La inclusión y atención a las comunidades étnicas en Cali hace parte de la política pública municipal orientada a garantizar derechos colectivos, acompañamiento institucional y acceso a servicios básicos. Este programa articula acciones para población indígena, afrodescendiente, palenquera y raizal que reside en la ciudad, con énfasis en la reducción de brechas y la protección de prácticas culturales.
El funcionamiento del programa se basa en tres líneas: fortalecimiento organizativo, acceso a la oferta institucional y acciones diferenciales en educación, salud y seguridad alimentaria. A través de mesas técnicas, cabildos y organizaciones afro se revisan necesidades, se priorizan proyectos y se coordina la participación en espacios locales. El proceso se apoya en las dependencias de inclusión social, etnias, educación, salud y desarrollo económico.
Durante los últimos dos años, Cali ha tenido varias experiencias que muestran cómo opera la atención étnica. Una de ellas ha sido la ampliación del acompañamiento a los cabildos indígenas urbanos, con rutas para regularización de documentación, orientación en acceso a salud y apoyo a iniciativas de recuperación cultural. También se avanzó en programas educativos bilingües para niñas y niños indígenas y afrodescendientes en instituciones oficiales.
Otra experiencia significativa ha sido la implementación de proyectos productivos para comunidades afro e indígenas en situación de vulnerabilidad. Estos procesos han incluido formación en emprendimiento, acceso a ferias comerciales y acompañamiento para formalización. Se suman acciones de seguridad alimentaria mediante mercados diferenciales y huertas comunitarias.
En materia de protección, el programa ha atendido a familias indígenas en situación de desplazamiento reciente, garantizando alojamiento temporal, orientación jurídica y conexión con entidades nacionales. Las comunidades afro han recibido acompañamiento en situaciones de riesgo territorial, particularmente en zonas con presencia de población proveniente de regiones pacíficas afectadas por conflicto.
La ciudad también ha desarrollado espacios de visibilización cultural como festivales, encuentros y muestras artesanales, con el fin de reconocer la diversidad étnica presente en Cali. Estos escenarios han permitido que los procesos organizativos fortalezcan su participación y que la ciudadanía conozca la oferta existente.
Otro componente de los últimos dos años ha sido la articulación con instituciones educativas y organizaciones comunitarias para promover el enfoque étnico en actividades de convivencia y prevención. Se han abierto procesos de formación sobre derechos étnicos y prevención de discriminación, dirigidos a jóvenes, docentes y líderes barriales.
En salud, se han realizado jornadas de atención en territorios con alta presencia de comunidades afro e indígenas, con servicios básicos, vacunación y orientación psicosocial. Algunas organizaciones indígenas han recibido apoyo para mantener prácticas de medicina tradicional, siempre articuladas con la red pública de salud.
El programa enfrenta desafíos. Entre ellos, la alta rotación de familias desplazadas, la necesidad de documentación al día para acceder a servicios y las limitaciones presupuestales para cubrir toda la demanda. A pesar de esto, la atención ha mantenido rutas activas y coordinación con entidades nacionales de protección.
Para pedir ayuda, cualquier persona perteneciente a comunidades étnicas puede acudir directamente a la Secretaría de Bienestar Social en la línea de etnias, a los cabildos indígenas urbanos reconocidos o a las organizaciones afrodescendientes que trabajan con la administración. También existen puntos de atención en los Centros de Atención Local Integrada (CALI) donde se orienta sobre trámites, acceso a programas y posibles apoyos.
El proceso inicia con la verificación de pertenencia étnica, que puede hacerse mediante certificación de cabildo, consejo comunitario u organización. Luego se determina la necesidad: acceso a servicios básicos, orientación jurídica, educación, salud o apoyo por situación de vulnerabilidad. La entidad registra el caso, asigna profesional y define ruta de atención.
En casos de emergencia, como desplazamiento, la solicitud puede hacerse por medio de la línea de atención municipal o directamente en el centro de acogida temporal. Allí se realiza valoración, se entrega información inicial y se conectan los servicios necesarios.
Para complementar la atención, el programa mantiene articulación con entidades como el ICBF, Migración Colombia, la Registraduría, la Unidad de Víctimas y las EPS. Esto permite que las familias accedan a documentación, educación inicial, afiliación a salud y procesos de reparación cuando corresponde.
En suma, la inclusión y atención a comunidades étnicas en Cali combina participación comunitaria, rutas diferenciadas y articulación institucional. Las experiencias de los últimos dos años muestran avances en educación, protección, emprendimiento y fortalecimiento cultural. El acceso a la ayuda es directo y no requiere intermediarios: basta con acercarse a los puntos oficiales, las organizaciones étnicas reconocidas o la Secretaría de Bienestar Social para activar la ruta correspondiente.