Señor Alcalde:
Al iniciar la segunda mitad de su periodo de 4 años, Cali no necesita más discursos o más promesas: necesita memoria y coherencia. Una ciudad que ha llegado a un punto de inviabilidad fiscal, institucional , ambiental y social no puede ser gobernada desde la improvisación ni desde el olvido. Pero su administración, Señor Alcalde, parece haber decidido olvidar o ignorar, aquello que explica por qué Cali está como está. Y sin memoria , recordando los déficit estructurales, no hay gobierno; y sin gobierno no hay futuro.
El Marco Fiscal de Mediano Plazo, elaborado también por su propio equipo, profundiza que Cali es inviable. Ingresos insuficientes, déficit estructural, capacidad de inversión en caída libre, mas endeudamiento y un funcionamiento hipertrofiado. En vez de enfrentar esa realidad, usted optó por el camino más riesgoso: endeudar a la ciudad en $3,5 billones, el crédito más grande en la historia urbana de Cali, sin un plan financiero real y sin una priorización técnica, porque desconoce lo elemental, pasivos como obligación de hacer, como la valorización..
Esa pérdida de memoria se extiende a las 9 megaobras pendientes desde hace 17 años, sin cronograma, sin financiación, sin gestión y sin una solución jurídica clara. Y a la crisis eterna del MIO, un sistema quebrado que ha devorado billones. Proponer la compra de buses eléctricos con recursos públicos no es una solución: es una aspirina para un paciente en cuidados intensivos. El problema no es pasajero, ni tecnológico; es estructural.
A esto se suma una educación pública desbordada, incapaz de ofrecer calidad a los estratos 1, 2, 3 y 4, que representan el 91% de la ciudad. Sin calidad educativa ( Observar pruebas Saber ) , no hay movilidad social, no hay empleo, no hay futuro. Y sin futuro, Alcalde, no hay legitimidad posible.
Pero lo más grave no es solo lo que no se corrige; es lo que se está destruyendo: la confianza ciudadana. Hoy Cali desconfía del gobierno, del Concejo de Cali, del control fiscal, del sistema de planeación, de las cifras que se anuncian, de los proyectos que se prometen y no se cumplen. La confianza es el capital político esencial para gobernar una ciudad en gran crisis. Y su administración la está perdiendo día tras día.
Parte de esa desconfianza proviene de su discurso. Usted ha hecho de la crítica permanente a sus antecesores una bandera. Debe solucionar creíblemente, pero criticar a quienes gobernaron antes no es gobernar. Y si usted continúa por el mismo camino, si continúa hipotecando a la ciudad sin resolver lo básico, si continúa improvisando proyectos sin cerrar financieramente los existentes, será usted también quien termine vapuleado por la opinión pública. Usted prometió “acabar el continuismo”, pero en múltiples decisiones lo está profundizando.
Cali está cansada de alcaldes que se dedican a hablar del pasado sin resolver el presente, y sin sostenibilidad futura. Y está cansada de gobiernos que promueven obras, créditos, proyectos y anuncios sin capacidad real de ejecución. Y los gremios cada uno por la suyo, llamese Fenalco con más de 10 años en la junta de Emcali, Camacol, buscando su POT, Andi , aplaudiendo por intereses económicos y sociales, CCI, en sus obras, olvidando la viabilidad de la infraestructura, y Camara de Comercio, que después de gestionar MIO, 21 Megaobras y Centro de Eventos Valle del Pacifico , todo inviable, es hora de mostrar a la ciudad, con nuevos hechos, renovado liderazgo,
Cali necesita un alcalde que recuerde la ciudad que recibió, que entienda por qué está como está y que gobierne con la verdad, no con la ilusión. Por ello, este 2026, puede marcar otro estallido social, nuevamente pionero a nivel nacional, puede ser por la mala planeación de la reparación de las calles, la falta de planes de vivienda, ya se tomaron el barrio Versalles, por la excesiva corrupción y despilfarro de dineros públicos, por el agua de altos de Menga ( Comuna 2 ), Terron ( 1 ) y Melendez (18), o por la pésima educación publica y de cobertura, etc.
Señor Alcalde, Sres. Concejo, Sres. gremios: esta ciudad es inviable es por la falta de memoria. Este diciembre, mes para planificar la segunda mitad de su mandato, decide su legado, que ya está proyectado. O corrige el rumbo con liderazgo, o sigue señalando la oposición o tendrá su estallido social, que lo obligue a renunciar por los muertos o será recordado como otro alcalde más que prometió el fin del continuismo… y terminó repitiendo la historia.
NR: Será que no nos duele el tercermundista PIB per capita 2024, menor a US7.000, que evidencia la alta desigualdad social