El POT es una norma para el ordenamiento del desarrollo de la ciudad de Cali  y el cual debe ser estudiado amplia y profundamente con la participación y discusión del mismo por las diversas instituciones que vigilan el desarrollo de la ciudad, la comunidad, de quienes adelantan las construcciones, urbanizaciones o edificaciones y de expertos en urbanismo. Tristemente este instrumento solo se aplica para quienes piden las autorizaciones respectivas, algunos terminan construyendo por fuera de lo autorizado y no lo cumplen en lo más mínimo las llamadas invasiones que crecen día a día en total desorden por los cuatro costados de la ciudad o las autorizadas en muchos casos con irresponsabilidad de las curadurías urbanas, hoy sin ningún control por las autoridades municipales, que han olvidado ese deber. Igual es fundamental que el nuevo POT contemple las normas pertinentes que tiendan a conservar el patrimonio histórico y retribuyan a los propietarios de los inmuebles patrimoniales esa labor de conservación a través de derechos de edificabilidad en otras zonas de la ciudad en las cuales el objetivo sea redensificar. Recordemos que ese patrimonio es parte de nuestra identidad, que nos recuerda el pasado que nos enorgullece y uno de los objetivos del turismo.

Igualmente seguimos en el reino del desorden urbano por la falta de una planeación de largo plazo de la ciudad y los municipios vecinos, lo cual hace que día a día crezcan los problemas viales y el desorden en las construcciones que se aprecia por todas partes. En otras palabras, se desmejora la calidad de vida en la ciudad al volver bien difícil ir o regresar del trabajo o adelantar una gestión en ella. Por ello es fundamental que el POT estudie el ordenamiento vial con base en lo fundamental de su diseño cual es el origen y destino de las vías, ya que la movilidad no se estudia por tramos sino de manera integral en todo el territorio del área metropolitana.

Desde el neolítico las pequeñas tribus tenían claro que para sobrevivir era esencial ser ordenados en el diario vivir y cada uno cumplía una función en esas comunidades primitivas. Hoy crece exponencialmente el desorden en nuestras ciudades, o sea que es urgente aprender de la planeación y el orden de la previsora hormiga o de la abeja mielera. Porque como vamos, vamos mal   

NR.  Señor alcalde de Cali

La ciudad crece entre invasiones, licencias sin control y desorden urbano, luego el POT es un canto a la bandera. Se requiere un instrumento estudiado con rigor, participación real y, sobre todo, cumplimiento efectivo. El nuevo POT debe proteger el patrimonio con incentivos adecuados y planificar la movilidad de manera integral y metropolitana. Ordenar la ciudad es una responsabilidad histórica que no admite más aplazamientos, arranque con una planeación de largo plazo.

Nicolas Ramos Gómez

Ingeniero Civil , ex gerente de Emcali y ex Presidente de la SMP