Fabiola Perdomo cumplió 30 años de vida profesional, ejercicio público, el 7 de enero de este año y desempeñando cargos en el municipio, departamento y nación. Asistente muy joven en el concejo de Cali, primer cargo público del Concejal Ricardo Cobo, durante 4 años y luego asesota del alcalde Cobo, en los acuerdos comunitarios con cada comuna, responsable de que se cumplieran con esas comunidades, todas las obras y todos los compromisos. Posteriormente Secretaria de Bienestar social y desarrollo comunitario, luego Gerente de desarrollo territorial.
El 10 de marzo de 2002, fue electa Representante de la Cámara como segundo reglón de Eduardo Sandino, , no pudo están en el Congreso porque al mes exacto las FARC secuestran a su esposo ( Juan Carlos Narvaez ) , uno de los Diputados del Valle asesinado, y le tocó renunciar a esa aspiración. Fue Concejal de Cali, Secretaria de Cultura del Departamento, Secretaria Privada de la Ministra de Cultura Mariana Garces, del Presidente Santos, luego Directora de la unidad para las víctimas del gobierno Santos, hoy Jefe de la Oficina de Transparencia de la Gobernación del Valle que lidera la Dra. Dilian Francisca Toro.

Balance del proceso de paz con las FARC
Fue un proceso que lo vi, lo sentí, y lo padecí, puedo decir, con muy buenas intenciones, que reconozco que el 80% de quien firmaron ese acuerdo se mantienen en su cumplimiento, pero que no hubo continuidad en el gobierno siguiente. Y cuando no se da continuidad, no entendieron que era una política de estado no de gobierno, todo lo que se había avanzado, se quedó. Entonces empezó a ver incumplimientos tanto para las víctimas, como para los firmantes del acuerdo, entonces podemos decir que no respondió el estado, hablemos más concreto, que un gobierno del estado a los retos que tenía, y era ocupar los territorios que la FARC dejo. Si usted no ocupa con presencia del Estado, llegarán otras organizaciones delictivas a tomarse esos territorios y eso fue lo que pasó, entonces los espacios que dejo las FARC no los tomó el gobierno, sino que lo tomaron nuevos grupos de delincuencia, de narcotráfico, o de disidencia.
8 años después, víctimas sin reparaciones.
Creo que ha faltado mucho los temas de reparación para las víctimas, pero la reparación no la podemos ver solamente el punto de vista económico, la reparación creo de las cosas más importantes para que una víctima se sienta reparada es la verdad, cuando uno tiene la verdad y lo reclaman muchas víctimas, eso ayuda a sanar. Lo económico no te sana, te permite reconstruir una familia, o sacar adelante una familia, pero no te sana, a ti te sana la verdad, te sana el reconocimiento de responsabilidad, te sana el perdón que te puedan pedir, y las garantías de no repetición. Eso es más sanador para una víctima que lo complementa el tema económico para poder reconstruir proyecto de vida. La reparación lo que busca es construir proyectos de vida.
¿Hoy 8 años después, con el magnicidio de los Diputados, realmente la JEP no ha respondido ?
Este tema es un tema que he preferido estar como al margen, porque hay posiciones distintas, concretamente nuestras familias, porque somos una familia, nos mantenemos unidos, tenemos un grupo de WhatsApp las familias donde nos hablamos, nos compartimos, somos una familia, pero en las familias siempre hay diferencias, hay unos que para ellos lo Jep no respondió, no le dio la verdad y no ha habido una sanción ejemplarizante, porque se ha dejado ex combatientes o firmantes por fuera, reincorporados por fuera de las sanciones.
