Pasó desapercibida una de las noticias corporativas más importantes de la administración distrital y la región. La Superintendencia de Sociedades, en su último informe, registró a EMCALI como una de las cincuenta empresas, medidas por sus ingresos operacionales, más importantes del país.
La empresa de servicios públicos, en virtud del desafortunado manejo al finalizar la década de los años noventa, del incumplimiento del aval de la nación para financiar la PTAR Cañaveralejo, de la disolución del monopolio estatal de servicios públicos, de la intrusión sindical indebida y sumado al enorme pasivo pensional, había generado su inviabilidad. En consecuencia, fue sometida a una intervención estatal para su recuperación financiera.
Ante esta situación, la empresa, no solamente había perdido competitividad, sino que los proyectos de recuperación de redes de acueducto y alcantarillado, transmisión eléctrica y telecomunicaciones sufrieron atrasos estructurales. Lo que otrora había sido un modelo ejemplar corporativo de manejo prístino y referente nacional, cuyo éxito fue adoptado por otras empresas nacionales, destacándose EPM como el mejor discípulo de la enseñanza de EMCALI, se convirtió en un agonizante enfermo terminal.
Los alcaldes de los últimos veinte años, sin pericia gerencial alguna, delegaron la administración en funcionarios con perfiles administrativos equivocados. La empresa fue relegada de ser modelo ejemplar, convirtiéndose en paquidermia burocratizada, botín de la política local y del sinnúmero de sindicatos que intentaban coadministrar la entidad.
El alcalde Eder, a diferencia de la inestabilidad de su gabinete, acertó con el perfil para el nombramiento de su gerente. Roger Mina Carbonero, ingeniero mecánico de Univalle, con PHD en Gerencia Pública de Minas y Energía de la Universidad de Pensilvania, asumió su recuperación después de tantos años de retraso. Bajo un estricto y disciplinado manejo, la empresa pasó de saldos negativos en su utilidad operacional a importantes excedentes que han permitido inversiones en el componente más rentable; Acueducto y Alcantarillado. Estabilizó la pérdida sistemática en el componente de telecomunicaciones e inició la renovación de la infraestructura de transmisión de energía y eventual generación eléctrica.
Con criterio gerencial, protegiendo el flujo financiero de la empresa, renovará el sistema de alumbrado público de la ciudad. Siguiendo el exitoso modelo de concesión, que el país ha aprovechado para mejorar la infraestructura vial de 4ª y 5ª generación, convertir al Aeropuerto El Dorado en un modelo latinoamericano de centro aeroportuario y realizar concesiones portuarias marítimas, no son caprichosas, sino acertadas. Los opositores del modelo, con criterio arcaico, basan sus argumentos en una ideología estatizante, la cual ha mostrado ineficiencia, altos niveles de corrupción y ha satisfecho la sed de apetitos burocráticos, los cuales fueron, en parte, responsables del atraso e intervención antes referidos de la empresa.
Antes de finalizar su mandato, el alcalde Eder, podrá contar con excedentes financieros que engrosarán las arcas distritales, como lo realiza EPM, cercanos a $3 billones anuales, cifra similar al endeudamiento aprobado y en ejecución.
Mantener y mejorar la eficiencia de la empresa, tal como lo registra la Superintendencia de Sociedades, es la mejor noticia que recibimos los caleños.
Guillermo E. Ulloa Tenorio

Economista de la Universidad Jesuita College of the Holy Cross en Estados Unidos, diplomado en alta dirección empresarial INALDE y Universidad de la Sabana. Gerente General INVICALI, INDUSTRIA DE LICORES DEL VALLE, Secretario General de la Alcaldía. Ha ocupado posiciones de alta gerencia en el sector privado financiero y comercial.