Cali concentra la atención nacional tras confirmarse que el presidente electo, Abelardo de la Espriella, tomará posesión de su cargo el próximo 7 de agosto en la Arena USC, un hecho sin precedentes que convierte a la capital del Valle del Cauca en el epicentro político del país. Para garantizar el normal desarrollo de la ceremonia, las autoridades locales, departamentales y nacionales activaron un robusto plan de seguridad que busca proteger a los asistentes y preservar el orden público.
Con este propósito, la Alcaldía de Cali, la Gobernación del Valle del Cauca, la Policía Nacional, el Ejército, la Fuerza Aérea y demás organismos de seguridad realizaron un consejo extraordinario de seguridad en el que definieron las acciones que se implementarán antes, durante y después del acto protocolario.
Recompensa de hasta $500 millones
Una de las principales decisiones adoptadas fue la creación de una recompensa conjunta de hasta 500 millones de pesos para quienes suministren información oportuna que permita prevenir amenazas, atentados o cualquier alteración del orden público durante la jornada presidencial.
Las autoridades hicieron un llamado a la ciudadanía para denunciar oportunamente cualquier actividad sospechosa, especialmente relacionada con el uso ilegal de drones, armas, explosivos o vehículos que puedan representar un riesgo para la seguridad del evento.
Controles en toda el área metropolitana
El plan contempla un amplio despliegue de la Fuerza Pública en Cali y los municipios vecinos, con controles permanentes en las principales vías de acceso, el Aeropuerto Internacional Alfonso Bonilla Aragón y corredores estratégicos que conectan con Jamundí, Palmira, Candelaria y Florida.
Además, se instalará un Puesto de Mando Unificado (PMU), desde donde las autoridades coordinarán en tiempo real todas las operaciones de vigilancia, movilidad y atención de emergencias.
La gobernadora del Valle del Cauca, Dilian Francisca Toro, explicó que el dispositivo de seguridad abarcará no solo la ciudad, sino también los municipios cercanos, con el objetivo de garantizar un blindaje integral durante la posesión presidencial.
Cero tolerancia con la violencia
El alcalde de Cali, Alejandro Eder, aseguró que la administración respetará el derecho a la protesta pacífica, pero advirtió que no habrá tolerancia frente a actos vandálicos, bloqueos o hechos de violencia.
“Como lo venimos haciendo estos dos años, respetaremos el derecho de la ciudadanía a cualquier manifestación pacífica dentro del marco de la ley. Pero nuestra tolerancia con el vandalismo, con la violencia y con los bloqueos será cero”, afirmó el mandatario.
Eder destacó que el trabajo articulado entre las autoridades municipales, departamentales y nacionales permitirá que la posesión presidencial se desarrolle con normalidad, proyectando a Cali como una ciudad segura, organizada y comprometida con la convivencia. La ceremonia marcará un momento histórico para la capital vallecaucana, que será sede del inicio oficial del nuevo Gobierno Nacional.