El terremoto del 10 de agosto llevó a los organismos de rescate a utilizar diferentes tecnologías para localizar personas, evaluar estructuras y mantener las comunicaciones en las zonas afectadas. Algunas fueron empleadas durante las primeras jornadas de búsqueda y otras continúan siendo utilizadas en la recuperación de la emergencia.

Drones para inspeccionar

Los drones fueron utilizados para sobrevolar edificaciones colapsadas y zonas donde el ingreso de los rescatistas representaba un riesgo. Sus cámaras permitieron revisar cubiertas, fachadas y espacios entre losas, además de identificar puntos de interés para los equipos en tierra.

Los equipos israelíes que llegaron a Cali también utilizaron drones y cámaras térmicas para apoyar las operaciones de búsqueda.

La información obtenida desde el aire permite decidir dónde concentrar la inspección y reducir intervenciones innecesarias sobre estructuras inestables.

Cámaras, sensores y radar

Los Topos Azteca llegaron a Cali con equipos para complementar la búsqueda manual. Entre las herramientas reportadas están cámaras infrarrojas, sensores y radares destinados a detectar señales en estructuras colapsadas.

El objetivo es obtener información antes de remover grandes cantidades de material. Los datos de estos equipos se combinan con la inspección de los rescatistas para determinar los puntos donde puede existir una persona atrapada.

Wi-Fi y teléfonos

Una de las tecnologías explicadas por los rescatistas  utiliza señales de Wi-Fi y teléfonos celulares para apoyar la localización de personas bajo estructuras. Su responsable explicó que el sistema había sido probado previamente en Venezuela.

Esta tecnología sirve como apoyo para delimitar zonas de búsqueda, pero no constituye por sí sola una confirmación de que exista una persona con vida.

El sonido como herramienta

Más de un centenar de profesionales vinculados al sonido participaron en una brigada que puso micrófonos, grabadoras y audífonos al servicio de las operaciones en algunos edificios colapsados.

El procedimiento busca identificar sonidos débiles procedentes de los escombros. Para ello es necesario reducir el ruido producido por maquinaria, vehículos y personas.

La información acústica puede orientar a los rescatistas hacia un punto específico antes de intervenirlo.

Tecnología para mantener conectada la emergencia

La tecnología también pasó de la búsqueda de personas a la recuperación de las comunicaciones.

El Ministerio TIC informó el 20 de agosto que destinará 15 soluciones satelitales con módems Wi-Fi para instituciones educativas y otros puntos prioritarios del Valle del Cauca afectados por el terremoto. La medida busca mantener el acceso a Internet mientras se recupera la infraestructura convencional.

El Ministerio señaló además que la conectividad móvil en las zonas visitadas supera el 85 % en promedio y que los operadores continúan trabajando en la recuperación de las redes.

La experiencia de Cali muestra que la tecnología no reemplaza los métodos tradicionales de rescate. Drones, cámaras térmicas, radar, sensores, sistemas acústicos y herramientas de comunicación aportan información que debe ser interpretada por los equipos especializados.

La búsqueda combina tecnología, perros entrenados, evaluación estructural, remoción manual y maquinaria.

En la primera fase, el objetivo fue localizar personas. Ahora, mientras continúan las labores de recuperación, parte de esa tecnología se utiliza para evaluar daños, mantener las comunicaciones y apoyar la atención de las comunidades afectadas.

El terremoto convirtió a Cali en un escenario donde escuchar, observar, detectar y comunicar también hacen parte del rescate.

Redacción