Once días después del terremoto de magnitud 7,4 que golpeó el occidente colombiano, la respuesta global y local ante la emergencia no se ha hecho esperar. A la fecha de hoy, el balance de las donaciones internacionales y nacionales dibuja un mapa de solidaridad sin precedentes.

Cooperación internacional

La Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (Dian) informó que entre el 12 y el 18 de agosto Colombia recibió 640 toneladas de asistencia internacional, con alimentos, medicamentos, agua potable, kits de higiene, insumos médicos, carpas, cobijas, equipos de rescate, generadores, herramientas y maquinaria especializada.

Dentro de los aportes ya recibidos se destacan 100 toneladas de El Salvador, 58,5 de México, 50 de Chile y 14 de Perú, para un primer consolidado de 222,5 toneladas. También llegaron equipos especializados: 82 integrantes de la misión de Israel, 40 bomberos de Ecuador y 22 especialistas estadounidenses en búsqueda y rescate.

La cooperación internacional también incluye dinero. Estados Unidos movilizó US$26,5 millones mediante diferentes organismos; España destinó cerca de €1 millón, Italia €1,5 millones, Suiza 1 millón de francos suizos, Corea del Sur US$1 millón, Noruega cerca de US$1 millón, Singapur US$50.000 y Suecia US$525.000 para atención de albergues. La Santa Sede anunció además €100.000 a través de Cáritas Colombiana.

Otros aportes están en proceso de llegada. India anunció 20 toneladas, Paraguay cerca de 52 toneladas, mientras China comprometió 7.000 mantas, 1.900 carpas, 15 vehículos para potabilización y 200 lámparas solares. Alemania, Luxemburgo, Suecia y Guatemala también anunciaron suministros y equipos.

Hoy, 21 de agosto de 2026, el panorama es de reconstrucción y esperanza. La emergencia ambiental y social sigue siendo crítica, pero la confluencia de la generosidad internacional y el fervor del pueblo colombiano demuestran que, ante la peor de las catástrofes, la solidaridad global es la herramienta más poderosa para volver a ponerse de pie.

Redacción