Hay otro grupo en el cual estoy yo, donde yo preferí hacer un reconocimiento porque me permitió sanar, ¿a mí que me sanó? poder conocer la verdad, la verdad que yo necesitaba la encontré en la Jep, ha sido la única instancia que nos ha preguntado ustedes cómo se sentirían reparados, porque la ley de víctimas que habla de reparación y el mismo acuerdo lo meten como en una bolsa, lo que me puede reparar a mí, no lo repara al otro, es decir las reparaciones son individuales, y no estoy hablando económicamente, porque la gente siempre que uno habla de reparación, lo relaciona con indemnización, no eso es una compensación económica; para mí la reparación era tener claro ¿cómo fue, quienes participaron del secuestro? tener claro ¿cómo fue el tema de la masacre? ¿Por qué se dio? y ¿por qué tenerlo claro?, porque había muchas versiones de lo que haba pasado. Cuando tú encuentras esa verdad, tú descansas, pero cuando tú tienes al frente a quien te hizo daño, tenerlos al frente y decir reconocer que sean equivocado, pedirnos perdón y asumir el compromiso de no repetición y no volver a las armas, eso es más sanador.

¿Pero hubo sanción para ellos?
Está en el proceso, apenas hay una imputación y va a ver una sanción. Recordemos que la sanción no es cárcel, porque esa es una justicia transicional, es una justicia modelo porque es la primera vez que se implementa un proceso de negociación, se ha convertido modelo con errores, claro, todos los modelos hay que revisarlos, hay que replantear cosas. Pero quiero decir que cuando el estado no es capaz de ganar el combate, de capturar, o de desarticular una organización, el único camino que le queda es la negociación y esto fue lo que pasó. Si ese camino que se logró construir de desmovilizar de desarticular a las FARC, la organización más grande de Latinoamérica guerrillera, logró sacarlos de la guerra, y cambiar las balas por la política, si eso hubiera continuado en el gobierno siguiente, créame que Colombia hoy sería otra, porque lo vivimos en los territorios. Como Directora para las víctimas en ese momento podía recorrer el valle con tranquilidad y la gente lo abrazaba a uno y le decía, ya no sentimos los combates, ya no hay extorción, ya no hay secuestro, ya no están reclutando a nuestros hijos en el campo, pero hoy la realidad es otra. Entonces aquí yo creo que hay que hacer la crítica, lo que hay que criticar frente al proceso, lo que no funcionó, lo que le falta a la Jep por decir algo, pero también históricamente hay que pasarle la cuenta a quien no implementó y no se apropió de los territorios con el estado, con educación, con oportunidades para las comunidades que se quedaron solas, sin guerrilla, pero tampoco sin el estado. Entonces hoy estamos viviendo las causas de no continuar la implementación de un acuerdo, con defectos, claro que, con defectos, porque nada es perfecto y menos este acuerdo fue perfecto, pero apostó a reducir durante mucho tiempo las muertes. Mire los soldados, cómo mantenían antes las clínicas antes del acuerdo de paz, la clínica donde llevan a los militares, eso era terrible; los dos años después de la firma del acuerdo, eran vacías, sin heridos. Entonces yo creo que no podemos olvidar lo bueno que logramos con la firma, y quedarnos solamente en las cosas que no funcionan. Yo puedo decir que, gracias al acuerdo de paz, pude perdonar y pude sanar y lo pudo hacer mi hija, y hoy puedo mirar con tranquilidad a cualquiera sin odio, sin sed de venganza, pero con mucho dolor de ver que muchas familias con lo que están viviendo, puedan padecer lo que vivimos nosotros.
Que sigue para la familia Perdomo
Yo siempre he dejado mi vida en manos de Dios. Hace 20 años me acerqué más a Dios, nunca me ha abandonado, pero era una católica más de ir a la misa, de orar en la noche, y hasta ahí llegaba mi relación con Dios. Después de lo que viví con Juan Carlos y todo ese proceso espiritual que sentí, que he vivido en los últimos 20 años, me ha permitido acercarme a Dios y dejar que él guie mi vida, siempre con tranquilidad, con humildad, pidiendo misericordia, siendo respetuosa con la gente, pero manteniendo unas posturas de una vida mía, digamos tranquila, que, si me he equivocado con alguien, pues pido excusas, porque no somos perfectos. Pero hoy puedo decirte que Dios me pone donde me necesita y siempre le he dicho a Dios así, póngame donde me necesita, donde crea que yo pueda cumplir una misión de vida, porque mi misión de vida es ayudar a sanar o a transformar vidas, y eso es lo que quiero hacer desde donde esté, transformar vidas.