Encuentro vallecaucano sobre el presente y futuro de nuestra región. Ya previamente, con todas las cámaras de comercio, con la Gobernación del Valle y la Alcaldía de Cali, habíamos hablado en diferentes escenarios sobre todo lo que es el diagnóstico, el pasado que hemos encontrado de este hermoso Valle geográfico, económico, social y departamental. Nos acompaña el doctor Adrián Zamora, asesor del despacho de la Gobernación del Valle y Harold Londoño , gerente de estudios económicos de la Cámara de Comercio de Cali

Adrián Zamora: Buenas tardes, muchas gracias.

Ramiro Varela: Bueno, estamos aquí con el doctor Harold Londoño, economista, gerente de estudios económicos de la Cámara de Comercio de Cali. Para que podamos entender la dimensión de la importancia de una cámara como esta, donde llegamos más de 120 mil empresarios grandes, medianos, pequeños y pymes a inscribirnos, registrarnos y recibir coordinación y liderazgo empresarial. Harold, muy buenas tardes.

Harold Londoño: Muy buenas tardes, gracias por la invitación.

Ramiro Varela: Nos acompaña Carlos Jaramillo, director de comunicaciones de la Cámara de Comercio. Carlos, buenas tardes.

Carlos Jaramillo: Buenas tardes, Ramiro, muchas gracias por la invitación.

Ramiro Varela: El objetivo es darle continuidad a una serie de reuniones que hemos tenido este año 2025  con las Camaras de Comercio, con el propósito fundamental de que el próximo gobierno nacional, que va a establecer el Plan Nacional de Desarrollo, tenga en cuenta al Valle del Cauca. Nuestra propuesta es que podamos lograr que los líderes del Valle del Cauca en la parte pública, la gobernadora, el alcalde de Cali por su importancia estratégica, y por supuesto las Cámaras de comercio del Valle del Cauca —que son siete—, tengamos una gran propuesta. Es decir, cogerle ventaja a eso. ¿Qué opina Adrián de este planteamiento inicial?

Adrián Zamora: Digamos que parte de lo que creo que vale la pena reflexionar en estos espacios es que la gente sepa lo que se hace. Porque muchas veces nosotros, como vallecaucanos y como caleños, tenemos un problema y es que nos damos un látigo horroroso y no reconocemos los logros que tenemos. Creemos que no estamos haciendo cosas cuando en realidad estamos haciendo muchas. Hay muchos avances, muchos logros. Creo que eso parte también de una reflexión del futuro, de saber realmente qué es lo que estamos haciendo. No necesariamente otras regiones que capitalizan comunicacionalmente muchas cosas están adelante; nosotros también tenemos mucho que decir y mucho que hacer.

Ramiro Varela: ¿Harold, esta perspectiva que hemos planteado?

Harold Londoño: Creo que es oportuna, creo que es importante tenerla en cuenta. Pero también coincido con este presente: la perspectiva debe partir de las actuales ventajas que tienen Cali y el Valle del Cauca. Es decir, que lo que se trabaje y se visualice hacia el futuro parta limpiamente de ese trabajo, con un equilibrio que muestre dónde hay retos y dónde están los desafíos, pero partiendo de las fortalezas. No podemos cometer el error del borrón y cuenta nueva.

Ramiro Varela:  Los logros que ha proyectado la gobernadora, Dilian Francisca Toro en estos, digamos, casi diez años de continuidad de líneas políticas y administrativas….

Adrián Zamora: Mira, yo creo que hay un punto. Uno no es responsable siempre con los logros, pero en el Valle del Cauca, si hay algo que nos ha logrado destacar, es el trabajo colectivo. Que juntemos el sector privado, el sector público, las autoridades territoriales —en términos de los municipios—, todos los actores de la sociedad. Quizás uno de los logros que uno diría no es atribuible a que sea o no la gobernadora, la doctora Dilian, sino a lo que se ha hecho en la región en términos de esforzarse por trabajar conjuntamente. Quizás ese es uno de los elementos más significativos: que hoy todas las instituciones trabajamos coordinadamente en un propósito común.

Si ustedes piensan en el Valle del Cauca del 2015 hacia atrás, toda la crisis institucional que tenía el departamento —siete gobernadores en un periodo de tiempo súper corto—, una productividad que entonces hablábamos de un PIB de 15 millones por habitante. Hoy estamos en treinta y pico millones, o sea, un rendimiento supremamente interesante. Entonces sí hay que saber de dónde venimos para no olvidarnos en dónde estamos parados. Pero yo diría que ese activo regional es un activo importante, e introduciría dos elementos clave.

Uno, en términos de reducción de la pobreza multidimensional en el Valle del Cauca. Estamos pasando de una reducción del 60.2% de la pobreza que teníamos en el 2016 a la que tenemos hoy en la pobreza monetaria. Estamos pasando a un honroso lugar en términos de reducción. Y quizás cuando analizamos la competitividad del departamento, uno observa cómo en estos años —desde 2016 hasta la fecha— se han recuperado posiciones y, a pesar de las fluctuaciones, se ha mantenido en el triángulo de la competitividad del país, en el tercer lugar.

Y hay un punto que considero clave: esa conexión colectiva de los diferentes sectores viene generando una confianza inversionista en términos de inversión extranjera directa. El Valle del Cauca, en lo corrido, lleva algo más de 240 empresas multinacionales que han llegado al país. Y eso rompe un mito que seguramente todos hemos escuchado: “es que del Valle del Cauca se han ido las multinacionales”. Sí, se fue X, Y y Z, pero llegaron un poco más.

Y esas empresas no llegaron porque les pareció muy bonito el Valle, sino porque hay una serie de actores políticos, económicos, administrativos que generan una confianza y que han puesto en valor —lo que decía el colega ahorita— los elementos competitivos de la región para atraer esa inversión. Que, a partir de ahí, es el pivote de competitividad hacia adelante. No podemos ponernos ahora a inventar una rueda cuando la rueda ha venido funcionando. Lo que hay que hacer es sofisticar esas capacidades competitivas que tenemos.

