Con un 80% de reprobación previa y promesas incumplidas, la administración distrital enfrentó el terremoto de 7,4 entre la improvisación técnica y una incansable respuesta en el terreno
El histórico terremoto de magnitud 7,4 que sacudió el occidente colombiano situó a Cali en el epicentro de su mayor desafío institucional reciente. A medida que avanza la atención de la emergencia y el país inicia el tránsito hacia la reconstrucción, la gestión del alcalde Alejandro Eder queda sometida a un doble balance: el rigor de la planificación previa frente al despliegue en la atención del desastre.
La crisis política previa y el colapso del plan de desarrollo
Alejandro Eder llegó a la dirección de la ciudad. bajo la promesa de una gestión técnica por encima de la política, abanderando la lucha contra la corrupción y el fin de los vicios administrativos. Sin embargo, antes de la tragedia, la realidad marcaba un escenario adverso: una reprobación ciudadana cercana al 80% y un creciente descontento por el incumplimiento de sus compromisos de campaña. El mandatario, en su gobierno se ha caracterizado por un perfil más político que tecnico, se vio acorralado por el desgaste de su imagen y por la falta de resultados en materia de armonía con el concejo, violencia, problemas sociales, obras estructurales atrasadas en el aire, poco en calidad educativa, en vivienda y atención a la malla vial ( Aunque si mucho video ). .
El terremoto no solo puso a prueba su capacidad de mando, lo que se ha visto mejorado y lo obliga a una reestructuración drástica de las prioridades de la ciudad. El megaproyecto del Tren de Cercanías, proyectado como su gran bandera y la máxima ilusión de su administración, deberá ser desmontado del mapa de inversiones inmediatas para reorientar los recursos hacia la reconstrucción de la ciudad, apoyos e infraestructura colapsada.
La prevención y la planificación en mora (Rajado)
El sismo desnudó falencias estructurales, exceso de politiquería , equivocada designación de su gabinete y la omisión de advertencias institucionales formales que hoy constituyen evidencias con peso de responsabilidad penal y civil para el alcalde y sus funcionarios:
- Las advertencias ignoradas: El 30 de junio de 2026, se publicó en Caliescribe el análisis “Cali frente al espejo de Venezuela: Terremoto que no queremos mirar”, haciendo un llamado explícito con recomendaciones de bajo costo y ejecución inmediata: inspeccionar masivamente edificaciones vulnerables y notificar mediante cartas a los propietarios sobre los riesgos estructurales.
- El reclamo en el Cabildo: El 6 de julio de 2026, en plena sesión plenaria del Concejo, el concejal Mauricio Zamora solicitó personalmente al Secretario de Gestión del Riesgo el plan de contingencia y prevención ante un eventual sismo de gran magnitud.
- Falta de idoneidad en el gabinete:
- Gestión del Riesgo: La alta rotación de titulares minó la memoria institucional e imposibilitó planes de contingencia reales. Y la falta de idoneidad de los 4 secretarios de riesgo.
- Seguridad y Justicia: Responsable del control urbano y el cumplimiento de la norma sismorresistente (NSR-10), omitió la puesta en escena del problema de Cali y la fiscalización sobre edificaciones , barrios vulnerables y adiciones informales.
- Planeación: Evidencio desconexión estratégica al no coordinar los mapas de vulnerabilidad ni liderar la planeación para la preparación de la ciudad, como un proyecto prioritario de Cali .
- Gobierno (Jefatura de Gabinete): No ha logrado conocer a Cali y su historia.
Por estas razones, el Consejo de Redacción otorga a la prevención una calificación de 20/100, concluyendo que los secretarios carecían de los requisitos técnicos para asumir la responsabilidad preventiva del terremoto.
Acción, despliegue y liderazgo en la crisis (Sobresaliente)
En contraste con los graves vacíos de planificación previa, se resalta un despliegue operativo masivo y un liderazgo de campo ininterrumpido una vez desencadenada la tragedia, deslucido por improvisación y falta de funcionarios lideres que técnicamente asumieran el problema. Por ello, fallaron en la comunicación de las edificaciones colapsadas totalmente y con daños estructurales
Entre los hitos de la respuesta oficial destacan:
- Liderazgo de campo: Presencia permanente del alcalde y su equipo en los puntos de colapso, coordinando sin descanso las labores de búsqueda y rescate.
- Atención a damnificados: Despliegue de albergues temporales, kits de ayuda humanitaria y atención psicosocial a miles de afectados.
- Evaluación de riesgo: Inspección técnica rápida de más de 1.000 inmuebles para ordenar evacuaciones preventivas.
A pesar de la evidente e innegable improvisación inicial producto directo de la falta de preparación previa, la entrega humana y la reacción operativa en la crisis le valieron a esta fase una calificación de 80/100, del Consejo de redacción de Caliescribe
Dos realidades de un mismo mandato
El terremoto deja al descubierto dos caras de la administración Eder: una reprobable falta de previsión técnica que acarrea responsabilidades administrativas, y una destacada capacidad de reacción humana y operativa ante el desastre.