El sistema educativo colombiano ha sido objeto de debates y análisis en relación con la presencia de adoctrinamiento en las instituciones educativas, especialmente en los niveles primarios.  El programa académico oficial colombiano, establece lineamientos claros para la educación en edades tempranas, promoviendo valores democráticos, respeto por los derechos humanos y la diversidad cultural. Sin embargo, varios informes y estudios independientes, han señalado la existencia de ciertos contenidos que, en algunos casos, pueden ser interpretados como tendientes a influir en las creencias y valores de los niños desde temprana edad.

A lo largo de los años, diferentes regiones y sectores sociales, han reportado casos donde ciertos contenidos en las aulas, han sido cuestionados por promover ideas específicas, disimuladas que no son más que “adoctrinamiento” escolar. Sin embargo, estos casos aún representan una minoría y generalmente son objeto de revisión por parte de las instituciones educativas y autoridades formativas regionales.

Una encuesta realizada en el año 2021 por la Universidad de Los Andes, con una muestra de 2.000 padres y docentes, indicó que el 35% de los mismos, consideran que en algunos programas educativos se promueve una visión política o ideológica específica en niños menores de 6 años. El 28% de los docentes, admitieron que en sus instituciones se utilizan ciertos contenidos con intenciones de “influir” (adoctrinar) en las creencias de los niños, aunque sin una orientación explícita hacia una ideología particular (religión, política, sexual, etc, etc, etc).

Por otro lado, un estudio de la Fundación para la Educación y el Desarrollo (FED) en 2022 reveló que, solo el 12% de los docentes reportaron que sus programas incluyen contenidos que podrían ser considerados como adoctrinamiento desde temprana edad. De otra parte, el 78% de los docentes afirmó seguir estrictamente los lineamientos de los programas académicos oficiales, sin incluir contenidos adicionales con fines ideológicos.

El análisis estadístico sugiere que, aunque existe una percepción generalizada de que puede haber contenidos con intenciones de influir en las creencias de los niños, la incidencia real de “adoctrinamiento” en las escuelas colombianas es preocupante y se encuentra en un “lento y conveniente” proceso de regulación y revisión constante. Es importante vigilar que la educación pública y privada, respete la libertad religiosa, la pluralidad y no imponga ideologías; es útil revisar los programas académicos y los temas de ciudadanía, ética y religión para ver qué se está enseñando y cómo se aborda la diversidad. En todas las instituciones educativas a nivel nacional, existen códigos de convivencia escolar, políticas de tolerancia y diversidad, de obligatorio cumplimiento.

¿Qué señales prácticas pueden indicar a estudiantes y padres que una clase está promoviendo una visión unilateral, en lugar de fomentar el pensamiento crítico y el análisis de fuentes diversas?

Es importante tratar de identificar algunas señales que ponen en evidencia el  sesgo o promoción de una visión unilateral, se privilegia una única perspectiva sin promover análisis crítico ni comparación de fuentes diversas, pensamiento autoritario, el profesor usa solo un tipo de fuente (un libro, un artículo o una opinión) sin presentar otras alternativas de debate o conclusión, no cita fuentes primarias, es decir, la base original de un tema que contiene información, la presentación como hecho, no como argumento, el profesor presenta opiniones o teorías como verdades incontrovertibles, poca o nula apertura al debate y al cuestionamiento, es decir, no se permiten preguntas críticas o se desincentiva señalar posibles fallos, marcado sesgo en el lenguaje, por ejemplo, el uso de adjetivos valorativos para describir ideas contrarias (imprecisas, peligrosas, extremistas), un lenguaje que descalifica a quien no comparte la visión del profesor, tareas que buscan “demostrar” la postura del profesor.

No se comparan eventos histórico-culturales desde múltiples perspectivas, presentaciones, videos o lecturas con sesgo evidente y sin contrapeso, los estudiantes que muestran dudas, quedan aislados o ridiculizados, preguntas sobre fuentes, sesgos o alternativas quedan sin contestar, ejemplo, se pregunta “¿qué dice X fuente?” pero no “¿qué dicen otras fuentes y qué evidencias respaldan?”, nada, total sesgo.

Una pregunta clave que podría ayudar a entender el sesgo, ¿La clase me obliga a aceptar una conclusión como verdad, o me invita a comparar evidencias y debatir?

Ahora bien, es importante identificar el sesgo y denunciar ante las directivas del plantel educativo, poner en conocimiento a los padres que seguramente tomarán medidas que permitan controlar este tipo de manipulación.

Así mismo si hablamos de manejo, adoctrinamiento y sometimiento, me refiero a la grave preocupación sobre la influencia de actores armados como las farc, que inciden  en la educación de regiones conflictivas, -pequeños reclutados-, en algunas zonas siguen existiendo disidencias o grupos vinculados que pueden intentar influir en comunidades, incluidos temas educativos, solo es ver la  inauguración de la  escuela “Gentíl Duarte” (Triunfo – El Diamante – El Caguán, Caquetá – Abril 2024)  con bombos y platillos…lo aterrador y desconcertante, es que  el Ministerio de Educación y delegados del actual Gobierno, acordaron la formalización, legalización de dicha institución educativa, es la más dulce y romántica forma de “reclutar y adoctrinar” nuestros niños. Alucinante, increíble, hágame el bendito favor. Sin un comentario más..!

Reflexión 1: ¿Cómo pueden las instituciones educativas de Colombia equilibrar la enseñanza de la historia, la diversidad cultural y los principios democráticos para evitar sesgos o adoctrinamiento?

Reflexión 2: ¿Qué límites deben existir entre la educación informativa y la transmisión de valores o creencias, y cómo pueden las escuelas y colegios colombianos, garantizar que los estudiantes desarrollen pensamiento crítico sin perder su libertad de opinión?

Habrá que seguir con la lupa puesta…!

Emperatriz Giraldo S

Comunicadora y Periodista - [email protected]