Desde la promulgación de la Constitución Política de Colombia, en el año 1991, la abstención electoral en las elecciones al Congreso de la República ha sido una constante estructural del sistema político colombiano. Más que un fenómeno coyuntural, la abstención se ha configurado como un indicador persistente de desafección política, crisis de representación y debilidad en la cultura de participación democrática.

La abstención en elecciones legislativas desde 1991 no ha mostrado una disminución sostenida; por el contrario, se han mantenido históricamente alta.

Aunque la Constitución de 1991 buscó fortalecer la democracia participativa, los cambios institucionales no han logrado revertir de manera estructural el fenómeno abstencionista.

La abstención continúa oscilando alrededor del 55 % o más, lo que indica que más de la mitad de los ciudadanos habilitados para votar deciden no ejercer su derecho político en elecciones legislativas.

Las causas de esta situación son múltiples:

  • Desconfianza en los partidos políticos,
  • Percepción de corrupción,
  • Falta de identificación con listas cerradas o dinámicas clientelistas,
  • Desigualdades territoriales y sociales,
  • Cultura política históricamente marcada por el abstencionismo.

La abstención, más que un simple dato estadístico, constituye un mensaje político. Puede interpretarse como apatía, protesta silenciosa o desencanto frente al sistema representativo.

El próximo domingo tenemos una gran oportunidad de hacernos oír. Los grandes cambios comienzan cuando las personas comunes deciden participar, salen del anonimato, dejan de criticar y se vuelven proactivos. Cuando dejan de ser espectadoras y se convierten en protagonistas.

No olvide el Congreso:

  • Toma decisiones que influyen en nuestra vida cotidiana,
  • En la educación de nuestros hijos,
  • En la atención en salud,
  • En el empleo, etc.

Abstenerse puede parecer lógico es una manifestación de inconformidad, pero también es permitir que otros decidan por nosotros:

Votar significa:

  1. Informarse, comparar, reflexionar,
  2. Creer que el país puede mejorar y que tu participación es parte de esa mejora,
  3. Significa tener conciencia,
  4. Cada voto es un acto de esperanza,
  5. Cada voto es una declaración de responsabilidad.

El domingo tenemos un compromiso con nuestra conciencia. Es el momento de demostrar que nos importa lo que ocurre en Colombia. Es un acto de dignidad, de esperanza, responsabilidad y compromiso.

El voto es un gran gesto de responsabilidad intergeneracional,

estamos decidiendo por el futuro de hijos, nietos y comunidades.

Jorge Enrique González Rojas