Entonces, creería yo que esos tres elementos en términos de logros —incremento del PIB, reducción de la pobreza y posición de competitividad de la región, y esa generación de confianza y trabajo colectivo— son aspectos valorables en términos de la gestión durante estos diez años.

Ramiro Varela: Harold, tenemos una Cámara de Comercio centenaria, ciento veintitrés años. ¿Ciento quince? Ah, ¿nació con el departamento del Valle?

Harold Londoño: Sí, claro.

Ramiro Varela: ¿1910?

Es 1906. Bueno, con esa plataforma económica de la Cámara de Comercio de Cali, del departamento del Valle del Cauca, ¿cómo ves esas fortalezas que tú hablabas ahora de la economía vallecaucana en ese proceso de reacomodo que tuvo después de esas décadas gloriosas del 40, del 50, del 60, del 70, y luego el ajuste ético de la economía de los 80, los 90?…

Harold Londoño: En primer lugar, bien en línea, hay que decir que hay unos grandes protagonistas de esta historia, de estos logros, que son las empresas. Las empresas han demostrado un nivel de adaptabilidad, de resiliencia. Hemos tenido unos días que han sido bien complejos, incluyendo el tema del paro, lo que hemos tenido en vivo. Cuando recuerdo el número de empresas distintas, las formales ya superan las 120 mil. Esa cifra está por encima de lo que teníamos en 2019. Cerca de un 7%, unas 8 mil empresas más de las que teníamos en 2019. Es decir, la densidad empresarial ha crecido. Ese es un punto importante, porque el estudio muestra que en la medida en que hay más empresas, también la formalidad laboral y el enganche de trabajadores aumenta.

Ramiro Varela: Es coincidente, ¿no? Aumenta la densidad empresarial y también el PIB, que es lo importante.

Harold Londoño: Exacto. Y el segundo resultado, que va muy en línea con esto primero, tiene que ver con la confianza que tienen los empresarios en esta región. No solo los nacionales, sino los extranjeros. Ya mencionaba que realmente han llegado más de 200 empresas desde que inició Invest Pacific. Empresas de todos los continentes. Yo creo que no se le ha dado el valor aquí. Piensen que en el año 2020 —que fue un año sumamente complejo, recordemos esos meses de pandemia— Invest Pacific dice que llegaron 22 empresas multinacionales al país. Da una imagen de tanta incertidumbre, ¿cierto? En 2020, veintidós; en 2021, veintitrés empresas. Más de cuarenta y tres en dos años que no sabíamos qué iba a pasar con la economía, la vacuna, después de aquellos días.

Lo que muestran los empresarios es que sí están viendo realmente de acuerdo. Nosotros tenemos la primera empresa de motocicletas de India que sale de este continente y se ubica aquí en Villarrica, norte del Cauca. Tenemos una franja de servicios que exporta servicios globales, la tenemos aquí en Cali, que es Zonamérica. Más de 35 empresas están exportando servicios globales. Eso muestra que aquí sí hay potencial, que hay oportunidades para seguir creciendo.

Entonces yo creo que allí hay unos resultados muy importantes. Coincido también, y esto ha sido un motor para que estas empresas crezcan, que hay distintas formas de medir la pobreza, pero quiero centrarme en la multidimensional, que es la más completa porque tiene quince indicadores: temas de educación, salud, formalidad laboral, vivienda, entre otros. Muestra una disminución importante. Entonces tenemos una pobreza de 6,2%, y el Valle es actualmente el tercer departamento con menos pobreza multidimensional de Colombia.

Pero vean quiénes son el primero y el segundo: Bogotá —que es la capital— y luego un departamento insular. O sea que realmente uno podría decir que el Valle evidentemente sobresale en indicadores de desarrollo a nivel nacional. Esa es una realidad. Yo pienso en las cifras, en los datos. Esto no quiere decir que no haya retos, por supuesto que los hay, y más adelante por supuesto los comentaremos. Pero en principio esos tres mensajes: uno, aumento de la base empresarial; dos, atracción de inversión extranjera; y tres, reducción significativa de la pobreza multidimensional.

Ramiro Varela: Bueno, eso lo comparto individualmente, lo que ustedes dicen, pero me pone a mí a reflexionar como vallecaucano que tiene alta formación internacional. Si nosotros vemos el PIB vallecaucano —no el per cápita, que es bastante tercermundista—, el PIB de 30.000 o 32.000 millones de dólares año, de un total en Colombia de 350.000 millones de dólares, realmente esos 30.000 millones de dólares es muy pequeño en el concierto internacional: llámese Chile, llámese Argentina. Yo tenía ya 10 años de conocer el crecimiento de Corea del Sur desde el punto de vista tecnológico. Y hace 70, 80 años, cuando Colombia participó en la guerra de Corea ayudando, nosotros estábamos mejor económica y socialmente que ellos…

Adrián Zamora: Mira, yo siempre insisto en que hay que reflexionar desde dónde uno viene. Nosotros venimos de un PIB departamental de 85 billones, hoy está en 160 y algo —166—, ahora hay una proyección de 180. Hay un rendimiento, hay un mejoramiento de la productividad en el departamento, producto de la capacidad de esa matriz empresarial que tiene esta región, que es la primera en el país.

De hecho, el Valle del Cauca es primero en diversificación de su matriz empresarial, es primero en diversificación de exportaciones. Somos primeros precisamente en esa sofisticación de ese mercado. Insisto, y es desde mi perspectiva, yo veo un avance en este periodo de tiempo, una progresión en esas cifras de productividad. Y estoy supremamente conectado con el colega.

