Si buscamos la definición de la palabra enjambre, nos encontramos con el concepto de personas, animales o cosas que se encuentra o se mueven juntas. Pues aun cuando le cueste trabajo creerlo, los basureros de arrojo clandestino en Cali, como en otras grandes ciudades de Colombia, se mueven, se comportan en el gran espacio urbano como como enjambres de desaseo, y hay de todos los colores y sabores, como veremos más adelante y la solución debe ser a la medida de cada enjambre de basureros o como llaman los técnicos con vanidad científica puntos críticos de arrojo clandestino.

ENJAMBRE DE BASUREROS POR RCD

Un primer grupo es el habito o vicio de arrojar en sitios buscados intencionalmente residuos de construcción y demolición, RCD, para ahorrarse el valor ínfimo que representa llamar al operador del aseo de la zona o a los denominados chaneros organizados para que lleven esos residuos a los sitios de disposición oficial de los mismos. Quienes efectúan pequeñas reparaciones locativas o caseras, constructores pequeños, medianos y hasta, increíble mencionarlo, algunas constructoras con suficiente musculo, en exceso de tacañería, o como decían los cuentachistes, por ser muy ahorrativos, descargan los residuos en las avenidas, lotes o espacios públicos, bajo la premisa que tarde o temprano los operadores de aseo deben recoger esos deshechos. No les importa que, a reglón seguido, los vecinos descuidados que dejan pasar el vehículo de la basura o tiene residuos de comida con mal olor, decidan también depositar sus residuos en el lugar elegido por el “tacañete”. La consecuencia es un punto crítico mixto, que de acuerdo a la regulación debe intervenirse separando los residuos de construcción y demolición para llevarlos al sitio de disposición de RCD, de los residuos orgánicos y ordinarios que deben llevarse al relleno sanitario de Yotoco. Doble trabajo y costo. Qué bonito.

Solución: No cabe duda de que existe una violación a las normas de aseo de la ciudad, cuyo responsable es el infractor que arroja dichos residuos o se los entrega a un carretillero para que los arroje donde pueda clandestinamente. Entonces la falla significativa es estatal, del Distrito de Santiago de Cali y la Policía Nacional que no genera este tipo de infracciones.

A nivel regulatorio, debería estudiarse por legisladores o expertos en el área un amarre sancionatorio entre la licencia de construcción y la disposición indebida de residuos en forma acida, que incluso llegue a revocar la licencia. Parece muy fuerte, pero no hay derecho.

Atenuantes: Dicen los usuarios que los operadores se demoran demasiado en recoger los residuos de construcción y demolición. Bueno, se requiere una reunión urgente convocada por la UESP para ponerle coto a esta situación y construir una gran campaña de cultura ciudadana para poner en cintura mediante la sanción cívica a los infractores por quienes queremos a Cali, ve.

Agravantes: Las últimas cuatro administraciones de la ciudad le quedaron debiendo el proyecto de un sitio de disposición final de RCD adecuado para la ciudad, moderno y con vocación de transformar estos residuos. Ahora, tenemos unos sitios de disposición provisional precarios derivados del terremoto que generan tristeza y desolación y sitios de disposición final relativamente lejos, en otros municipios que someten a los transportadores de los RCD a peripecias de movilidad y no pueden disponer en fines de semana.

ENJAMBRE DE BASUREROS POR RESIDUOS COMERCIALES, RESTAURANTES E INDUSTRIALES.

Esta es una dura batalla. Tiene sectores muy complicados como los restaurantes, comidas rápidas, tiendas, cafeterías porque luego que pasa el carro recolector, les queda un espacio de tiempo en el día que siguen acumulando residuos orgánicos y como no tiene o no quieren ocupar espacios de refrigeración para disponer el siguiente día, la formula del dueño o administrador, es decirle a la señora del aseo, la siguiente formula sacramental: “Vea mijita, esos residuos de pescado están oliendo muy feo, ponga todo eso en una caja o en un balde y botelo donde pueda, eso si que no la vea nadie”. Desde luego que todo el mundo sabe donde arroja los residuos, empezando por los perros de la calle, los roedores y algunas personas en situación de calle.

