, pero no parecen atletas porque es esa preparación física la que se debe optimizar, y optimizarla a partir del control. Profes, entrenadores, ustedes pueden tener la mayor tecnología, pueden tener GPS, pero si no lo saben utilizar no pasa nada. Pero si usted tiene el cronómetro y sabe usarlo, ya tiene una ganancia. No siempre la tecnología es garantía del éxito, el tema es cómo uso y cómo aprovecho la poca o mucha tecnología que tengo.

RV: La Escuela Nacional del Deporte, Profe, ha incursionado internacionalmente con mucha fortaleza, exportando grandes profesionales como entrenadores de selecciones de fútbol de las Américas, Centroamérica, el Caribe, Suramérica, en atletismo también ha participado en selecciones olímpicas y otros deportes, y también en el paralimpismo, con resultados precisos en medallería. Tenemos en Latinoamérica muchísimas universidades con magísteres, másters en educación, en salud, en actividad física, en deporte, etc. Poquitos resultados en cada país, de a dos o tres; Brasil, seis doctorados en lo mismo: salud, deporte, tecnología, actividad física. Creo que llegó el momento de poder tener unos doctorados en Latinoamérica donde el énfasis, fútbol y atletismo para arrancar como deporte base, puedan ser fusionados con bilingüismo y tener alguna participación en el mundo de la ciencia y el deporte.

DG: Eso es una gran problemática para nosotros los que trabajamos y los que estamos en las universidades. Buscar un doctorado que tenga la línea de entrenamiento deportivo o un deporte específico es complejo, casi siempre tenemos que ir a Europa, a Estados Unidos y demás. Pero tenemos el talento, tenemos la tecnología, tenemos los laboratorios. El tema es que el discurso desde la salud, desde la actividad física, por su avance científico y su avance a nivel de evidencia investigativa, todavía nos lleva muchos años y eso hace que a nivel universitario se den discursos hegemónicos. Pero progresivamente hemos avanzado en esto. Brasil tiene maestrías en deporte paralímpico. Nosotros tenemos especializaciones fuertes en entrenamiento deportivo, las maestrías ya tienen líneas de entrenamiento, pero ya es hora de que nosotros tengamos un doctorado y que llevemos ese deporte a otro nivel, sabiendo que tenemos entrenadores de gran experiencia y de gran formación que, a partir de sus resultados y su formación académica, les permite tener un discurso que nos lleve a esto. Y no solo lo digo como discurso personal, lo digo porque acá en la Escuela hemos tenido a grandes profes, doctores y eminencias en el proceso de entrenamiento como Carlos Valzaloure o Iñigo Mujica, que nos dicen: “Ustedes tienen la tecnología, tienen el deporte, tienen gran cantidad de atletas, tienen el talento”. Es hora de hacerlo. Y muchos se han prestado para tener estos avances. Pero, claro, entramos en el otro lado de la educación, que tiene que ver con toda su gestión. Construir un programa académico tiene una rigurosidad diferente en cada país, tiene unos procesos de acreditación con los cuales deben surgir. Pero, claro, si se trabaja en comunidades, es mucho más posible.

RV:  Antes, podría comprometer que nosotros esta noche le pasamos el video para que las respuestas nos las pueda mañana entregar y nosotros podamos mañana en la tarde enviar a todos los participantes. Esa es la primera parte. Y la segunda, decirle al profesor Carter que se prepare para una frase final, y profesor Diego Camilo, una frase final, usted por favor.

DG: Profes, tenemos un gran reto, pero el entrenador debe prepararse, debe estudiar para poder avanzar en su proceso de autoperfeccionamiento. Decía el profesor Carter.

RV: Muchas gracias, profesor Diego Camilo. Y profesor Carter.

Redacción