Hay unos desafíos, pero no podemos solamente pensar en ellos sin observar el pasado. Y evidentemente el Valle del Cauca —y en general Colombia, en general Latinoamérica— su gran desafío es la productividad, su gran desafío es esas capacidades de producción per cápita. Y dentro de eso se han venido haciendo unos trabajos, pero es un proceso que —piensen ustedes— del 2016 a la fecha, pasamos de 85 a 166: casi que el doble de la productividad regional.

Obvio, uno esperaría que fuese más, pero hay que analizar también las variables del contexto. Entonces, yo creo que no necesariamente es un cambio de modelo. Yo creo que el Valle del Cauca tiene claramente definidas las apuestas estratégicas, tiene claramente definido en dónde es competitivo. Yo creo que es más hacer un update de esas capacidades, darle mucha más potencia y poner los esfuerzos allí, pero no necesariamente creo yo que sea a partir del cambio de modelo.

Harold Londoño: Sí, coincido también con ese tema. Algo que planteo ahorita es que varios países han sido exitosos en las últimas dos o tres décadas en cuanto a su crecimiento económico. Mencionamos el caso de Corea del Sur, uno podría agregar recientemente lo de Malasia, lo que está sucediendo con Colombia, por ejemplo, si lo analizamos más aquí a la región: el caso de Chile, Costa Rica, muy significativos. Y estos países tienen un patrón en común, y es que ese crecimiento económico lo ha impulsado en gran medida la internacionalización, ya sea por vía de las exportaciones, tanto de bienes como de servicios, pero también vía inversiones directas.

Entonces, el primer elemento importante es: si hay crecimiento de la economía, buena parte de ese gran motor ha sido la internacionalización. El Valle —en ese sentido— y Colombia tienen dos elementos. Uno, que nuestras exportaciones mantienen un gran dinamismo, pese a que como apertura económica… pero, y en ese caso en particular, nosotros en el Valle del Cauca sí somos diferentes a buena parte del resto de Colombia. Tenemos unas grandes ventajas. Una, nosotros no disponemos de materiales escasos. O sea, no tenemos explotaciones de carbón, explotaciones de petróleo, ¿no es cierto?

Y esto nos obliga a ser mucho más creativos con lo que tenemos. Y eso es lo que nos permite ser los número uno —según los datos de la Cámara de Comercio, del Consejo Privado de Competitividad y del Índice de Competitividad— en el pilar que se llama Diversificación Exportadora. Somos el número uno. Estamos más fragmentados y no dependemos del azúcar, que es nuestro principal producto exportador, pero no pesa más del 15%: está entre el 9% y el 16%. En otros departamentos, las flores llegan a pesar el 40%, en Antioquia el oro ha llegado a pesar el 48%.

Nosotros no tenemos una gran concentración ni una dependencia, entonces ese es un factor número uno claro. Otro factor clave es lo que exportamos. Lo que exportamos tiene —por lo menos en el contexto nacional— una mayor sofisticación tecnológica. Aquí exportamos tarjetas inteligentes, por ejemplo, que son las que se utilizan en tarjetas financieras, tarjetas de crédito. Exportamos medicamentos —eso implica conocimiento—, exportamos baterías para vehículos, exportamos productos para sustentación hidroeléctrica, además de gases y todo esto.

Entonces, elemento uno: somos diversos, no estamos concentrados. Y esto nos permite que, cuando la economía se pone en riesgo, nosotros no nos desestabilizamos tanto. Segundo: somos sofisticados. Y tercero, lo que me gustaría agregar es que —y esto lo señala también la Cámara de Comercio en la última década— el Valle del Cauca es el mercado donde más ha crecido el número de empresas exportadoras. ¿Eso qué quiere decir? Que sí hay masa crítica por quién trabajar.

Entonces, si hay empresarios que le quieren apostar a la internacionalización, esto es una gran potencia que tenemos aquí. Igualmente, el número de productos exportados también está creciendo. Y esto lo comparamos, por ejemplo, con casos como Chile, Costa Rica, Polonia, Alemania, Corea del Sur… Queremos prepararnos, por ejemplo, para llegar a Corea del Sur. Ese es el gran reto. Como dice el economista Ricardo Hausmann, hay que construir nuevas capacidades. Y esas nuevas capacidades son las que nos permiten producir cosas nuevas, exportar cosas nuevas.

Eso es lo nuevo. Tiene que ver con el presente internacional, que es lo que más interesa para tener mayores ingresos. Y, en últimas, lo que eso traduce es más empleo, empleo formal. Ese es el lunar que hay. No solo es una problemática del Valle del Cauca, sino nacional. Ese es uno de los grandes temas de normalidad que tenemos.

Ramiro Varela:  Ahora sí pasemos en concreto a lo que habíamos planteado en las diferentes reuniones anteriores. Hemos escuchado a la gobernadora ampliamente y tiene mucha fortaleza en el análisis de la importancia de crecer en nuestro resultado en el ranking de competitividad.

Hemos hablado con diferentes funcionarios alrededor de este tema tan importante, y especialmente con el asesor de la gobernadora, Adrián Zamora. Y el planteamiento es: ¿cómo lograr en cinco años que Colombia pueda mejorar la competitividad y el Valle del Cauca haga su aporte rankeándose de número uno en el ranking de competitividad? ¿Cómo lograr ello?

Adrián Zamora: Pues yo creo que hay algo que acaba de expresar el colega y es generar las capacidades en la región. Y esas capacidades son las capacidades del futuro que tiene el departamento. Aquí quiero detenerme un poquito a lo que dije al principio. A veces nosotros, como Valle del Cauca, no sabemos lo que tenemos. Y resulta que el Valle del Cauca —fíjese usted— tiene una densidad de centros tecnológicos impresionante.

