La creación del nuevo Consejo Asesor del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), anunciada por su presidente Ilan Goldfajn, va más allá de la incorporación del expresidente colombiano Iván Duque. El propósito es anticipar tendencias, identificar oportunidades y definir dónde puede tener mayor impacto el BID en América Latina y el Caribe.
La primera reunión, realizada en Nueva York, planteó la necesidad de escuchar diferentes perspectivas y cuestionar las formas tradicionales de pensar el desarrollo. Para Colombia, esta discusión tiene una pregunta de fondo: ¿qué futuro puede construir un país cuyo PIB per cápita ronda los US$8.500?
Colombia: una economía grande, pero con bajo ingreso por habitante
Colombia tiene cerca de 53 millones de habitantes y una economía de aproximadamente US$457.000 millones. Sin embargo, su PIB per cápita continúa muy por debajo del de algunos países latinoamericanos.
En 2025, las cifras fueron aproximadamente:
- Colombia: US$8.562
- Chile: US$17.995
- Costa Rica: US$19.970
- Uruguay: US$25.216
El PIB per cápita no mide por sí solo el bienestar, pero permite observar la capacidad económica promedio de una sociedad. Colombia registra menos de la mitad del ingreso por habitante de Uruguay y alrededor de la mitad del de Chile y Costa Rica.
Costa Rica, Chile y Uruguay: una comparación necesaria
Estos países tienen estructuras productivas, instituciones y problemas diferentes. No se trata de copiar sus modelos. Pero sí de preguntar qué factores les han permitido alcanzar mayores niveles de ingreso por habitante.
América Latina lleva décadas discutiendo cómo distribuir una economía limitada. El reto es aumentar la productividad y ampliar el tamaño de la economía.
Para Colombia el crecimiento debe traducirse en mayor productividad, empleo formal, inversión e ingresos.
El problema central: productividad e informalidad
Colombia creció alrededor de 2,6 % en 2025. El crecimiento es necesario, pero no basta para cerrar las brechas acumuladas.
Se requieren educación, infraestructura, tecnología, seguridad jurídica, formalización laboral, innovación y capacidad estatal. Con una informalidad laboral que en ciudades supera el 60% de la PEA y en Colombia es superior al 25%
A esto se suma la inteligencia artificial. La nueva revolución tecnológica puede permitir que países como Colombia aumenten productividad y aceleren procesos que antes tomaban décadas. Pero también puede ampliar las diferencias si solamente beneficia a las empresas y trabajadores más preparados.
Colombia debe adoptar la inteligencia artificial y convertir la productividad, creciente en universidades y empresas para millones de personas y empresas.
Duque en el BID: Colombia en la conversación regional
La incorporación de Iván Duque al Consejo Asesor coloca a Colombia dentro de una discusión internacional sobre el futuro de la región. Duque señaló que asume la responsabilidad para continuar aportando al futuro de América Latina y el Caribe. Goldfajn, por su parte, ha planteado que el Consejo debe aportar diferentes perspectivas y cuestionar las ideas existentes para mejorar las decisiones del BID.
El punto central será qué ideas logran convertirse en políticas, inversiones y proyectos concretos.
América Latina necesita aumentar su productividad
La región tiene recursos naturales, biodiversidad, alimentos, energía, minerales estratégicos y una posición geográfica favorable.
Pero mantiene problemas de productividad, informalidad, desigualdad e infraestructura, además de una limitada capacidad para transformar conocimiento en productos y servicios de mayor valor.
El riesgo es continuar dependiendo de materias primas y actividades de bajo valor agregado mientras el mundo avanza hacia inteligencia artificial, automatización, biotecnología y nuevas cadenas productivas.
Colombia necesita pasar de una economía grande en población y territorio a una economía más productiva por habitante.
El debate de los próximos años debería superar la disputa permanente entre izquierda y derecha. Y ¿Cómo pasa Colombia de un PIB per cápita de US$8.562 a niveles cercanos a los de las economías latinoamericanas que hoy duplican o triplican ese ingreso?
Eso exige una agenda de largo plazo: educación, infraestructura, seguridad, ciencia, tecnología, empresas competitivas, energía, exportaciones de mayor valor agregado y mejores instituciones.
Ningún gobierno de cuatro años puede hacer esa transformación por sí solo.
El BID puede mirar el futuro. Colombia debe decidir cómo llegar
El nuevo Consejo Asesor del BID aparece cuando América Latina necesita anticipar cambios tecnológicos y económicos, en lugar de reaccionar frente a ellos.
Para Colombia, el dato fundamental sigue siendo el ingreso por habitante: US$8.562 frente a casi US$18.000 en Chile, US$20.000 en Costa Rica y US$25.200 en Uruguay.
La diferencia no es solamente estadística. Muestra cuánto espacio tiene Colombia para aumentar productividad y generar prosperidad.
El BID puede ayudar a pensar el futuro de América Latina.
Colombia debe construir una estrategia para alcanzarlo, solo es mirar a España, con lazos históricos y aunque no es país altamente desarrollado, su PIB per capita es superior a US 35.000, luego el reto es administrar las brechas, reducirlas y el punto de partida es:
- Planeación constitucional de largo plazo
- Acabar con el flagelo de la corrupción, que ha crecido geométricamente desde 1886 hasta el 7 de agosto del 2026.
