El Gobierno de Colombia anunció la activación de un crédito de hasta US$450 millones con el Banco Mundial para financiar la atención de la emergencia causada por el terremoto de magnitud 7,4 que sacudió al país el pasado lunes. El ministro de Hacienda, Miguel Gómez Martínez, explicó que los recursos podrían estar disponibles antes de finalizar esta semana.
La decisión se conoce mientras el Gobierno avanza en la declaratoria de emergencia económica y social, mecanismo con el que busca disponer de herramientas fiscales extraordinarias para enfrentar los daños ocasionados por el desastre.
Una respuesta financiera de emergencia
El crédito pretende aportar liquidez en una etapa en la que las necesidades superan la capacidad ordinaria de respuesta presupuestal. Los recursos podrán contribuir a financiar acciones de atención a damnificados, recuperación de infraestructura y otras medidas asociadas con la emergencia.
El Gobierno también anunció la activación de recursos del Fondo Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres, mientras se evalúan los costos económicos de la tragedia.
El desafío de la reconstrucción
La magnitud de los daños plantea un desafío que va mucho más allá de la atención inmediata. Se han reportado afectaciones en viviendas, hospitales, establecimientos educativos, acueductos y aeropuertos, especialmente en zonas como Cali, Quibdó, Pereira y Manizales.
El Gobierno enfrenta así una doble tarea: responder con rapidez a las necesidades humanitarias y garantizar que el endeudamiento destinado a la emergencia tenga una administración transparente y estrictamente orientada a la recuperación.
El crédito del Banco Mundial representa un respaldo financiero importante, pero también abre un debate sobre las fuentes de financiación de la reconstrucción y el impacto que tendrá la emergencia sobre las cuentas públicas del país.