Por ejemplo, tenemos Ciencias Ómicas, que aborda todo el desarrollo de investigación y conocimiento alrededor del sector AgriTech. Tenemos el CIAT, que tiene todo un desarrollo alrededor de eso. CENICAÑA, DIPS… tenemos diferentes centros tecnológicos que están especialmente anclados a los sectores de desarrollo del departamento.

Me explico: el departamento tiene —y seguramente lo vamos a confirmar más adelante— unos focos de desarrollo muy bien marcados. Salud, en temas de servicios, en excelencia clínica. Tenemos un foco en términos agro, todo lo que está alrededor de la cadena de AgriTech. Y tenemos un foco supremamente fuerte en manufacturas.

Pero, de manera curiosa, el Valle del Cauca, alrededor de esos tres sectores, tiene un despliegue académico también: 33 universidades, centros tecnológicos, empresas que están actuando y pensando esas capacidades nuevas que hay que desarrollar sobre esos sectores de desarrollo.

Entonces, esa capacidad que la región tiene de conectar la industria, el conocimiento académico y el conocimiento aplicado a esos centros tecnológicos, le genera unas capacidades regionales que no necesariamente otras regiones tienen. Entonces, para poder seguir avanzando en competitividad, eso que se llama triple, cuádruple, quíntuple hélice —dependiendo de en qué espacio uno esté—, esa conexión entre esos sectores que el Valle del Cauca ya tiene —y que no hay que construirlo porque ya está funcionando—, pues es precisamente lo que yo decía al principio: poner los esfuerzos y los énfasis allí.

Mucha gente no sabe que esas capacidades del departamento existen. Ah, ¿qué es lo que hay que hacer? Que no se queden en Anacré, que no se queden por allá como estudios académicos solitos, sino que se conecten hacia la industria. Y para eso hay dos innovaciones que la región tiene muy interesantes.

La Cámara de Comercio, que lo viene haciendo hace mucho tiempo. Yawa, Cali y NIDO en Gobernación. Tres elementos que permiten esa conexión de la industria, la tecnología y los centros de pensamiento para desarrollar lo que definitivamente es un elemento de cambio en esta sociedad en la que estamos viviendo hoy —que ya no es ni la del siglo XXI, sino la del siglo XXII—, y es toda esta transformación tecnológica derivada de la aplicación de modelos de inteligencia artificial en todas las industrias.

Y que cada vez más esto va a demandar no solamente más capacidad de procesamiento, sino más capacidad energética —que las dos las tenemos— y obviamente una sofisticación, una mano de obra dentro de la práctica.

Ramiro Varela: Doctor Adrián, he estado en varias conferencias internacionales con expertos colombianos y nos dicen: “es que Colombia sigue todavía en el siglo XX”. Entonces simplemente lo dejo como reflexión, una situación de cómo nos miran desde afuera los mismos que se han formado allá.

Siguiendo en este tema que habíamos hablado de competitividad, hemos escuchado los grandes planteamientos de la señora presidenta de la Cámara de Comercio, María del Mar Palau, que hizo —y que tiene que ver con la competitividad— que si no mejoramos en competitividad, ese reto, esa meta de la presidenta de la Cámara de Comercio queda en el aire. Y ella nos habló con contundencia de duplicar las exportaciones per cápita….Colombia no sabe para dónde va en 20 años. No tenemos constitucionalmente la planeación de largo plazo. Tampoco la tiene el Valle del Cauca, menos la tiene Cali.

… Crecer las exportaciones per cápita, ¿cómo lo logramos?

Harold Londoño: Hay que tener en cuenta también los servicios, ¿cierto? Porque en internacionalización muchas veces nos enfocamos sobre el tema bienes, bienes… y también descubrimos que si no hay movimiento de contenedores, no nos estamos internacionalizando. Eso es lo que me llama la atención. Veamos los servicios, que de hecho hay noticias positivas también.

Nosotros tenemos el tema de salud. Esto es muy importante en lo que son servicios de salud, por ejemplo: estamos exportando servicios de salud —temas de tratamientos, temas de ciencias estéticas—, que además, vean ustedes, es una exportación de alto conocimiento, de alto valor agregado. Entonces, los servicios también se vienen moviendo. Todavía no llegan a los volúmenes que queremos, ¿no es cierto?

Cali es el segundo destino en el turismo de salud después de Bogotá, muy cerca de Bogotá, ¿cierto? Y lo que vemos es que para venir a Cali hay que ir a Bogotá primero… pese a eso, estamos de segundos. O sea, que algo bueno debemos tener.

¿Qué tenemos? Somos los mejores. Tres de las veinte clínicas en todos los rankings que hacen —diabetes, cardiología— califican a tres clínicas del Valle entre las veinte mejores. Ese ya es un factor de competitividad.

Segundo, tenemos cuatro de las tiendas de sofás más grandes del país. Ahí estamos: exportaciones de sofás, sofás de ventilación, sofás de seguridad. Entonces, ahí también se viene moviendo el tema de exportación de servicios. Y nuevamente, insistirlo: es un tema de exportar conocimiento. Básicamente no hablamos de contenedores, sino de conocimiento.

Hay otra línea que se le conoce por el tema de los BPOs, y donde están los Contact Centers, los Call Centers, y también todos los servicios globales que ahora están en Zonamérica. Ese es el tema de exportación de servicios. Número uno: vincular en toda esta estrategia de manera multidisciplinar también al sector de los servicios, donde se está moviendo obviamente buena parte de la ciudad de Cali.

Dos: el tema de bienes. Yo les decía que tenemos una noticia positiva. Ya tenemos 1.300 empresas exportadoras de bienes: productores intermedios, materias primas, ciertos productores de materias primas. Una noticia muy positiva.

¿Dónde está el desafío? El reto está en que —número uno— de esas empresas, más de 1.100 exportan menos de un millón de dólares. ¿De acuerdo? Entonces ya tenemos masa crítica para saltar, pero el gran reto es escalar los volúmenes. De hecho, en Argentina ya llegamos a más de 140 partes, eso no es poco. Tenemos ya toda una red comercial allí.

