El anuncio en rueda de prensa del alcalde Alejandro Eder del proyecto “Sistema Recupera”, una iniciativa que combina estímulos tributarios, reducción del ICA y beneficios temporales para sectores estratégicos y a la vez, oponerse a un PAPAYASO , por no tener ley que lo ordene, es oportuno, analizar las alternativas de recaudar fiscalmente y ser amigable socialmente .

La propuesta “Recupera” parte de una necesidad real la reactivación económica y la supervivencia de miles de microempresas, debe interpretarse a la luz del marco jurídico que regula los tributos territoriales y de la situación de Cali , que atraviesa una crisis en la realidad fiscal, jurídica y social conforma un escenario donde las decisiones tributarias deben tener un componente fiscalista y social.

La ciudad con un recaudo efectivo que no supera el 50 %, una cartera morosa superior a los $2,4 billones, gran parte vencida, una morosidad predial cercana al 40 %, y una ciudadanía golpeada por el desempleo, la informalidad y la pobreza, el Distrito se encuentra ante en el dilema: cómo recaudar sin quebrar socialmente a la población, cómo aliviar sin vulnerar la legalidad tributaria. Y como ser amable con el ciudadano, encima de ser una administración con escándalos de corrupción y que perdió su imagen social o popular, con la qeue ganó limpiamente el alcalde Eder.

A esto se le suma, el fracaso del Predial Social que fue planteado como un instrumento de equidad, pero terminó afectando gravemente el recaudo, profundizando la cultura del no pago y generando distorsiones jurídicas y económicas. Cali tiene hoy más de 400.000 predios en mora, una señal de que el problema no era únicamente tarifario sino estructural: la ciudad está empobrecida, endeudada y golpeada por la falta de gobernanza económica. Lideres tecnócratas los que diseñaron y aprobaron….

Cali debe entrar en un Papayaso social para pagar sus impuestos, gracias a un ordenamiento legal, reconoce facultades limitadas y legítimas de gestión tributaria, donde puede actuar el alcalde y el Concejo, para :

  • Reducciones parciales de intereses (Ley 1066 de 2006).
  • Recalculo de intereses a la tasa mínima legal.
  • Beneficios por pronto pago como incentivos transitorios.
  • Acuerdos de pago con alivios razonables y condicionales.
  • Reestructuración de cartera sin condonación del capital.

Es decir: Cali sí puede ofrecer incentivos, siempre que no cruce la frontera jurídica de la amnistía, porque las condonaciones totales de impuestos, intereses y sanciones solo pueden otorgarse mediante ley del Congreso. Las alcaldías  no pueden expedir amnistías tributarias por vía de acuerdo municipal ni por decreto, pueden  evita la palabra “condonar” y la sustituye por: “Otorgar un beneficio transitorio por pronto pago para mejorar el recaudo.”

Esa fórmula válida jurídicamente permite borde de legalidad sin incurrir en nulidad, aunque el efecto económico sea similar a un papayazo.

Cali suele recaudar entre $250.000 y $350.000 millones adicionales cada vez que aplica un programa de alivios, cifra impotante que puede crecer con una gran campaña publicitaria. Y el éxito , tras cada alivio, trabajar el recaudo del año siguiente, para no crecer la morosidad , dar otros incentivos para que el contribuyente no espere el próximo beneficio antes de pagar.

El Distrito debe entender que es la ciudad con la informalidad laboral, en ocupaciones de hecho, etc , más alta del país  y hacer el análisis social: la crisis de Cali obliga a medidas flexibles, ante una crisis social severa:

  • 38 % de los hogares en pobreza,
  • 52 % de informalidad laboral,
  • miles de microempresas al borde del cierre,
  • caída progresiva del ingreso real de los hogares.

Para miles de familias, un alivio tributario no es una estrategia financiera, sino una herramienta de sobrevivencia. Sin incentivos, buena parte de la población terminaría en cobro coactivo o en problemas con su vivienda, lo que agravaría la pobreza urbana.

Por eso, desde el punto de vista social, los beneficios son necesarios, siempre que estén alineados con el marco jurídico

El Distrito necesita una política tributaria que: Garantice sostenibilidad fiscal, – Reconozca la crisis social y empresarial, – Recaude sin asfixiar,

El “Sistema Recupera” puede ser una oportunidad si se diseña con rigor jurídico, con realismo económico y con sensibilidad social. Cali necesita recaudar, pero también necesita cuidar a su gente. El equilibrio no es solo un concepto técnico: es la única ruta para crecer la quiebra fiscal de la que habló el alcalde Eder, pero de la  social, le falta un mayor ejercicio publico..

Ramiro Varela Marmolejo