Mientas Colombia muestra recuperación del mercado laboral, cifras de reducción del desempleo, una realidad que condiciona el desarrollo económico y social del país, más de la mitad de los trabajadores siguen vinculados a la economía informal.
El DANE informó que la tasa nacional de desempleo en junio de 2026 descendió al 8,0%, frente al 8,6% de un año atrás. La tasa de ocupación aumentó de 58,4% a 59,4%, mientras la tasa global de participación pasó de 63,9% a 64,5%. El país generó 706.000 nuevos ocupados y redujo en 87.000 el número de desempleados.
No obstante, el 55,1% de los trabajadores continúa en la informalidad, lo que evidencia que el principal desafío ya no es únicamente crear empleo, sino generar empleo formal y productivo.
Entre las cuatro principales ciudades:
Medellín: liderazgo en generación de empleo
Medellín continúa consolidándose como el mercado laboral más sólido entre las grandes ciudades del país. Con una tasa de desempleo de apenas 7,1%, registra la menor desocupación entre las principales áreas metropolitanas del país, mientras su informalidad se ubica alrededor del 38,2%, una de las más bajas entre las grandes capitales.
Bogotá: mayor formalización empresarial
Aunque Bogotá concentra la mayor población ocupada del país, también exhibe el mejor desempeño en formalización empresarial. La capital presenta una informalidad cercana al 33,8%, la más baja entre las principales ciudades colombianas, resultado asociado a la mayor presencia de empresas medianas y grandes, así como del sector financiero, tecnológico y de servicios especializados.
Barranquilla: crecimiento económico con informalidad persistente
Barranquilla ha mantenido uno de los mercados laborales más dinámicos del Caribe colombiano, aunque la informalidad todavía alcanza aproximadamente el 39,5%, lo que evidencia que una parte importante del crecimiento económico sigue apoyándose en pequeños negocios y empleo independiente.
Cali: Su problema la calidad del empleo
Cali continúa enfrentando uno de los mayores retos laborales entre las grandes ciudades colombianas. Aunque el desempleo ha venido reduciéndose respecto a años anteriores, la informalidad alcanza cerca del 43,8%, una de las más elevadas entre las 4 principales economías urbanas del país. Esto significa que más de 5 de cada 10 trabajadores caleños laboran por fuera de esquemas formales ó están desempleados, situación que limita el acceso a salud, pensión, estabilidad e ingresos sostenibles.
Más empleo no significa necesariamente mayor bienestar
Las cifras muestran una paradoja económica. Colombia crea empleo a un ritmo importante, pero buena parte de esos nuevos ocupados corresponden a actividades de baja productividad. El crecimiento reciente estuvo impulsado principalmente por alojamiento y servicios de comida (+289.000 ocupados), construcción (+146.000) y transporte y almacenamiento (+145.000), mientras que la industria manufacturera perdió 125.000 empleos, reflejando una desaceleración del empleo industrial, tradicionalmente asociado a mejores niveles salariales.
Desde una perspectiva social, esta situación implica que millones de trabajadores permanecen sin estabilidad laboral, con ingresos variables y limitada protección frente a enfermedad, vejez o desempleo. Aunque el desempleo disminuye, la informalidad continúa siendo el principal obstáculo para que el crecimiento económico se traduzca en bienestar y reducción sostenible de la desigualdad.
El gran reto consiste en transformar el crecimiento del empleo en empleos de calidad, con estabilidad, productividad y protección social, especialmente en ciudades como Cali donde la informalidad continúa siendo uno de los mayores obstáculos para el desarrollo económico y social.