Respecto a las elecciones presidenciales en curso, las que más que luego de las consultas, ya serán a tres vueltas, son por lo menos cinco los pasos a considerar para poder deducir quién será el próximo presidente, ya que al sumarse sucesivamente los cuatro primeros, llevan claramente al quinto, y al probable ganador, y si este será mujer u hombre. Las necesarias disquisiciones sobre dichos cinco pasos (con la oportuna ayuda de las explicaciones que da la IA y Wikipedia, y las definiciones del DEL) son las siguientes:
Las encuestas, en tanto la recopilación de cierta información a propósito de un objetivo político -escalonar los candidatos- mediante un conjunto de preguntas normalizadas y limitadas a unas pocas categorías, y dirigidas a una población representativa, ya que sus respuestas llevan a un conocimiento previo de las posibilidades de cada uno; y a partir de las cuales se las reinterpretan según convenga. Por supuesto hay que consultar todas las encuestas y sacar un promedio a actualizar permanentemente a medida que continúen surgiendo otras.
Las consultas públicas son, en este caso, un mecanismo de participación de la ciudadanía, en donde los interesados, en su condición de miembros activos del Estado, titulares de derechos políticos y sometidos a sus leyes, expresan su opinión o decisión sobre temas importantes o, sencillamente, seleccionan nombres entre los diferentes candidatos propuestos, generalmente pasando por alto sus propuestas. Pero, lo importante, es que reducen sustancialmente el número de candidatos y evidencian más las posibilidades de cada uno.
El apoyo, referido a identificar de dónde proviene la ayuda y respaldo a cada candidato, y su potencial respecto a las elecciones, incluyendo el apoyo social (emocional, informativo) apoyo mutuo (reciprocidad, compensaciones) apoyo moral (aliento, seguridad) apoyo activo (escuchar, sugerir) apoyo económico (financiero, otros) apoyo político (grupal, institucional) apoyo cultural (educación, conocimientos) además de evidenciar claramente cuáles son los diversos intereses particulares de los que apoyan a los distintos candidatos.
La oposición, en tanto la difusión de las razones en contra de un candidato, supuestamente en desacuerdo con lo que sostiene o realiza; o la acción de antagonismo con otros partidos, grupos o facciones con los que se está en desacuerdo o manifestado diferencias de fondo, lleva a las polarizaciones, la demagogia y las mentiras que procuran obrar en su contra, pudiéndolas visualizar. Por otra parte está la crítica y fiscalización realizada por cada candidato respecto a la gestión del gobierno de turno, la que se evalúa positiva o negativamente.
Las elecciones, en una democracia representativa, son finalmente el mecanismo mediante el cual los ciudadanos eligen, entre los candidatos que se presenten, a ciertos funcionarios para ocupar cargos públicos, mediante el sufragio, en tanto un derecho y un deber ciudadano. La participación mediante el voto en la vida política, cívica y comunitaria se considera una actitud positiva de apoyo a las instituciones democráticas, y como tal reconocida, facilitada y estimulada por las autoridades; por lo que la abstención igual indica preferencias.
Ya habiendo iniciado su vuelo el nuevo presidente, hombre o mujer, y si se acertó al haberlo identificado antes siguiendo los cinco pasos ya dichos, a continuación, sólo tres son los nuevos/viejos pasos a seguir. Como lo es el apoyo a sus realizaciones prometidas y no ser el primero en acabar con ellas; la oposición a los cambios cuya necesidad no sea evidente; y finalmente prepararse para los cinco pasos de las próximas elecciones en apenas cuatro años más, con la ventaja de saber mejor cómo funcionan; y por lo tanto adivinar quién sigue.
Arquitecto de la Universidad de los Andes con maestría en historia de la Universidad del Valle y especializaciones en la San Buenaventura. Ha sido docente en los Andes y en su Taller Internacional de Cartagena; en Cali en Univalle, la San Buenaventura y la Javeriana, en Armenia en La Gran Colombia, en el ISAD en Chihuahua, y continua siéndolo en la Escuela de arquitectura y diseño, Isthmus, en Panamá. Miembro de la Sociedad Colombiana de Arquitectos, la Sociedad de Mejoras Públicas de Cali y la Fundación Salmona. Escribe en El País desde 1998, y en Caliescribe.com desde 2011.