¿Cuál es el reto? Elevar los volúmenes. ¿Cómo elevamos los volúmenes?

Allí nosotros vemos distintos frentes. Uno es el tema tecnológico, el tema de construir capacidades, el tema de darle herramientas a la persona. En el primer paso están las ciencias de la tecnología, la articulación con las universidades, el aprendizaje educativo, la innovación, el desarrollo, la ciencia y la tecnología, porque eso es lo que permite tener un producto más sofisticado que conquiste el mercado internacional.

Entonces eso es fundamental allí tenerlo en cuenta. Y segundo, nosotros también consideramos que es importante —y países como Inglaterra, o incluso Costa Rica lo han aprovechado muy bien— el papel de las diásporas. Es decir, personas que han emigrado, por ejemplo, a Estados Unidos, otros que van a Europa. Estas personas que están fuera tienen unas características importantes.

Número uno, por lo general —y en el caso de Colombia se muestra— tienen el promedio de escolaridad más alto. Es decir, el que se va tiene una buena serie de datos que pueden ayudar en temas de emprendimiento, en temas de negociación, en temas de empresas comerciales. Esa es la economía que Hausmann nos propone: la misión que se hizo para Colombia, el aprovechamiento de la diáspora para construir capacidad.

Y ¿por qué esto es importante en el Valle? Porque el Valle es el departamento que tiene más residentes en el exterior. El 25% de la migración internacional de Colombia llega del Valle. Y efectivamente somos también el que más diáspora tiene ahora.

De los cuatro millones y medio que hay ahora, se estima —no hay una cifra oficial— que alrededor de un millón, un millón cien mil, son del Valle. Están en Estados Unidos, en Europa, en Australia, en Sudamérica, en Chile. Entonces, aquí también hay una capacidad que tenemos para aprovechar.

Yo creo que hay una ruta importante. Ya hay unas metas que se están poniendo claras, pero sí hay que reconocer que no estamos adaptando lo suficiente ese régimen. ¿De acuerdo? No estamos en una región que no esté conectada, sí lo estamos. Pero evidentemente hay un reto gigantesco que es enganchar a esos grupos.

Hay que respetar un poquito, me voy a poner muy claro: buena parte de la gente no está conectada para ver este momento que estamos viviendo. Este año, por ejemplo, en exportaciones, lo que estamos viendo es que estamos creciendo a dos dígitos en valores, en volúmenes. Somos el departamento que más está creciendo en cifras, con lo que tenemos a mano.

Ramiro Varela: Es el producto del crecimiento de la economía, que se nota, ¿no?

Harold Londoño: Exactamente. Entonces, este año va bien la cosa, y es lo que hace que, además, se mantenga la tendencia. Y eso, por supuesto, requiere acompañamiento. Nosotros, desde la Cámara de Comercio, tenemos un acompañamiento permanente a las empresas, unas rutas para que ellas acompañen las acciones internacionales. Una muy buena noticia es que en este mes de julio vamos a tener un evento que se llama la Macro Rueda de Negocios, de la mano con Gobernación, Alcaldía, Cámara Municipal y ProColombia, donde vamos a tener más de cuatro mil empresarios extranjeros haciendo negocios, o sea que vamos a tener la oportunidad de seguir creciendo. Pero no solo en exportaciones: vamos a tratar también el tema del turismo, que si bien aún nos va bien, estamos lejos de otras regiones que también viven creciendo, y por supuesto inversiones a la derecha, con todo el trabajo que se hace en el espacio. Entonces, yo creo que lo positivo aquí es que hay un derrotero, que hay unos elementos a seguir, pero con el gran fortalecimiento que se ha dado. Y yo creo que es positivo lo que está aconteciendo con la Gobernación, con la Alcaldía. Sí estamos ya muy alineados en que la internacionalización va a ser la gran palanca de crecimiento de esta región.

Ramiro Varela:  Tenemos que tener una cultura en el Valle del Cauca de internacionalización. No la tenemos. Cuando yo era niño, yo salía, mi padre me traía a la Plaza de Caicedo y caminábamos por el Consulado de los Estados Unidos, que era ahí en la carrera tercera con calle 11, y seguíamos y pasábamos el Puente Ortiz y Avianca, que era el punto más internacional del Valle del Cauca, y caminábamos hacia el norte. Y había una presencia internacional gigante en Cali. Uno  sale al centro de Calio y no encuentra un internacional, excepto el volumen de mochileros que llegan a hospedarse en San Antonio. Es muy triste decirlo. Entonces, ese reto, para tener esa vocación exportadora, es tener la cultura internacional.

Pero entonces, ya cerrando esta parte del Encuentro Vallecaucano, pasamos al tema de lo propositivo en grandes proyectos de región que puedan movilizar a esta región a lo que yo pienso rectificar, mejorar al modelo económico y social Vallecaucano y caleño. Eso tiene que ver con una propuesta que nosotros tenemos dentro del modelo de competitividad y exportaciones que plantea la Gobernación y la Cámara de Comercio de Cali. Y es alrededor de tener un proyecto como lo hicieron nuestros antepasados.

Aquí hubo una inmigración extranjera —que es la que acabo de anotar— producto de la ubicación geográfica de Cali con el Pacífico y con el Canal de Panamá. Eso originó un desplazamiento industrial y comercial en Cali gigante. Entonces hubo esa presencia económica grande, que era lo que decíamos, que se ha ido desafortunadamente, en la industria farmacéutica y en otras, desapareciendo. Vino ese encuentro de hoy para desarrollar todo el modelo del Valle de Tennessee en el Valle del Cauca, 1954, y fue exitosísimo y nos montamos en eso. Entonces, la propuesta concreta es desarrollar un tercer momento transformador del Valle del Cauca. Los Panamericanos fueron muy importantes en inversión económica..Pero concentrado en lo que es la economía real, esta CVC con ese acto legislativo le dio un liderazgo vallecaucano, que se inundó Colombia de CVCs, pero no como lo que tenemos ahora, que se diluyó, sino una agencia de desarrollo: era la antigua CVC.

