El aumento del salario mínimo al 23% en 2026, fijado en $1.750.905 más auxilio de transporte de $249.095 (total $2 millones), genera un elevado costo social al elevar presiones inflacionarias y reducir empleo formal. Este ajuste, decretado por el gobierno de Petro con desacuerdos gremiales, ancla el IPC vía indexación y amenaza la estabilidad económica en una inflación proyectada al 5,1% para fin de 2025.
Cálculos Inflacionarios de Petro
Petro defiende el alza argumentando que no genera inflación, destacando caídas en el IPC general (de 13,8% en 2022 a 4,82% en junio 2025) y alimentos (de 25% a 4,6%). Críticos señalan que son verdades incompletas: ignora que el salario indexa 60% de la canasta
Variables del IPC
El Índice de Precios al Consumidor (IPC) de DANE pondera alimentos (15,3%), vivienda y servicios básicos (18,5%), transporte (13,4%), educación (4,3%) y comunicaciones (4%). En 2026, el salario mínimo impacta directo en servicios indexados (21%), transporte regulado y arriendos, elevando costos laborales totales para empleadores a $2.863.000 mensuales (+15,6% vs 2025), con prestaciones y parafiscales sumando $379.899 extra.
Costo social actualizado a Enero 2026
A 15 de enero de 2026, el costo social se evidencia en informalidad creciente (427.000 menos asalariados mínimos en 2025), pérdida de poder adquisitivo neto por inflación transferida y déficit fiscal al 7,9% PIB. Empresas absorben $6 millones anuales extra por empleado, frenando contratación y afectando jóvenes/mujeres. Petro presenta la emergencia económica como “impuesto a ricos” con tasas de deuda bajando (13,25% a 9,25%)
Impacto Macroeconómico
Este desbalance sacrifica equidad por populismo, desacoplando salarios de productividad (0,91%) y arriesgando recesión con crecimiento bajo 2%. Urge política equilibrada para mitigar inflación y fomentar empleo sostenible.
Si el gobierno combatiera efectivamente el exceso de burocracia, la malversación de fondos y se comprometiera con cero tolerancia a la corrupción, no habría necesitado declarar una emergencia económica que frena el crecimiento y el empleo; por ende, el salario mínimo desbordado termina afectando a más personas de las que beneficia, ya que la gran mayoría de los trabajadores son informales o desempleados