Salvajina no puede convertirse en otro Termoemcali. La solicitud del alcalde de Cali y la gerencia de EMCALI al Gobierno Nacional para levantar la pignoración del 18,06 % de las acciones de Celsia y avanzar en la permuta por la CH de Salvajina abre una discusión de alcance nacional: ¿puede una empresa con dificultades estructurales asumir otro negocio energético sin resolver primero sus problemas esenciales? La experiencia de Termoemcali obliga a recordar los riesgos de decisiones empresariales que terminaron comprometiendo enormes recursos públicos, con pérdidas superiores a USD 1.000 millones a valor presente neto, según las cifras citadas en el debate. Salvajina requiere evaluaciones técnicas, financieras e hidrológicas independientes. No se trata de intercambiar activos sobre el papel, sino de establecer quién asume los riesgos y cuánto podría costarle a Cali.
Dos billones en juego mientras Cali sigue esperando agua potable
Mientras se discute el destino de activos valorados en cerca de $2 billones, Cali enfrenta una emergencia estructural que lleva décadas sin solución. Las comunas 1, 18 y 20, con barrios como Terrón Colorado, Siloé y Altos de Meléndez, continúan dependiendo de carrotanques durante los periodos de desabastecimiento. EMCALI necesita recuperar las pérdidas de agua, renovar aproximadamente 1.200 kilómetros de tuberías obsoletas, rehabilitar el alcantarillado, optimizar la PTAR Cañaveralejo y construir la planta de tratamiento de aguas residuales del sur. Las inversiones prioritarias se estiman entre $1,5 y $2 billones. La pregunta nacional es inevitable: ¿por qué concentrar la gestión institucional en Salvajina mientras el servicio público esencial continúa acumulando necesidades insatisfechas?
Sin buen gobierno, no se pueden liberar las garantías de EMCALI
La petición dirigida a los ministros de Hacienda y Vivienda y al Superintendente de Servicios Públicos exige auditorías independientes, estudios técnicos, financieros, jurídicos, ambientales e hidrológicos, y resultados verificables de buen gobierno antes de levantar la pignoración o condonar obligaciones. No es un asunto menor: EMCALI acumula pérdidas de $1,29 billones en Telecomunicaciones entre 2015 y 2025, mientras Acueducto cerró 2025 con un resultado negativo de $11.905 millones. El antecedente de Termoemcali debe permanecer en la memoria institucional: las decisiones energéticas también pueden comprometer gravemente el patrimonio público. La Nación debe establecer condiciones y controles antes de cualquier operación. Los $2 billones en juego no pertenecen a los administradores de turno: representan patrimonio de Cali y deben responder a las necesidades de sus ciudadanos
“Un sistema que no funciona” y Cali pierde $10.000 millones mes en agua
El diagnóstico del ingeniero Hugo Salazar Jaramillo, ex gerente de acueducto sobre Emcali, es una advertencia que sacude la gestión de los servicios públicos de Cali: “Hay un sistema que no funciona”. Las pérdidas del acueducto podrían alcanzar los $10.000 millones mensuales, mientras la ciudad produce más agua de la que demanda y, paradójicamente, enfrenta problemas de abastecimiento en sectores de las comunas 1, 18 y 20. Para Salazar, el problema no es solamente producir agua, sino lograr que llegue efectivamente a los hogares. Su cuestionamiento apunta a las pérdidas, las redes obsoletas y las deficiencias administrativas. También lanzó una advertencia sobre el manejo de la empresa: “A eso no se le puede meter politiquería”. Exige recuperar la eficiencia gerencial y reivindica a los suscriptores que durante décadas han sostenido financieramente a Emcali.
Cali compromete su futuro hídrico por falta de planificación y protección ambiental
El problema del agua en Cali también tiene una dimensión territorial y ambiental. Hugo Salazar advierte que la expansión urbana aumenta las exigencias sobre las redes de distribución y obliga a construir sistemas de bombeo, almacenamiento e interconexión capaces de responder al crecimiento de la ciudad. Pero su preocupación va más allá de la infraestructura: la disponibilidad futura del agua depende de las obras de ingeniería y de la conservación de los ecosistemas. Las cuencas abastecedoras, los ríos y las zonas de protección ambiental deben recuperar protagonismo en la política pública. No basta con reaccionar ante cada verano o episodio de desabastecimiento. Cali necesita una estrategia permanente de seguridad hídrica, inversiones sostenidas y dirección técnica. El mensaje de Salazar es claro: sin protección de las fuentes, planificación urbana y eficiencia institucional, la ciudad compromete su abastecimiento futuro.
Mabel Lara, heredera de un gobierno cuestionado y de una Cali en crisis
Mabel Lara entra al escenario electoral como heredera política de una Administración que no ha logrado resolver los problemas estructurales de Cali. Su renuncia a la Secretaría de Desarrollo Económico y Turismo para aspirar a la Alcaldía abre un interrogante de fondo: ¿cómo pretende convertirse en alternativa quien hizo parte del gobierno de Alejandro Eder y comparte la responsabilidad política de su gestión? En La Lupa Urbana de Caliescribe, las voces ciudadanas, la inteligencia artificial y el BUIC pusieron bajo examen ese legado: crisis fiscal, inseguridad, barrios sin agua, vías abandonadas y rezago educativo. Su trayectoria periodística le otorga reconocimiento público, pero no sustituye los resultados administrativos. Lara tendrá que responder por su paso por el gobierno y explicar qué cambió, qué no funcionó y por qué los caleños deberían confiarle el futuro de la ciudad.
