La emisión de gases de efecto invernadero CO2 y CH4 (metano) son de los principales causantes del calentamiento global y si continúa el deshielo de los polos haría que el Planeta experimentaría un cambio climático catastrófico. El derretimiento de los hielos de los hemisferios norte y sur está alterando el sistema de las corrientes marinas que regulan el clima global. Afirman los expertos que esto ocurrió también hace unos 40.000 años y originó la desaparición de los neandertales.
El agua de los mares cubre el 75% de la superficie de la Tierra, la cual vista desde el aire parece plácida, pero de cerca se ve el movimiento o intercambio de energía entre el vapor de la atmósfera, el líquido de los océanos y los hielos continentales. Lo anterior hace circular las aguas marinas por nuestro globo terráqueo y genera la circulación de calor y de nutrientes que originan su sistema climático y su biodiversidad.
Investigaciones de la Universidad de Utrecht (Países Bajos) indican que el derretimiento de los hielos polares podría llegar a interrumpir la corriente del Golfo de México la cual lleva calor a gran parte del hemisferio norte. Ello originaría un congelamiento catastrófico en Europa, América del Norte y Asía y aumentaría las temperaturas en el hemisferio sur. No podemos olvidar que los océanos y la atmósfera forman un único sistema interconectado de corrientes oceánicas, calientes o frías, que retroalimentan y originan el flujo de energía entre los trópicos y las regiones polares o hemisferios del norte y el sur.
La conclusión es que si no detenemos el crecimiento desbordado del consumo que equivocadamente se considera como progreso cuando los recursos son finitos y que para atenderlo existe una proliferación de industrias que contaminan, más los incendios forestales, la destrucción de los bosques, más el aumento de la población, se origina un creciente desbalance en el equilibrio de esos recursos, acortando la vida de los humanos en este Planeta Tierra: nuestra casa.
Los supervivientes a esta catástrofe ambiental no tendrían los recursos energéticos para impulsar a la velocidad de la luz de 300.000 km por segundo la nave para viajar a Alfa de Centauro, el Planeta más cercano a cuatro años luz de distancia. Por eso es necesario y urgente cuidar la casa o el rancho como bien dirían los abuelos y el cual ni siquiera arderá.
