El sistema de salud colombiano enfrenta un momento crítico al inicio del mandato presidencial del 7 de agosto de 2026. La combinación de un déficit financiero millonario, problemas de operación en EPS y hospitales, y dificultades en la atención de la población obliga al próximo gobierno a actuar de manera inmediata. Por ello, Caliescribe y sus columnistas , harán el debate de la salud, en la primera semana efectiva de campaña.
La salud será, sin duda, uno de los principales desafíos del nuevo presidente. Los cuatro candidatos con mayor opción, Iván Cepeda, Abelardo de la Espriella, Paloma Valencia y Sergio Fajardo, presentan propuestas diferentes para enfrentar la crisis, desde reformas profundas hasta ajustes graduales y defensa del modelo actual. Sus enfoques reflejan visiones distintas sobre el rol del Estado, la sostenibilidad financiera y la atención a la población vulnerable.
Ivan Cepeda: reforma estructural y salud como derecho
La propuesta de Iván Cepeda Castro parte de un diagnóstico crítico: el sistema de salud colombiano atraviesa una crisis que requiere transformaciones profundas.
Su programa plantea una reforma integral del sistema, descartando ajustes superficiales. Aunque no propone eliminar completamente el modelo actual, busca que el Estado tenga mayor control.
Cepeda propone un sistema mixto, manteniendo las EPS bajo mayor supervisión estatal, y reducir el enfoque de la salud como negocio, priorizando su carácter social.
El eje central es considerar la salud como un derecho fundamental garantizado por el Estado, con acceso universal y atención a poblaciones vulnerables.
Además, incluye un plan de choque inmediato para mejorar el acceso y la atención en el corto plazo, y una estrategia contra la corrupción mediante una “comisión de la verdad” del sector salud que investigue el uso de los recursos.
Su enfoque implica una continuidad y profundización de las políticas del gobierno de Gustavo Petro, con énfasis en lo público y lo preventivo.
Abelardo de la Espriella: defensa institucional y eficiencia
El enfoque de Abelardo de la Espriella en salud no tiene un programa técnico detallado, pero su línea se centra en fortalecer el modelo actual.
Propone defender el sistema mixto, con participación del sector privado y sin estatización completa, y realizar ajustes para mejorar la eficiencia.
Entre sus prioridades están la lucha contra la corrupción, con auditorías estrictas y sanciones, y la mejora de la eficiencia del servicio, reduciendo tiempos de espera y optimizando la gestión hospitalaria.
Sugiere también fortalecer la red hospitalaria mediante inversión y alianzas público-privadas, y garantizar la sostenibilidad financiera con control del gasto y revisión de subsidios.
Su propuesta tiene vacíos en temas como salud rural, atención primaria y políticas de largo plazo, y se centra en orden institucional y disciplina fiscal.
Paloma Valencia: reformas con sostenibilidad
La propuesta de Paloma Valencia busca mejorar el sistema sin desmontarlo, defendiendo el modelo mixto.
Respalda a las EPS como eje del sistema, pero reconoce la necesidad de reformas para mejorar su funcionamiento, evitando la estatización total.
Destaca la sostenibilidad financiera, evitando déficits que afecten la prestación del servicio y controlando el gasto público.
En la atención médica propone reducir tiempos de espera, mejorar el acceso a citas y tratamientos, y fortalecer hospitales y clínicas.
Impulsa la atención primaria y la prevención, llevando servicios a zonas rurales y apartadas, y mejorando las condiciones laborales del personal de salud.
También plantea controlar precios de medicamentos y vigilar posibles abusos de la industria.
Su enfoque busca continuidad con ajustes, priorizando eficiencia y equilibrio entre lo público y lo privado.
Sergio Fajardo: enfoque técnico y transición gradual
El programa de Sergio Fajardo busca corregir el sistema sin destruirlo.
Su enfoque es técnico y gradual, manteniendo lo que funciona y reformando lo que presenta fallas. Considera la salud un derecho fundamental y promueve reglas claras y confianza entre los actores.
Un pilar es la Atención Primaria en Salud (APS), con énfasis en prevención, atención temprana y enfoque territorial.
En lo financiero propone garantizar el flujo de recursos, corregir desbalances y mejorar la eficiencia del gasto.
Incluye medidas inmediatas como un Puesto de Mando Presidencial para la Salud, para coordinar acciones urgentes desde el inicio del gobierno.
Fajardo prioriza transparencia y control del uso de recursos, dignifica al personal de salud y basa decisiones en datos y participación de expertos.
Su modelo se caracteriza por la gradualidad, la evidencia técnica y la concertación, evitando cambios abruptos que afecten la continuidad del servicio.