Cali, al borde de la inviabilidad: continuidad de Eder
El problema de Mabel Lara no es solamente su aspiración electoral: es el gobierno que deja atrás y la ciudad que recibe como herencia. Ramiro Varela precisó la realidad que no admite discursos: Cali enfrenta quiebra fiscal,crisis de movilidad, infraestructura olvidada inviabilidades sociales. El MIO sigue sin ofrecer solución, las 9 megaobras continúan pendientes y la educación reclama calidad. ¿Dónde están los resultados que puede presentar? ¿Cuál es su propuesta para sacar a Cali de una situación que amenaza su viabilidad como ciudad? La candidatura tiene debilidad porque representa continuidad de Alejandro Eder y nunca evidenció las soluciones de los problemas estructurales, por eso, se proyecta que la reemplazara, un candidato del núcleo Eder, como Esteban Piedrahita.
Aberración humana: barrios urbanos de Cali condenados a vivir sin agua
Resulta inadmisible e inhumano que, en pleno siglo XXI, barrios ubicados dentro del perímetro urbano consolidado de Cali, en las comunas 1, 18 y 20, continúen padeciendo el desabastecimiento de agua potable. No son asentamientos por fuera de la ciudad formal: son comunidades con usuarios legalmente constituidos, contribuyentes y ciudadanos que tienen derecho a recibir un servicio público esencial. La gravedad es aún mayor porque llevan más de 17 años dependiendo de carrotanques, sin que las distintas administraciones hayan encontrado una solución estructural. Durante casi dos décadas, miles de caleños han tenido que soportar que el acceso al agua dependa de vehículos repartidores, como si recibirla fuera una concesión institucional y no un derecho fundamental. Es una vergüenza para Cali que barrios urbanos sigan viviendo esta realidad.
El pulso por la terna fiscal
El jurista vallecaucano Wilson Ruiz Orejuela, expresidente del Consejo Superior de la Judicatura y referente del derecho público en el pais, viene sonando en la Presidencia de la República para ser incluido en la terna que disputará la Fiscalía General de la Nación. Ruiz Orejuela, nacido en Florida, Valle del Cauca, ostenta una sólida trayectoria académica y magistratura que le ha permitido consolidar una estrecha cercanía con los magistrados de la Corte Suprema de Justicia, corporación que lo ternó a la Procuraduría en 2020. Apoyado en su prestigio jurídico en el occidente colombiano y su amplio conocimiento de la rama judicial, el exmagistrado busca proyectarse como un candidato de consenso institucional capaz de tender puentes entre la judicatura y el Ejecutivo en el proceso de selección que se adelantará de cara al periodo 2028-2032.
Entre el gabinete de Duque y Salvación Nacional
El recorrido político de Ruiz Orejuela añade una compleja dinámica a su aspiración técnica. Su paso como Ministro de Justicia entre el 5 de octubre de 2020 y el 7 de agosto de 2022 durante el gobierno de Iván Duque lo afianzó con el Centro Democrático y la derecha tradicional. Tras ser precandidato a la Alcaldía de Cali en 2023, el jurista dio el salto a las contienda legislativa en la lista al Senado por el partido Salvación Nacional en las elecciones de marzo de 2026. Esta combinación de experiencia ejecutiva , su paso como conservador, vínculos con la derecha y un perfil jurídico de alto nivel en el Valle del Cauca definen la gestión, para que se le saque al si, al Presidente de la República para otorgarle un espacio en la terna.
Otros confidenciales
Roger Mina: casi 3 años de gerente y ninguna solución para la ladera
La crisis también refleja una preocupante inestabilidad administrativa: cuatro gerentes han pasado por la Gerencia de Acueducto y Alcantarillado de EMCALI en menos de tres años, fragmentando la continuidad de la planificación y las decisiones técnicas. Mientras cambian los responsables, el problema permanece intacto. El gerente general, Roger Mina, compareció ante el Concejo con anuncios sobre el embalse de Pichindé y una eventual fase de factibilidad en 2027, pero sin presentar una solución concreta e inmediata para las comunidades de las comunas 1, 18 y 20. Después de más de 17 años de carrotanques, resulta inaceptable que la respuesta institucional siga siendo anunciar proyectos futuros. La ciudadanía necesita un plan de abastecimiento con presupuesto, responsables, cronograma y resultados verificables, no nuevas explicaciones para prolongar una emergencia que lleva casi dos décadas.
Pre y factibilidad: promesas sin fechas que obligan a acudir a la justicia
El proyecto del embalse de Pichindé se ha convertido en el centro de anuncios que todavía no ofrecen certezas sobre su desarrollo. EMCALI habló de prefactibilidad y ahora plantea incorporar recursos en el presupuesto de 2027 para avanzar hacia la factibilidad, pero no presenta fechas precisas de contratación, entrega de estudios, diseños, financiación ni ejecución. Tampoco identifica una solución inmediata para quienes llevan más de 17 años dependiendo de carrotanques. No se puede confundir una fase de estudios con una obra ejecutada ni presentar la factibilidad como garantía de abastecimiento. Ante esta prolongada ausencia de soluciones, corresponde acudir a una acción popular para que la justicia ordene a EMCALI garantizar el suministro de agua potable, establezca obligaciones concretas y fije plazos de cumplimiento. El acceso al agua no puede seguir dependiendo de anuncios administrativos, presupuestos futuros ni proyectos hidroeléctricos. Es una obligación del Estado y un derecho de los ciudadanos










