A casi 24 horas del sismo de magnitud 7,4, Cali concentra la mayor cifra de víctimas mortales del país. Continúan las labores de rescate, búsqueda y evaluación de edificaciones.
La mañana del lunes 10 de agosto comenzó como cualquier otra en Cali, pero en cuestión de segundos la ciudad quedó sumida en el miedo. Un terremoto de magnitud 7,4, registrado a las 7:34 de la mañana, sacudió buena parte de Colombia y provocó escenas de pánico, evacuaciones masivas, edificios afectados y una emergencia que, casi 24 horas después, continúa creciendo en sus dimensiones.
El balance conocido este martes confirma la gravedad de la tragedia: El balance preliminar en Cali registra 239 personas atrapadas reportadas, 949 heridas y 95 fallecidas. Además, 45 estructuras presentan colapso total o parcial y 93 edificios y viviendas tienen daños en su infraestructura.
Pero hay un dato que golpea especialmente a Cali: 95 personas han perdido la vida en la capital del Valle del Cauca, convirtiéndola en la ciudad con mayor número de víctimas mortales.
En conjunto, Cali y Pereira concentran 161 muertes registradas, es decir, más del 90 % de las víctimas mortales reportadas en estas ciudades.
El momento en que Cali dejó de ser la misma
El terremoto tomó por sorpresa a una ciudad que, a esa hora, comenzaba su jornada.
En viviendas, oficinas, establecimientos comerciales y edificios residenciales, las personas sintieron cómo las estructuras comenzaron a moverse violentamente. Objetos cayeron de estanterías, lámparas y ventanas se balancearon y, en numerosos edificios, los habitantes corrieron hacia las escaleras para buscar zonas seguras.
En las calles aparecieron rápidamente grupos de personas que habían evacuado sus viviendas. Algunos salieron en pijama; otros abandonaron oficinas y establecimientos sin siquiera recoger sus pertenencias.
El miedo se extendió rápidamente.
Las llamadas telefónicas se multiplicaron. Familias completas intentaban establecer contacto con padres, hijos, esposos, hermanos y amigos. Para quienes no lograban comunicarse, la incertidumbre se convirtió en angustia.
La ciudad quedó temporalmente paralizada mientras las autoridades comenzaban a recibir reportes de daños desde diferentes sectores.
De la evacuación al rescate
Uno de los episodios que más conmocionó a Cali fue el colapso de edificaciones en diferentes puntos de la ciudad.
Las primeras horas estuvieron marcadas por reportes de personas atrapadas bajo los escombros y familiares que llegaron desesperadamente a los lugares afectados para buscar información sobre sus seres queridos.
Los organismos de socorro desplegaron equipos especializados para ingresar a las estructuras colapsadas y establecer si había sobrevivientes.
A casi 24 horas del terremoto, las labores de búsqueda, rescate y evaluación estructural continúan, particularmente en los puntos donde se registraron los mayores daños.
La prioridad sigue siendo localizar posibles sobrevivientes, atender a los heridos y determinar cuáles edificaciones representan un riesgo para la población.
85 muertos: Cali, la ciudad más golpeada
El nuevo balance cambia completamente la dimensión de la tragedia para la capital vallecaucana.
La cifra supera ampliamente la registrada en cualquier otra ciudad capital. Pereira aparece en segundo lugar con 66 víctimas mortales, mientras Quibdó contabiliza nueve y Manizales cinco.
El dato también demuestra que la emergencia no se concentró únicamente en el punto donde se originó el movimiento telúrico. La energía liberada por el sismo provocó graves consecuencias en varias ciudades del occidente y centro del país.
En Cali, los equipos de emergencia continúan realizando la Evaluación de Daños y Necesidades (EDAN), proceso fundamental para determinar el verdadero alcance de la emergencia.
El balance consolidado de las ciudades capitales reporta 165 edificaciones colapsadas y 668 personas heridas.
Las cifras todavía no constituyen el balance definitivo.
La Asociación Colombiana de Ciudades Capitales advierte que la información continúa siendo verificada debido a que las autoridades territoriales siguen actualizando sus reportes.
Esta situación explica por qué las cifras de víctimas, viviendas afectadas y estructuras destruidas han aumentado durante las últimas horas.
Cada nuevo ingreso de los equipos de rescate a una estructura puede modificar el balance.
El miedo después del terremoto
Para miles de caleños, el terremoto no terminó cuando dejó de moverse la tierra.
El temor a nuevos movimientos hizo que numerosas familias decidieran permanecer fuera de sus viviendas. En edificios afectados, la incertidumbre sobre la estabilidad de las estructuras aumentó la sensación de inseguridad.
Las autoridades han insistido en una recomendación fundamental: no ingresar a edificaciones que presenten daños visibles hasta que sean revisadas y declaradas seguras por profesionales especializados.
La advertencia es especialmente importante porque una estructura que aparentemente permanece en pie puede haber sufrido daños internos que no son visibles a simple vista.
Una ciudad que busca a sus desaparecidos
Quizás la imagen más dolorosa de estas horas es la de los familiares esperando frente a los edificios destruidos.
Detrás de cada número hay una historia. Detrás de los 85 fallecidos de Cali hay 85 familias enfrentando una pérdida. Y detrás de cada persona herida, atrapada o desaparecida existe una familia pendiente de una respuesta. Por eso, mientras las autoridades actualizan las cifras, los equipos de emergencia trabajan contra el tiempo.
Cali frente a una pregunta inevitable
El terremoto del 10 de agosto no solamente deja una enorme factura humana. También vuelve a poner sobre la mesa la vulnerabilidad de Cali frente a los grandes movimientos sísmicos. La ciudad deberá enfrentar ahora una tarea gigantesca: revisar edificios, determinar cuáles pueden ser habitados, identificar las estructuras que deberán ser intervenidas o demolidas, atender a los damnificados y reconstruir las zonas destruidas.
Pero, sobre todo, tendrá que responder una pregunta que durante años ha estado presente en los estudios de riesgo:
¿Está Cali realmente preparada para enfrentar un terremoto de gran magnitud?
La respuesta ya no puede quedarse en los documentos de prevención.
El terremoto ya ocurrió y ahora la ciudad tiene que reconstruir no solamente sus edificios, sino también la confianza de miles de ciudadanos que este 10 de agosto descubrieron, en cuestión de segundos, la fragilidad de la ciudad que habitan.
El balance que sigue cambiando
A casi 24 horas del terremoto, 169 personas han muerto, 668 están heridas y 165 edificaciones han colapsado en las ciudades capitales, de acuerdo con el boletín 149 de Asocapitales. Cali concentra la mayor cifra de víctimas con 85 fallecidos.
Sin embargo, el balance no es definitivo. Las labores de búsqueda, rescate y evaluación de daños continúan, por lo que las autoridades podrían entregar nuevas cifras durante las próximas horas.
Para Cali, esta ya es una de las jornadas más dolorosas de su historia reciente.