Entonces, la idea es conformar un triángulo económico a los 42 municipios del Valle del Cauca, partiendo de la realidad de la infraestructura: Cali – Buenaventura, en esa vocación que ha tenido por el Pacífico, que ha luchado muchísimo con los diferentes gobernadores…..Entonces, ese tema tiene que ver con unir Cali con Buenaventura, con Buga, porque hemos trabajado 17 años para unirnos en doble calzada entre Buga, Loboguerrero y Buenaventura, y rematar nuevamente en Cali. Crear ese triángulo económico ampliado a los 42 municipios, es decir, acogiendo a Cartago, Tuluá al triángulo equilátero, Caicedonia y la otra cordillera. Entonces, de tal forma de crear una zona franca vallecaucana (que existe en la China, con varios municipios, ) de ese tamaño, de 42.000km² y entonces darle un impulso grande.

Esto requiere leyes para financiarse, ¿Cómo se financió la CVC en ese acto legislativo? Una sobretasa al impuesto predial. Y ese fue el futuro para proyectar unas grandes inversiones, construyó Anchicayá 1, 2, Calima y obviamente todo lo que es el jarillón del río Cauca para generar la tierra más productiva de Colombia, que la concentró en la industria de la caña. Me gustaría que ustedes opinaran sobre ella, doctor Adrián.

Adrián Zamora: Definitivamente, para hacer competitiva una región necesita ser competitiva en su capacidad logística, en su red de distribución, y quizás el Valle del Cauca debe explorar precisamente proyectos que están aplicados y que son de mediano y largo plazo. Dentro de los instrumentos que tiene —que, bueno, insisto, muchas veces la gente no sabe lo que tiene— por eso insisto en lo que tenemos y donde los futuros gobernantes deben desplegar como se desplegaron en estos años que lleva la doctora Dilian.

En el 2010, en el 2015, en el Valle del Cauca empezó la formulación de un sistema de planeación que se llamó el POT, que abordaba la base natural, la base económica, la base social y obviamente la estructura económica principal. Y allí se definieron no menos de 360 proyectos en todo el departamento, en todos los sectores, para cumplir con un propósito que el Valle del Cauca debe resolver, y es romper la macrocefalia del desarrollo en la zona sur. Si ustedes analizan, la huella económica del departamento está concentrada en el sur del departamento. Si esto lo vamos hacia el norte, es mucho más leve.

Sí, las zonas del norte, las dos cordilleras, el rendimiento productivo es menor. Entonces, con la función de ordenar ese territorio, el POT desplegó una serie de proyectos estratégicos en toda la región para llegar a algo que se denomina el equilibrio territorial. Ahí hay una hoja de ruta establecida, claramente definida, y uno de esos proyectos que se definió en el plan de ordenamiento territorial es el plan de cercanías. Tres cercanías estaban planteadas dentro del fondo gubernamental como una necesidad de la región sur, así como 364 proyectos más.

Entonces, creo yo que el Valle del Cauca que atiende —insisto— definirá las cosas que debe hacer. ¿Qué es lo que no debiese pasar? Que llegasen gobernantes con un síndrome de Adán, en donde no existe nada y se inventan cosas que puede que no hayan existido. Entonces, hay que ir a esos instrumentos. Carlos Pilar Pazta con Buenaventura construyó un plan que se llamaba el Master Plan de Buenaventura al 2050. Estuvo allí una empresa llamada Cineteco, de España. Un Master Plan interesante, pero que se volvió un libro de gran formato, muy bonito para poner en el escritorio. En una biblioteca.

Entonces, hay una serie de instrumentos —y los pongo en comparación— el POT que se ha venido utilizando y desplegando con sus 365 proyectos, y este otro instrumento, el Master Plan de Buenaventura, que se volvió —insisto— un libro muy bonito, muy estético.

Allí hay un camino en donde hay infraestructura, modelo de ocupación, aprovechamiento de la cobertura natural. Todos los elementos que definen el ordenamiento del territorio a nivel supramunicipal están contemplados allí, y son vigentes. Entonces creo yo que de ahí es donde deben partir esas lógicas de implementación y poder tener inversiones que estén dirigidas en un proceso continuo de desarrollo y no fragmentadas en ideas del gobernante o en veleidades políticas que no terminan en nada. Tenemos muchos ejemplos de eso en nuestro mundo.

Ramiro Varela: Doctor Harold, desde este proyecto que acabo de esbozar… no es proyecto, es una idea de proyecto, de tener un triángulo económico o europeo, para fortalecerlo, para internacionalizar esto, obviamente insertado en lo que no hay tiempo de decirlo, en el mejoramiento de la calidad educativa. ¿Cómo nosotros, en cinco años, no podemos tener todos los universitarios de Cali y del Valle del Cauca —con ese modelo de regionalización de la Universidad del Valle tan interesante— bilingües? Eso es lo mínimo. Y nosotros tenemos que arrancar con algo que hoy es relativamente sencillo y que no vale… oiga, si bien el Valle del Cauca… no vale 5 millones de dólares anuales. Es decir, que es factible una unión entre lo público y lo privado, para que coloquen, por decir algo, 1.5 millones de dólares: Gobernación, Alcaldía y privado. Son los puntitos, algo parecido. ¿Qué opina usted de esa iniciativa?

