Son un campo interdisciplinario que analiza las ciudades desde múltiples perspectivas (geografía, historia, sociología, economía, planificación, urbanismo, arquitectura, gobierno) buscando comprender su desarrollo y actualidad, concluyendo en los objetivos indicados para mejorar la calidad de vida  en ellas. Al estudiarlas en tanto su artefacto, sus habitantes y las actividades en ellas, hay que sumar su orientación y control, y cómo estos temas interactúan, por lo que el estudio de cada uno siempre debe tener presente la presencia de los otros.

              El artefacto urbano, arquitectónico y paisajístico de una ciudad, construido con ciertas técnicas para cada uno de esos fines, en la medida en que sea seguro, funcional y agradable, bien controlado y orientado, mucho contribuirá al bienestar de sus múltiples habitantes y a la realización de sus diversas actividades. Mucho ayuda a una vida plena y satisfactoria, abarcando la calidad ambiental, servicios (salud, educación, transporte), vivienda digna, espacios urbanos públicos (calles, plazas, parques, zonas verdes) e identidad cultural.

              Los habitantes de las ciudades interactúan permanentemente, bien o mal, en la utilización de su artefacto, ya sea en el adecuado uso de sus espacios urbanos públicos, los que constituyen un escenario clave para su socialización y la calidad de vida; como en sus edificaciones privadas, en tanto su uso, conservación y consumo de servicios. Significa vivir en el artefacto urbano de forma habitual, implicando no solo la presencia física sino también una relación con el espacio, el cuidado de las cosas y la construcción de cultura.

              Las actividades de los diversos habitantes de cada ciudad (domésticas, laborales, educativas, comerciales, de salud y transporte, deportivas, recreativas) definen en buena parte su desarrollo urbano, arquitectónico y paisajístico; junto con el carácter particular de sus diversos habitantes, diferenciados, precisamente, por esas diversas actividades, y si son formales o informales. Se trata de las operaciones o tareas propias de cada habitante de la ciudad, las que en conjunto definen el carácter de cada ciudad, y lo imprimen en ella.

              La orientación de cada ciudad, en busca de su desarrollo sostenible e inclusivo, demanda que su gobierno sea democrático, para permitir la pertinente pero diversa opinión de sus habitantes al respecto de cómo se llevaría a cabo en su artefacto, y de qué manera afectaría a sus habitantes y sus actividades. Orientación en tanto el futuro de la ciudad en el espacio y tiempo, en el contexto personal como social; la que requiere un adecuado asesoramiento para tomar las decisiones pertinentes sobre todos los estudios requeridos.

              El control de la ciudad, relativo a la comprobación, inspección, fiscalización e intervención de su artefacto urbano, arquitectónico y paisajístico, junto con el control del correcto comportamiento de sus habitantes, y que sus actividades sean las permitidas, es fundamental para el éxito de una ciudad. O sea, que se trata de poder lograr todas las metas y objetivos convenientes para cada ciudad, ya entendida esta como un todo, tanto en relación con sus problemas y aspiraciones de su presente, como para su futuro camino a seguir.

              Esta ciudad, AHAOC, es decir, entendida como el artefacto, habitantes, actividades, orientación y control, es sencillamente una herramienta estratégica que describe la visión, dirección, prioridades y progreso de una propuesta para las ciudades, detallando los objetivos, hitos y pasos necesarios a lo largo del tiempo para alcanzar metas a corto y largo plazo. No es simplemente una utopía, sino la sugerencia de contar con una elemental hoja de ruta, a partir de la evidente negativa realidad que actualmente viven no pocas ciudades al respecto.

Benjamin Barney Caldas

Arquitecto de la Universidad de los Andes con maestría en historia de la Universidad del Valle y especializaciones en la San Buenaventura. Ha sido docente en los Andes y en su Taller Internacional de Cartagena; en Cali en Univalle, la San Buenaventura y la Javeriana, en Armenia en La Gran Colombia, en el ISAD en Chihuahua, y continua siéndolo en la Escuela de arquitectura y diseño, Isthmus, en Panamá. Miembro de la Sociedad Colombiana de Arquitectos, la Sociedad de Mejoras Públicas de Cali y la Fundación Salmona. Escribe en El País desde 1998, y en Caliescribe.com desde 2011.