Los gremios económicos y analistas han advertido que durante el gobierno de Gustavo Petro la confianza empresarial se deterioró debido a la incertidumbre regulatoria, los constantes cambios tributarios y las señales contradictorias
hacia sectores estratégicos de la economía.
La inversión privada en la última década
Entre 2012 y 2019 Colombia logró consolidarse como uno de los destinos más atractivos para la inversión en América Latina.
Durante esos años la inversión representó entre 22 % y 25 % del PIB, impulsada por infraestructura, petróleo, construcción, servicios financieros y comercio.
La pandemia golpeó fuertemente la economía en 2020, pero la recuperación de 2021 y 2022 permitió un rebote importante de la inversión.
Sin embargo, desde 2023 comenzaron a aparecer señales de deterioro mucho más profundas en los principales indicadores económicos.
Duque vs Petro: los indicadores
Durante el gobierno de Iván Duque la inversión privada sufrió el impacto de la pandemia, pero posteriormente mostró recuperación.
En 2021 la economía colombiana creció cerca del 11 % y la inversión privada volvió a expandirse.
En contraste, durante el gobierno Petro comenzaron fuertes señales de desaceleración:
– La formación bruta de capital registró caídas superiores al 20 % en algunos trimestres de 2023.
– La construcción de vivienda presentó uno de sus peores desempeños en años.
– Sectores energéticos y mineros redujeron proyectos por incertidumbre regulatoria.
– La inversión extranjera perdió dinamismo en sectores diferentes al petróleo.
La incertidumbre regulatoria y tributaria
Los empresarios han señalado que uno de los principales problemas es la incertidumbre sobre las reglas económicas.
Las discusiones sobre reformas laborales, tributarias, pensionales y de salud aumentaron la cautela empresarial.
A esto se sumaron mensajes contradictorios sobre exploración petrolera, contratos energéticos y cambios regulatorios.
La falta de estabilidad jurídica afecta directamente las decisiones de inversión y crecimiento.
El golpe sobre sectores estratégicos
La construcción, la industria y el sector minero-energético fueron algunos de los sectores más afectados. Las ventas de vivienda cayeron fuertemente y varios proyectos fueron suspendidos o aplazados.
Los gremios advirtieron que la caída de la inversión privada termina afectando el empleo, el crecimiento económico y el recaudo tributario.
Las cifras de la desaceleración
Entre las cifras más relevantes se destacan:
– La inversión como porcentaje del PIB cayó hacia niveles cercanos al 17% y 18%.
-La economía pasó de crecer a niveles cercanos al 1 % y 2 %.
-La confianza industrial y comercial mostró deterioro sostenido.
-La inversión privada perdió dinamismo frente a otros países de la región.
Aunque factores internacionales también afectaron la economía, distintos gremios y analistas sostienen que la incertidumbre regulatoria, los cambios tributarios y las dudas sobre la estabilidad jurídica profundizaron la caída de la inversión durante el gobierno Petro.
Comparación de indicadores
| Indicador
|
Gobierno Duque | Gobierno Petro |
| Inversión privada | Recuperación postpandemia | Fuerte desaceleración |
| Formación bruta de capital | Rebote en 2021-2022 | Caídas superiores al 20% |
| Confianza empresarial | Mejora gradual
|
Deterioro sostenido |
| Inversión extranjera | Mayor dinamismo
|
Menor crecimiento |
| Crecimiento económico | 11 % en 2021
|
1 % – 2 % |
La inversión en Colombia sí cayó con fuerza frente a 2022, especialmente si se mira la inversión privada y la inversión extranjera.
La Formación Bruta de Capital (inversión total en maquinaria, construcción, equipos, etc.) y la Inversión Extranjera Directa (IED).
- Inversión extranjera: caída de más del 33%
En 2022, Colombia recibió cerca de US$17.182 millones en inversión extranjera directa. Para 2025, la cifra cayó a US$11.469 millones. Eso significa una reducción acumulada de 33,2% respecto a 2022.
Sectores como minería y manufactura fueron de los más golpeados. El dato fue reportado con base en cifras del Banco de la República.
- La inversión dentro de la economía también se redujo
La tasa de inversión en Colombia pasó de alrededor de 20% del PIB en 2022 a cerca de 17,1% en 2024, manteniéndose débil en 2025.
Eso implica menos construcción, menos compra de maquinaria y menos expansión empresarial.
en 2022 las empresas invertían más, en 2024 y 2025 el crecimiento económico dependió más del consumo y del gasto público que de nueva inversión productiva.
El próximo gobierno tendrá el reto de recuperar la confianza empresarial y reconstruir un ambiente favorable para atraer capital y generar crecimiento.