La llegada de Abelardo De La Espriella a la Presidencia abre un nuevo ciclo político en Colombia, pero ganar la Presidencia no garantiza conservar el poder. El reto comienza ahora: construir una fuerza política nacional, territorial y electoral capaz de gobernar, organizarse y proyectarse hacia 2030.
Por eso, la estrategia con el fortalecimiento de Salvación Nacional, como movimiento , buscare ampliar: articular a Firmes con la Patria, Salvación Nacional y Creemos alrededor de una nueva derecha colombiana, con identidad propia, capacidad de gobierno y presencia permanente en los territorios.
La ubicación de Salvación Nacional en espacios estratégicos del Senado, la presidencia de la Comisión Primera y el Consejo Nacional Electoral es parte de esa arquitectura. Pero el objetivo final está fuera de Bogotá: está en las ciudades, los departamentos y los municipios.
2027: la gran operación territorial
Las elecciones de 2027 serán la primera prueba de fuego de la nueva derecha. Se trata de ganar alcaldías y gobernaciones, conquistar curules en concejos y asambleas y construir una red territorial que permita gobernar y formar nuevos liderazgos.
La estrategia debe ser selectiva. No necesariamente competir en todos los territorios, sino concentrar esfuerzos donde exista una posibilidad real de victoria y donde el resultado tenga impacto nacional.
Las grandes ciudades serán decisivas, pero también los departamentos estratégicos. Cada alcalde, gobernador, concejal y diputado elegido bajo esta nueva arquitectura representará mucho más que un cargo: será un nodo de organización política para 2030.
Tres fuerzas, una nueva arquitectura
Firmes con la Patria, Salvación Nacional y Creemos pueden representar diferentes expresiones de una misma corriente política: una derecha renovada, con capacidad de gobierno, vocación territorial y una agenda nacional. Tienes 3 grandes fortalezas: Un presidente ADLE, ganando espacio político, como lo hizo Alvaro Uribe entre el 2002 – 2006 , Fico Gutierrez, nuevamente el mejor alcalde del país y figura nacional y Enrique Gomez, quien debe construir un liderazgo propio, concertando proyectos de ley y actos legislativos, liderando debates e impulsar intervenciones memorables, demostrando capacidad intelectual y visión de Estado.
El gran objetivo es construir una estructura política coordinada, capaz de formar dirigentes, seleccionar candidatos, desarrollar equipos territoriales y mantener presencia ciudadana entre una elección y otra.
La nueva derecha necesita pasar de la lógica de campaña a la lógica de organización, con otro pre requisito que a los hermanos, Mauricio Gomez le vaya bien en el Minhacienda y a Juliana Gutierrez en Mindeportes.
2027 prepara el mapa de 2030
El resultado de 2027 permitirá saber si el proyecto presidencial logró transformarse en una fuerza política permanente. Una red de alcaldes y gobernadores propios o en coalición, permitirá gobernar desde los territorios. Una representación importante en concejos y asambleas , con la meta que sean 1.500 cabildantes y 110 diputados, permitirá formar una nueva generación de dirigentes. Y una bancada nacional fortalecida permitirá conectar esas realidades locales con el Congreso.
La plataforma para 2027 y 2030 debería integrar 7 componentes: ingeniería social, para comprender comunidades y construir liderazgos; marketing digital, para comunicar permanentemente y no solo durante las campañas; territorio, como base de la organización; liderazgo, para formar dirigentes locales y nacionales; organización, para convertir simpatías en estructuras; votos, como resultado electoral; y gestión, para demostrar desde alcaldías y gobernaciones que el proyecto sabe gobernar. Una octava dimensión: formación política y técnica de cuadros, creando una nueva generación de concejales, diputados, alcaldes, gobernadores y congresistas.
2030: consolidar una alternativa de poder
La elección presidencial de 2030 será una competencia diferente. Ya no bastará con el liderazgo de una persona. La nueva derecha demostrara que puede producir una sucesión política, presentar un liderazgo nacional competitivo y defender una obra de gobierno desde una estructura organizada. El objetivo será llegar a 2030 no como una coalición improvisada, sino como una fuerza política nacional con presencia en los principales centros urbanos y territorios del país.
La fórmula es clara: 2026, gobierno; 2027, territorio; 2028-2029, consolidación; 2030, continuidad o sucesión.
La oportunidad histórica
La nueva derecha de Salvación Nacional, Firmes con la Patria y Creemos, esta cooptando partidarios liberales, conservadores, de la U, Cambio radical y abstencionistas. El verdadero proyecto consiste en construir una nueva fuerza política colombiana, capaz de convertir una victoria presidencial en organización territorial y esa organización en un proyecto de poder de largo plazo.
La pregunta estratégica es cuántas alcaldías, gobernaciones, concejales y diputados podrá conquistar la nueva derecha en 2027. Porque allí, en el territorio, comenzará a definirse quién tendrá la capacidad política para ganar en 2030.
*Ex representante a la Cámara , 1994 – 1998