Harold Londoño: Es también una iniciativa oportuna y necesaria, sobre todo en esta nueva economía. Esta nueva economía se basa en que queremos competir internacionalmente en el conocimiento. Eso es un punto claro. Pero hay otro que vale la pena llamar la atención, y es que… a veces vemos el Valle del Cauca como un territorio monolítico, pero el Valle del Cauca es un territorio también con diferencias. Es un territorio de subregiones, ¿de acuerdo?

Es una región donde estamos exportando servicios, ¿sí? Sofás, servicios de salud… Eso es un tema más urbano, más de Cali, más de humanos. Pero hay un respecto donde el Valle también está siendo un importante exportador, pero en el tema agrícola. El tema, por ejemplo, del plátano, el tema de la caña, el tema de la fruta… y por supuesto, esta expresión está bajo el círculo. En ese frente cae Buenaventura por el punto rojo. Entonces, nosotros tenemos una diversidad en las distintas regiones que hay que de alguna manera visibilizar, y partir cualquier estrategia de desarrollo arrancando directamente de esa diversidad.

La geografía nos muestra que lo que es el Valle del Cauca es cerca del 18 o 20% del territorio, que es el valle geográfico. Lo que es la parte central, la planicie central, es el 50%, y el restante, creo que es territorio cultural. Y cada una de estas genera una vocación en distintas regiones.

En Buenaventura está claro: el tema logístico-portuario. También quisiera llamar la atención sobre algo, y es que… también tengo un mensaje ahora, y especialmente lo que compete al puerto de Buenaventura, que algunos consideran que es muy local. Pero en realidad es la plataforma portuaria del país.

Por ejemplo, en el año 2024 tuvimos 16.000 empresas que utilizaron el complejo portuario de Buenaventura. De esas 16.000 empresas, pertenecían a 31 departamentos de Colombia. De esas 16.000 empresas, 8.000 venían de Bogotá. Cerca de 38%. Y el tercero es el Valle del Cauca.

Entonces, esta es una infraestructura que sirve no solo al empresario vallecaucano, sino que es un puerto de todo el país. Yo creo que esa es una narrativa importante, porque necesitamos, por supuesto, celeridad en distintos proyectos: el dragado, el diálogo con los europeos y los otros grandes proyectos de envergadura. Pero siempre tener en cuenta que es una plataforma, y que es una infraestructura que sirve a prácticamente todo el país. Todos son elementos latinoamericanos.

Ramiro Varela: Tengo todavía la esperanza de que el presidente Gustavo Petro genere al Valle del Cauca un apoyo a un gran proyecto de inversión que no se ha visto todavía, pero nos queda un año y dos meses, y soy esperanzado. Estoy esperanzado en eso…. Doctor Adrián, ¿qué le podría pedir el Valle del Cauca, la gobernadora Dilian, al próximo presidente de la república, que se va a posesionar dentro de un año y dos meses?

Adrián Zamora: Que mantenga el rumbo de la región. La región ha llegado a unos acuerdos que le han costado mucho. El departamento —insisto— hay que verlo en perspectiva. El departamento ha logrado lo que es hoy a partir de muchos costos sociales, políticos, administrativos, y llegar a un nivel de concertación de todos los actores no es fácil. Prueba de ello está el resto del país. Hoy, aquí, el Valle del Cauca trabaja unido. En todas las crisis que hemos tenido, terribles, el Valle del Cauca y su matriz empresarial ha sido la más resiliente del país.

Si uno analiza la elasticidad de recuperación, el Valle del Cauca es ejemplo en el país. Se recuperó más fácil que todos. ¿Por qué? Precisamente lo decía ahorita Harold, porque no dependemos de un solo producto, porque tenemos una diversidad de productos que dan espacio para competir. Entonces, si alguien me dijera: “¿Qué se debe hacer?”, es mantener el rumbo y mantener la visión de región que tiene esta región.

Ramiro Varela: La Cámara de Comercio de Cali ha tenido en los últimos años un liderazgo coordinando la bancada congresional del Valle del Cauca, y en eso ha prestado un servicio importante. Y eso tiene que ver precisamente con el Gobierno Nacional, el que se va a posesionar el 7 de agosto del 2026. ¿Qué también le sugeriría la Cámara de Comercio de Cali al próximo presidente de la república?

Harold Londoño: La región tiene un norte muy bien definido y ese norte lo que hay que hacer es fortalecerlo, pero siguiendo ya el tema puntual de los empresarios, tener en cuenta que el desarrollo pasa por el sector empresarial, a medida que las empresas logren crecer, exportar esto valora la economía y permite disminuir desempleo, permite generar empleo de calidad. Entonces, ver al empresario como un aliado del desarrollo. El sistema es la receta, la verdad. El empresario como el gran protagonista de este progreso, ¿cierto? Sin empresa no hay desarrollo. Buena parte del desarrollo que decimos, que hablamos ahora, es de ese andamiaje que tiene el Valle, que es empresarial. Muchas gracias, porque aquí hay un empresariado más, que no solo en Cali, sino en ciudades intermedias.

Yo creo que, en primer lugar, continuar este norte, respaldar el norte que ya tiene la región, pero también ver en el empresario ese gran aliado para la movilidad social, para el enganche laboral, para tener mayor calidad de vida en la población, para tener mayor bienestar. El mejor vehículo es Empresas 300, empresas exportables.

Ramiro Varela: Le pasé al doctor Carlos Jaramillo —me impactó muchísimo, positivamente— un video del gobernador de Antioquia y del alcalde de Medellín, ufanándose de que van a inaugurar en 2026 el túnel del Toyo, el túnel A, el Urabá, donde hoy se demoran ocho horas y media y van a llegar en cuatro horas y media gracias a una serie de túneles y obras de mi profesión, Ingeniería Civil. Lo admiré mucho, y a mí me duele en el alma saber que, como decía ahora, cuando yo era niño, los abuelos y los padres hablaban mil veces de Buenaventura, y nosotros teníamos a Buenaventura muy cerca, muy cerca. Y ahora ningún muchacho —porque yo he hablado con decenas de colegios, con los muchachos— quiere… le interesa Buenaventura. Les interesa San Andrés, les interesa Cartagena, Barranquilla, Santa Marta, pero no les interesa Buenaventura.

