El viernes 9 de octubre, 7:00 p.m. conduciendo mi vehículo salí de la ciudad de Armenia con destino al Valle del Cauca, tuve que soportar una congestión vehicular tenaz, no había ocurrido un accidente de tránsito, en ocho minutos (8) conté 55 tracto mulas viajando en sentido contrario, es decir transportando mercancía para el centro del país procedente del occidente del país posiblemente desde el puerto de Buenaventura, no conté la cantidad de buses, camiones de menor kilaje y carros pequeños todos en fila india como en una trocha al estilo antiguo.

Es una experiencia personal, que podría quedar como anécdota, pero que me sirve de invitación para que enfrentemos con visión y no continuar soportando esa afectación que perjudica a todos: y ese todo es nada menos que el SUROCCIDENTE DE COLOMBIA en todo su componente de desarrollo.
Por ello invito a una reflexión activa:

  1. Organizar una Estrategia Nacional para la construcción de la doble calzada Calarcá – La Paila, como necesidad urgente del suroccidente colombiano sobran argumentos y explicaciones técnicas, económicas, constitucionales, ambientales y de seguridad vial.
  2.  Esa carretera es prioridad nacional, no antojo municipal o de turistas o comerciantes locales.
  3.  Es la integración económica entre el Valle del Cauca y el Eje Cafetero.
  4. Representa el transporte de mercancías entre los centros productivos y el puerto de Buenaventura.

     

  5. Es afianzar la competitividad industrial, agropecuaria y comercial del suroccidente de Colombia.
  6. Es darle seguridad a conductores, pasajeros y transportadores, pregunto: ¿qué entidad del Estado ha hecho el análisis de accidentalidad en esa vía en los últimos cinco años por ejemplo?
  7. Es darle vida y respeto a las cadenas de abastecimiento y la conexión entre regiones.
  8. Es evitar costos logísticos y de las pérdidas ocasionadas por demoras e incidentes.

Los gobiernos del dpto. del Valle, el Quindío, el Tolima, todos los gremios, mediante estudios, deben evaluar, analizar el costo en dinero, en vidas, en tranquilidad de continuar manteniendo las actuales condiciones de esa vía que cada día ve aumentar el número de carros sobre ella, porque es una carretera estratégica para la economía nacional.

DIRIGENTES DEL SUORCCIDENTE:

No se puede continuar postergando indefinidamente la construcción de esa vía, conformen una organización gremial regional independiente de sectarismos políticos donde asistan con presencia real:

* Gobernaciones del Valle del Cauca, del Quindío, del dpto. del Tolima.
* Alcaldías y concejos municipales de los territorios vinculados al corredor.
* Representantes a la Cámara y Senadores de esos departamentos.
* Cámaras de Comercio, sociedades de ingenieros, gremios de transporte, industria y agricultura.
* Universidades, expertos en infraestructura, veedurías ciudadanas y organizaciones comunitarias.

Para presentar una propuesta única al Gobierno nacional, haciendo seguimiento público a los compromisos y evitar que la iniciativa se diluya entre solicitudes inconexas.

Este Comité debe estar en permanente contacto e informando avances y retrocesos, su legitimidad dependerá de la transparencia y de su capacidad para producir resultados, no del número de reuniones celebradas.

Y obvio existe un gran argumento: NO es suficiente afirmar que la carretera es importante: deben demostrar cuánto pierde el país en vidas, en economía por no ampliar esa vía esencial para el suroccidente del país.

Para sacar adelante esta petición considero que es esencial una estrategia que combine tres fuerzas:

* Unidad regional,
* Rigor técnico y
* Presión democrática sostenida.

Ninguna de ellas, por separado, garantiza la construcción de la carretera en doble calzada.
Nunca olvidar: el proyecto debe defenderse como una conexión estratégica entre el Centro del país, el Eje Cafetero, el Valle del Cauca y el Pacífico.

Jorge Enrique González Rojas