Era la palabra usada en Atenas, para examinar la labor de los funcionarios públicos al final de sus labores, para los griegos siempre fue esencial el debate y la crítica publica para que todo fuera bien administrado y evaluado dentro del marco de la justicia y equidad tanto en el trato con las personas como en la aplicación de las leyes.
Esencial decir para ellos era trascendente la sabiduría y la prudencia del gobernante en la toma de decisiones administrativas, para que generase provechos sociales y no anarquías perjudiciales a los ciudadanos. Ellos hacían cumplir sanciones y castigos contra el gobernante que actuaba de manera injusta, o con corrupción, llegándose hasta la pérdida del cargo y de su reputación e incluso le obligaban al exilio.
Esa experiencia griega debiera ser copiada y aplicada en Colombia, requerimos gobernantes comprometidos con la comunidad trabajando en el mejoramiento de la calidad de vida de todos, con mucha visión, planificación e implementando estrategias para lograr objetivos dentro de un marco ético que priorice el bien común.
Paralelo con lo anterior es esencial la existencia y cumplimiento de todos los mecanismos de vigilancia, en lo municipal el concejo efectuando debates, audiencias y solicitando información, en lo nacional el congreso de la república.
A lo anterior se debe sumar la activa participación de los entes de control vigilantes de la gestión financiera, realizando auditorias e investigaciones serias y aplicando sanciones si es del caso.
Unido a esto debe existir la activa participación de las veedurías ciudadanas que deben denunciar irregularidades, o hechos de corrupción.
Urgente para Colombia, preparar gobernantes que dejen huella positiva porque deben ser lideres con altura moral capaces de cambiar el curso de la historia de dolor, de corrupción que nos abruma y no nos deja evolucionar y diseñar una gran nación para las Generaciones Futuras, que cumpla con el pensamiento de Warren G. Bennis, que afirma:
“los administradores tienen como objetivo hacer las cosas de la forma adecuada. Los dirigentes políticos tienen como objetivo hacer las cosas adecuadas”.
Necesitamos gobernantes lideres que piensen y trabajen inspirando a toda la nación.
Debiéramos en las universidades promover el estudio de la historia, de la filosofía, para no continuar cometiendo los errores de los predecesores así tendremos más posibilidades de triunfar como sociedad.
No podemos continuar con ceguera al futuro, decantemos las experiencias del pasado, un pésimo gobierno significa vida o muerte, prosperidad o abandono, el poder es la posibilidad de construir, avanzar, salir del subdesarrollo, hoy el mundo se mueve a ritmo vertiginoso, necesitamos lideres conscientes de esta situación.