La idea de conformar un área metropolitana del sur -AMSO- aprobada por el 5.32% a través de una consulta popular en noviembre de 2024, en la cual solo participó el 10% de ciudadanos que aparecían en el censo electoral, en tanto que de los 7 municipios convocados a participar como integrantes del área metropolitana, solo 3 votaron a favor de la iniciativa, se puso en tela de juicio su legitimidad e improvisación en este asunto de interés para el departamento del Valle y la región en materia de integración territorial, no solo para cambios en los usos del suelo sino en la organización y proyección del transporte, la movilidad, servicios públicos, planificación del medio ambiente especialmente con el cambio climático y las características geográficas, hidrográficas de Cali puestas en evidencia por el fuerte sismo del 10 de agosto pasado.
A pesar del pírrico resultado, el alcalde de Cali se empeñó en continuar con la formalización documental de la iniciativa y sin un plan integral económico, político, administrativo, fiscal y ambiental que permita garantizar la sostenibilidad del AMSO y sin la planificación ordenada del territorio en relación con los aspectos estructurantes como el agua, biodiversidad, el aire, es decir, con el medio ambiente y el paisaje.
Lo preocupante es que finalmente se extenderán los graves y múltiples problemas de la ciudad de Cali al área metropolitana, tales como la inseguridad, la movilidad, el transporte, la informalidad laboral, el acceso a los servicios públicos domiciliarios, etc., incrementándose los conflictos sociales existentes en la capital vallecaucana al área metropolitana.
La actitud del alcalde Eder de sacar adelante el AMSO coincide con el nuevo POT para Cali que debe estar aprobado para el 9 de julio de 2027 en el que los cambios y modificaciones en el uso del suelo son su parte esencial y se encuentra estrechamente ligada con la propuesta de construir en Cali y su área metropolitana, en Jamundí, “dos proyectos importantes que suman cerca de 25.000 viviendas” según lo manifestó el gerente de constructora Bolívar en entrevista que le hizo el diario Portafolio el 28 de octubre en la página 3.
El medioambiente es un factor importante y determinante en la planificación y el ordenamiento del territorio de Cali y en la región AMSO que debe enfocarse en la seguridad alimentaria, el agua, la movilidad, el transporte, los servicios públicos y en ningún caso, en los recursos provenientes de la sobretasa ambiental incrementándole a los estratos 6 y 5 medio punto pasando al 2 % del impuesto predial a pagar, resultando oneroso y contrario a los principios del Estado Social de Derecho consagrados en la Constitución y de obligatorio cumplimiento para el alcalde Eder, recursos que por mandato legal maneja la Corporación Autonóma CVC que con los de los municipios del Valle, los invierten en obras para mitigar o recuperar ambientalmente zonas en el Vale del Cauca, ríos y su descontaminación, etc.
Con la implementación político administrativa del AMSO, Cali como municipio núcleo manejará el presupuesto de la región metropolitana incluyendo la sobretasa ambiental sin conocerse hasta el momento los planes y proyectos ambientales a realizarse en el AMSO.
El voluntarismo político del alcalde Eder que se niega a escuchar a los caleños y vallecaucanos, ha causado molestia en los 38 alcaldes del Valle del Cauca y en la gobernadora como presidenta del Consejo Directivo de la C.V.C. al poner en riesgo proyectos de esta entidad. Circunstancia que los motivó a dirigirle una carta protestando por la actitud asumida por el mandatario caleño
Los caleños tienen el deber cívico y político de analizar y debatir para presentar propuestas en torno a un tema de interés general como es el AMSO que va a dejar la ciudad en peores condiciones ambientales, urbanísticas, financieras y socioeconómica con un crecimiento poblacional al que será necesario atender con subsidios, para lo cual Cali no cuenta con los ingresos para cumplir esta obligación legal y constitucional.
Veeduría Ciudadana por La Democracia y La Convivencia Social
El Control Ciudadano Sobre la Gestión Pública es Condición Indispensable para el Ejercicio de la Democracia y la Convivencia Social