*Ricardo Téllez Bautista

Abogado Administrativista – Unilibre

Especialista en Administración Pública Univalle

Una información incompleta enviada en el 2014 hizo que el Ministerio de Hacienda en 2016 negara la viabilidad fiscal al proyecto Cali Distrito. Diez años después es necesario que el organismo nacional dictamine sobre bases sólidas si la ciudad está en condiciones económicas para su conversión. “De malas”

Antes de que por tercera vez se reinicie el trámite para que la ciudad por fin se convierta en Cali Distrito Especial Deportivo, Cultural, Turístico, Empresarial y de Servicios o, por el contrario, pueda sepultar oficialmente el sueño trunco, el alcalde Alejandro Eder debería someter a verificación del Ministerio de Hacienda y Crédito Público si el municipio tiene capacidad para implementar esa transformación con responsabilidad, pues en el 2016 ese organismo negó la viabilidad fiscal al considerar que “… parte de las transferencias tendrían como destino final el sostenimiento de los gastos asociados a la remuneración de los alcaldes locales y los ediles” y por tal razón “este Ministerio se abstiene de emitir concepto favorable a la presente iniciativa, no sin antes manifestar la voluntad de colaborar con las iniciativas legislativas dentro del marco de las normas de disciplina fiscal vigentes. Cordialmente, María Ximena Cadena Ordoñez – viceministra General – DAF” 

(Gaceta del Congreso No. 185 de 02/05/2016, página 6)  

Independiente del análisis indebido sobre 22 comunas como si fueran 22 localidades, las condiciones fiscales del municipio en 2014 puestas a consideración son muy diferentes a las de 2024, y esa viabilidad que en aquella oportunidad nos fue negada, hoy podría ser otorgada; o vuelta a negar porque estamos peor (?). En ese caso tendríamos que alejarnos por siempre de ese objetivo y jurídicamente revocar todo lo hecho. Nos quedaríamos sin saber si la figura Distrito Especial hubiera sido buena o mala para la ciudad.  

ANTECEDENTES

Para dar luz verde a la iniciativa de Cali Distrito conforme con la ley de Distritos el municipio de Cali necesitó conceptos previos de nuestro Concejo Municipal (aprobado en pleno el 08/03/2016); de los ministerios del Interior; de Comercio, Industria y Turismo, de Cultura, de Educación y de Hacienda y Crédito Público. Todos conceptuaron favorablemente, excepto el último, que se refirió a la parte esencial del proyecto: la capacidad fiscal para atreverse a implementar la autoflagelación que el propio ente territorial llevó al Congreso gracias a la figura de autonomía territorial.

A pesar de la negativa del Minhacienda, las comisiones especiales de Seguimiento al Proceso de Descentralización y de Ordenamiento Territorial de Senado y Cámara,   en sesión conjunta emitieron concepto favorable (Acuerdo COT 014/2016) sobre la conveniencia de convertir al municipio de Cali en Distrito, concedido por respeto a la autonomía territorial. Para entenderlo mejor, es algo así como la bendición de los padres a la novia que por su propia voluntad (autonomía/terquedad/rebeldía/capricho) decidió su suerte, a pesar de las dudas de sus progenitores.

Pero la negativa del Viceministerio de Hacienda no podía ser ignorada, y al final del Acuerdo del Comité de Ordenamiento Territorial-COT 014/2016 se acordó:

“Artículo 1. Emitir el concepto favorable sobre la conveniencia de convertir al municipio de Cali en Distrito.

Artículo 2°. En el marco del respeto por la autonomía territorial, recomendar al Alcalde y al Concejo Municipal de Cali, que de manera articulada se realicen los análisis detallados requeridos y las propuestas administrativas, fiscales, financieras e institucionales que permitan crear las condiciones adecuadas para que la conversión en Distrito llegue a representar un verdadero instrumento para promover el desarrollo integral del territorio, la integración regional y el fortalecimiento de su articulación en el sistema de ciudades, para contribuir de esta manera al bienestar y mejoramiento de la calidad de vida de sus habitantes, atendiendo su diversidad étnica y cultural. En tal sentido se recomienda:

  • Realizar un análisis detallado del Impacto Fiscal que generaría una nueva estructura administrativa del municipio y los gastos de funcionamiento adicionales generados por las alcaldías locales, la creación del Fondo de Desarrollo Local, el pago de los ediles locales, etc.;
  • Definir estrategias para el fortalecimiento institucional mediante una planeación integral, y de largo plazo, que permita la articulación con entidades territoriales vecinas y con otras figuras orientadas a la planificación regional y el ordenamiento territorial previstos en la Ley 1454 de 2011;
  • Fortalecer las estrategias de coordinación entre las autoridades ambientales: Departamento Administrativo de Gestión de Medio Ambiente (DAGMA) (área urbana) y la Corporación Autónoma Regional del Valle del Cauca (CVC) (área rural). 