No hay… hemos perdido, a pesar de que la Gobernación, la Cámara de Comercio y la Alcaldía de Cali han hecho un esfuerzo interesante. Incluso, hubo un plan de desarrollo de un alcalde que le llamó “Cali, capital latinoamericana del Pacífico”. Ese fue el Plan de Desarrollo de Cali 2008-2011.

Entonces, dicho esto, nosotros no tenemos una doble calzada para unir Cali con Buenaventura. Parece que un alcalde la cobró, la decretó, y ahí están todos los planos y toda la plata recogida en valorización, la primera parte entre Cali y la Portada al Mar, y el kilómetro 11, que es el retén forestal. Ahí llega el perímetro urbano de Cali, y desde ahí la vía se convierte en nacional. Y eso, parece que los alcaldes no entendieran la obligación de hacer la obra, cuando eso es sencillísimo si uno es dirigente….

Entonces, esa obra de Medellín, Antioquia: 2.3 billones de pesos, 23 kilómetros de túneles. Y nosotros le tenemos miedo a algo. Y ya los alcaldes dijeron que no, que eso es imposible. Es sencillísimo, porque nosotros hemos hablado con ingenieros muy calificados —digo el nombre: Germán Apolón— es el ingeniero de vías más importante de la ciudad. Ha construido varios planes viales de la ciudad, fue director de Planeación dos veces, y eso no es un imposible.¿Qué hacer nosotros para acercarnos al Pacífico? Porque ustedes tienen brillante la respuesta al próximo presidente. Por favor, déjennos seguir creciendo.

Lo entiendo en la expresión del doctor Adrián y del doctor Harold. Entonces, la pregunta es: ¿cómo pensar en grandes proyectos? ¿Cómo nosotros volver a ser Cali, volver a ser importante en el contexto internacional gracias al Pacífico y a Buenaventura?

Adrián Zamora: Yo creo que el Pacífico tiene unos desafíos. Buenaventura tiene unos desafíos. Y es muy grande, como lo acaba de señalar: es la plataforma exportadora del país. Y quizás esta es la narrativa muy bien lúdica que voy a reflexionar con el próximo presidente. Es que Buenaventura no es un activo del departamento del Valle del Cauca. Es un activo estratégico del país, y debe ser tratado como un activo estratégico.

Y ahí las reflexiones van no solamente en términos de la percepción estratégica de Buenaventura, sino también de la acción. Porque sobre Buenaventura han existido todos los planes que quieran: Plan Pacífico, Plan Buenaventura, Fondo Buenaventura, Rey de Copa. Todo lo que se ha construido… no se ha desarrollado absolutamente mayor cosa aparte de esos planes.

Entonces, sí necesita efectivamente una acción práctica, real, con poca tinta y mucha acción, como dirían algunos lectores, para poder lograr con altura avances en términos de su desarrollo. Y en términos de la región, el Valle del Cauca tiene unas condiciones —ya lo decíamos— bastante similares al resto del país. La configuración geográfica nuestra es bastante particular, lo que nos genera unos atributos competitivos muy interesantes, que nos permite a nosotros no solamente pensar en el Valle del Cauca como región, sino en el Valle del Cauca como un actor de desarrollo dentro del país.

Ramiro Varela: Doctor Harold, la misma inquietud: ¿cómo acercamos a Cali con Buenaventura?

Harold Londoño: Sí, pero lo primero que quiero decir es que ese acercamiento ya se genera. Entonces, es como un acto de desarrollo de Cali. Es inevitable verlo. La influencia de Buenaventura, la llegada internacional, la generación de desarrollo compacto de empresas, será justamente porque tenemos esa cercanía. Por supuesto que hay unos retos en materia de continuar la conectividad, que esos están allí plasmados en los proyectos que están en curso.

Pero hay que tener en cuenta también un asunto, y es que Buenaventura, Cali, ya todo este interés hay que verlo como una plataforma no solo exportadora, sino como una plataforma de logística económica internacional. Exactamente. Pero también en ambas vías. No quedarnos solo con el tema de la exportación, ¿cierto?, sino también en la importación.

Nuestras empresas las tenemos. Y no solo las multinacionales. Pues, como lo decías, importan la materia prima, la traen a la región, la transforman, agregan valor agregado, y la retienen. Ese es el país. Y la exportan, ¿de acuerdo? Entonces, hay que verse como una plataforma, lo que veo.

Y en esa cercanía que, como he dicho, ha estado desde siempre —lo que pasa es que, obviamente, la educación no lo plantea cada vez— el ejemplo de acercarnos más es mi contacto con la actividad, es verlo como la oportunidad, de que el asiático es del Pacífico, el latinoamericano… el asiático es de motos. Ya hablamos de la internacionalización, pero bueno, ¿aparte qué? ¿Vaya a dónde? ¿No es cierto?

Entonces, desde ese foco, nosotros sí tenemos en el Pacífico esa gran palanca y esa gran afronta que hay. Ahí sí la geografía nos lo marca, ¿no es cierto?

Ramiro Varela: Bueno, último minuto de este Encuentro Vallecaucano tan grato y tan productivo para la realidad prospectiva de nuestro departamento. Un mensaje futurista para el Valle del Cauca.

Adrián Zamora: Recordemos siempre la historia del departamento, de dónde venimos. Eso nos da fuerza para enfrentar los desafíos que vamos a tener.

Harold Londoño: Sí. Yo lo que aseguro —y me acaba de salir mi convicción de esto— es que el vallecaucano está con las soluciones suficientes para liderar la internacionalización de Colombia, para liderar el crecimiento económico.

Bueno, muchas gracias

Redacción