La llegada oficial de Tesla al mercado colombiano introduce un nuevo esquema de comercialización y operación para los vehículos eléctricos en el país. La compañía inició actividades con 2 modelos de referencia global: el Model 3 y el Model Y, ambos disponibles en versiones de tracción trasera y tracción total. La estrategia incluye presencia directa en puntos de experiencia y una red inicial de cargadores rápidos.
Tesla abrió sus primeros centros de exhibición y atención en 2 ciudades. En Bogotá opera dentro del Centro Comercial Andino y en Medellín en el Centro Comercial El Tesoro. Estos espacios funcionan como vitrinas de producto y centros de gestión comercial sin intervención de concesionarios. La compra, la entrega del vehículo y la atención posventa se administran directamente desde el sistema de la marca.
La infraestructura de carga avanzará en fases. Tesla confirmó la instalación de estaciones Supercharger en Bogotá y Medellín. Las ubicaciones específicas se incorporarán de forma progresiva en el mapa digital de la compañía. Mientras la red propia se consolida, los usuarios pueden recurrir a puntos de carga públicos compatibles operados por empresas privadas en diferentes ciudades.
El esquema de precios posiciona al Model 3 desde $109,9 millones y al Model Y desde $119,9 millones. Las versiones de mayor autonomía y tracción total tienen valores superiores. A esto se suma la instalación de un cargador residencial, con un costo cercano a $5 millones según estimaciones de mercado. El modelo de operación eléctrica reduce varias intervenciones mecánicas, aunque la disponibilidad de servicio especializado dependerá de la consolidación de los centros técnicos asociados a la marca.
El marco tributario actual mantiene condiciones favorables para vehículos eléctricos. El arancel de importación es del cero por ciento, el IVA se mantiene en cinco por ciento y el impuesto vehicular tiene un límite del uno por ciento del valor comercial. En varias ciudades, estos vehículos cuentan con exenciones de pico y placa y descuentos en el SOAT, de acuerdo con las normas vigentes.
La proyección de mercado señala un incremento sostenido en las matriculaciones de vehículos eléctricos. El crecimiento anual del segmento ha sido importante y permite anticipar entre 18.000 y 20.000 unidades nuevas al año en el mediano plazo. Con esta tendencia, Tesla podría situarse entre 5 y 7% del mercado de eléctricos en su primer año completo de operación, con potencial de alcanzar entre ocho y doce por ciento hacia 2030 si logra ampliar red de carga y servicio.
La presencia de Tesla redefine la competencia en el segmento eléctrico. Los precios, la infraestructura y los modelos de operación de la marca presionan a fabricantes tradicionales y a competidores asiáticos que han ganado espacio en el país.