Comuníquese y cúmplase…”  

CIFRAS PARA EL DISTRITO ESPECIAL
Salario básico del alcalde menor: equivale al 33.4% de lo que gana el alcalde distrital, incluidas las mismas prestaciones sociales, aportes en seguridad social y parafiscales (se toma como referencia el Acuerdo 199 de 2005 que aplica el Distrito Capital de Bogotá)
Fondos de Desarrollo Local: mínimo el 10% de los ingresos corrientes del municipio se destinarán a ellos (art. 64 Ley 1617/2013)
Número de ediles en las JAL: mínimo 9 y máximo 15 por cada localidad
Honorarios de los ediles por sesión: 1/20 del salario del alcalde local (art. 61 ley 1617/2013)
Sesiones autorizadas de las JAL: máximo 140 por año (art. 48 ley 1617/2013)
Los ediles tienen derecho a seguridad social en salud, pensión y riesgos laborales (art. 60 ley 1617/2013)

¿Por qué se abstuvo el Minhacienda?

Vale advertir que cuando el municipio radicó en el Ministerio su estado financiero a 2014 no especificó el número de localidades en que se dividiría el territorio, por lo cual el Ministerio asumió hacerlo sobre las 22 comunas y 15 corregimientos existentes,  todo a la luz de los artículos 37, 40, 43, 48 y 61 de la Ley 617 de 2013  que reglamentan materias como: asignación salarial de alcaldes, la creación de localidades, la elección, número, secciones y remuneración de ediles y los fondos de desarrollo local, teniendo en cuenta que con el proyecto se generaría una presión de gastos en el nuevo distrito, particularmente de funcionamiento, en detrimento del gasto e inversión social del municipio. Teniendo como base que el número de localidades pudiera ser 6 o 7, es claro que el análisis del Minhacienda realizado sobre 22 comunas arrojó cifras tres veces superiores que, por supuesto, no reflejaban nuestra realidad fiscal. Con ese insumo ningún municipio podría ser Distrito Especial. Eso permite plantear con mejor fundamento la necesidad de actualizar el concepto de viabilidad fiscal, pero la solicitud deberá acompañarse del número de localidades en que se dividirá el territorio. 

Se infiere que el proyecto Cali Distrito fue fruto de la improvisación pues el orden lógico del trámite debía iniciarse definiendo el número de localidades, con lo cual se habría precisado número de alcaldes menores, ediles, fondos de desarrollo local, y además la construcción de locaciones para albergar el gobierno de las pequeñas alcaldías. Sin esa precisión el Minhacienda hizo su estudio de viabilidad con base en 22 localidades, 22 alcaldes menores, 22 JAL y 22 fondos de desarrollo local. Esa circunstancia nos permite pensar sobre dos aspectos: que la viabilidad negada no tenía bases validas y que, si el alcalde Eder quiere revivir la implementación, lo primero será definir el número de localidades y todo lo relacionado para facilitar con mayor certeza el concepto que el ministerio emitiría. Este último acápite sugiere que se debe dar una reforma administrativa que de una vez corrija reconocidas equivocaciones del decreto 0516 de 2016; sería este el primer gran paso administrativo para que Alejandro Eder pueda optimizar al máximo el recurso humano de la alcaldía y reordenar la ciudad de la mejor manera. 

Pero en caso de que no consulte al Ministerio, entonces debe atender el Artículo Segundo: “En el marco del respeto por la autonomía territorial, recomendar al Alcalde y al Concejo Municipal de Cali, que de manera articulada realicen los análisis detallados requeridos y las propuestas administrativas, fiscales, financieras e institucionales que permitan crear las condiciones adecuadas para que la conversión en Distrito llegue a representar un verdadero instrumento para promover el desarrollo integral del territorio, la integración regional y el fortalecimiento de su articulación en el sistema de ciudades, para contribuir de esta manera al bienestar y mejoramiento de la calidad de vida de sus habitantes, atendiendo su diversidad étnica y cultural”.

Ricardo Téllez Bautista

Ricardo Téllez Bautista

Abogado Administrativista – Unilibre
Especialista en Administración Pública Univalle