Otro segmento, es el comercio, que genera, sobre todo, en fechas comerciales como día de la madre, del padre, amor y amistad, día de brujas y navidad muchos residuos como cajas, cartones, icopor, inservibles revueltos con cajas de comida rápida, que no tiene Ningún interés es ocupar su pequeña bodega por tres o cuatro horas mientras llega el recolector de basura y depositan en calles aledañas, grandes vías todo ese gigantesco basural.

En el tema de restaurantes, en algunos sectores se han efectuado avances interesantes de disposición y economía circular con residuos orgánicos, en coordinación con asociación de restauranteros y empresas de servicio de aseo, pero aun es excipiente el proceso.

Solución: Aquí la autoridad del estado coordinada con la vocación gremial puede hacer milagros por Cali. No lo pongamos en acciones de garrote y zanahoria, digamos más bien, responsabilidad gremial y comportamiento correctivo y acciones sancionatorias de la alcaldía y la policía a los infractores resistentes al cambio. Hay que retomar el camino del cambio, evitar el abandono derivado de frases como “no hay nada que hacer, los caleños son desaseados” y por el contrario construir un liderazgo colectivo de los gremios implicados con el alcalde de la ciudad. Si se pueden hacer aparatosos operativos de seguridad, como el realizado recientemente en el calvario, como no va a ser posible generar una gran campaña cívica por el aseo del centro de Cali, zona gastronómica, zona industrial y comercial de la ciudad, con apoyo de la ciudadanía. Estoy seguro que entidades como la Cámara de Comercio de Cali, Fenalco, Andi, Asobares, Aso restaurantes vuelven a prender motores por Cali. Justo ahora cuando más lo necesitamos.

ENJAMBRE DE BASUREROS POR RESIDUOS DOMICILIARIOS

Deje de último el enjambre más popocho, como decían las abuelas. El que esta en tus manos, de tu esposa, de tu familia, de los amigos de parranda, de los compañeros de trabajo, de la iglesia a la que “asistís, oíste”. Tiene unas palabras claves, como en las películas de fantasía, que abren el tesoro, en este caso del aseo de la ciudad, esas palabras son “separación en la fuente”, “disposición adecuada de voluminosos” (sofás, colchones, neveras, estufas, dales cristiana sepultura ya que tanto te los gozaste) y “disponer a la hora exacta ante el carro recolector”.

La ciudad no está haciendo en forma alarmante disposición en la fuente y cumpliendo con los horarios de recolección y aparecen en los ríos los sófas y demás voluminosos. Pero esto también se debe a que los actores principales que deben impulsar los resultados de estas acciones no están generando los elementos complementarios para ello.

El Distrito de Santiago de Cali, no ha desarrollado normas especiales adaptadas a la idiosincrasia caleña, para generar la cultura de la separación en la fuente, la estructura gremial de la ciudad tampoco lo toma en serio y nosotros, la ciudadanía creemos que eso es cosa de la administración de las unidades residenciales, la señora del aseo de la empresa, el adolescente de la familia al que la mama le ordeno sacar la basura y los recicladores.

Hay  que dar un tizonazo, afirmar el cumplimiento de la sentencia de tutela T291 de 2009, para que el material reciclable sea para los recicladores, se dé verdaderamente la separación en la fuente, se modifique la política publica que se generó hace un tiempo para ajustarla a las nuevas situaciones de Cali, se construya una verdadera política de cultura ciudadana para la separación en la fuente y cumplimiento de los protocolos de disposición de residuos solidos domiciliarios, se valore la realidad y mejoramiento de las estaciones de clasificación y aprovechamiento ECA y sobre todo el estimulo de zonas que estén en el punto de impulsar procesos de economía circular, con residuos orgánicos, a vía de ejemplo las plazas de mercado. A nosotros los ciudadanos nos queda hacer la tarea, ” mete la mano en la bolsa (chuspa, pues) y separa, saca los residuos a tiempo y cuando compres un nuevo colchon, déjate en el bolsillo de atrás de la pantaloneta, lo que vale de venida del operador de aseo para que la disposición no sea en los ríos”.

Harold García S.

Abogado y economista